Tu plan de mejora personal como trader


Cada vez que estés frente a la pantalla debes tener dos listas a tu lado, una, que te hará mejor analista y otra, que te hará mejor operador.

La lista del analista relacionar los aspectos técnicos en los que estás trabajando: 

  • Errores que sueles cometer.
  • Conceptos que confunden.
  • Aspectos sobre los que albergas dudas.
  • Modelos que intentas implementar.

La lista del operador contendrá los aspectos de tu juego interior: 

  • ¿Sueles mover los stops antes de tiempo
  • ¿Tomas más operaciones de las que debes?
  • ¿Inclumples tu política de gestión de riesgo?
  • ¿Improvisas tus entradas?

Ambas listas forman tu plan de mejora personal y serán la herramienta que te asegurará el progreso sistemático.

La idea es muy sencilla: cada día tienes la oportunidad de avanzar, de dar ese paso que, por pequeño que sea te acerca a tus objetivos, y esa oportunidad la puedes desaprovechar si no eres sistemático. Hacer más de lo mismo, operar pensando que es cuestión de tiempo, o esperar que la consistencia aparezca por arte de magia es actuar en contra de tu mejor interés.

En cambio, si pones el foco de trabajo ahí donde debe estar, darás pasos más grandes o más pequeños, te acercarás mucho o poco, pero estarás cada vez más cerca de tu meta.

Y para hacer eso, para mejorar cada día y todos los días, no necesitas mucho empeño, sino un sistema. 

He comentado que tu plan de mejora personal tiene dos listas. Debes comenzar por ahí. Debes saber que te hará un mejor analista y qué te hará un mejor operador.

Como analista lo que harás será identificar ventanas de oportunidad que puedas explotar a tu favor. Para ello rastreamos los mejores mercados, en los mejores momentos, y localizar las zonas que están a punto de caramelo. Cuando la acción del precio se desarrolle en esas zonas de determinada manera sabrás que tienes las probabilidades a tu favor y estarás en disposición de operar.

¿Qué tal analista eres actualmente? ¿Qué mercados prefieres? ¿Por qué motivos? ¿Cómo los analizas? ¿Puede haber otros mercados más interesantes? ¿Puede haber una forma más eficiente de analizarlos? Y cuando encuentras una ventana de oportunidad ¿cómo sabes qué debes actuar ahí y no en otro lugar? Debes saber responder estas preguntas básicas con claridad y deberes relacionar aquellos aspectos que te permitirán obtener mejores resultados: 

¿Hay algún modelo de análisis que aún no domines pero que podría sumarse a tu arsenal? ¿Puedes incorporar los procesos de manipulación institucional a tu caja de herramientas? ¿Dominas el uso del volumen, de las subastas incompletas, de las correlaciones, de los fractales, de los procesos de rango de apertura?

Incluye en tu lista los aspectos que sean de tu interés, y especifica también qué es lo que te cuesta más de tu proceso de análisis. ¿Tienes dudas al identificar la estructura? ¿Confundes las zonas de distribución con zonas de acumulación? ¿Dudas con los puntos de control? También estos son aspectos que deben estar en tu lista como analista.

Y aún otro nivel de detalle: ¿tienen datos cuantitativos sobre tus ventanas de oportunidad? ¿Sabes qué porcentaje de éxito te dan? ¿sabes qué política de gestión de la posición debes implementar para sacarles el máximo de rendimiento? ¿has analizado en qué franjas horarias te resultan más rentables? Hazte estas preguntas y otras similares para establecer los aspectos numéricos de tu trading sobre los que debes trabajar.

Y finalmente repasa estas áreas y elige una de ellas. Vas a pasarte una semana centrado en solamente una cosa así que elige bien. Una buena sugerencia es que escojas tu mayor obstáculo: si no tienes datos y debes realizar backtesting elige este, si te confundes con los módulos de compra institucional elige este, si te haces un lío al identificar las zonas de trabajo elige este, pero quédate con una sola área. Recuerda que el perro cazador que sigue el rastro de dos conejos no atrapa ninguno.

La segunda lista será la del operador. Reflexiona sobre tu capacidad de ejecutar tu operativa e identifica tus principales errores. ¿Salías al mercado de forma impulsiva? ¿sales de tus operaciones ganadoras antes de tiempo? ¿óperas sin seguir un trading plan? ¿te lanzas a tomar entradas sin haber generado contexto? ¿Después de una operación negativa dudas en tomar la siguiente oportunidad? Tus errores al ejecutar tu análisis se están interponiendo en tu camino y debes eliminarlos.

Hay tres tipos de errores ejecutivos: emocionales, sesgos e historias personales, tal como hemos comentado en anteriores vídeos.

Los errores de tipo emocional los cometes cuando has traspasado el umbral de activación. En ese caso tu mente percibe una amenaza y toma el control implementando estrategias para defenderte. Sientes miedo de perder una operación así que proteges a B y sales en un pequeño retroceso. Has protegido una operación en un escenario bien analizado por qué has sentido la amenaza de la pérdida en vez de implementar la estrategia que pone las probabilidades a tu favor. El mercado te acaba de expulsar de una operación por un tick, y comienza a moverse en la dirección que anticipa tu análisis. Tu sientes miedo de perderte esta oportunidad de forma injusta y saltas al mercado en un lugar que te hace asumir un riesgo más grande del que establece tu plan. Estos son errores cuyo origen es emocional.

Los errores por sesgo son aquellos que cometes porque tu mente está cableada para hacer frente a un entorno muy distinto al de los mercados. Por ejemplo dejas que el resultado de la última operación determine si tomarás la siguiente oportunidad o si te abstendré, en realidad ambas oportunidades son independientes pero tu estás bajo el efecto recencia.

Los errores ejecutivos por historias son aquellos que tienen que ver con tu autoimagen. En el fondo de ti crees que no mereces el éxito así que los jueves y los viernes devuelves al mercado las ganancias de toda la semana para ajustar tus resultados a tu autoimagen. Crees que el dinero corrompe a las personas y tu no quieres corromperte así que cuando comienzas a tener suficiente dinero te lo haces perder.

Observa lo que estás repitiendo una y otra vez en la ejecución de tu trading plan y selecciona un aspecto sobre el que vas a trabajar. Uno solo. Tal vez el que impacta más directamente en tu cuenta de resultados, tal vez el que sea más sencillo, tal vez el más ambicioso. Sea el que sea pondrás tu foco de atención en él durante una semana.

Y con esto ya tienes la base de tu plan de mejora personal. Dos listas, una sobre los aspectos técnicos que quieres mejorar, y otras sobre los aspectos de tu juego interior. Ahora, cada vez que estés frente a la pantalla, ya sea para realizar tu operativa o para trabajar sobre tu backtesting, tendrás presentes los dos elementos elegidos de ambas listas.

Supongamos que el aspecto técnico que has seleccionado es la identificación de los módulos de compra venta institucionales. Es un aspecto relevante que tiene sentido que incorpores a tu operativa. Te permitirá abrir posiciones al lado de los grandes operadores y quieres que forme parte de tu arsenal como analista. Durante esta semana repasamos los conceptos teóricos de estos modelos y solucionaras tus dudas. Pide ayuda a alguien cualificado si te hace falta. Buscarás ejemplos, contraejemplos, situaciones ideales. Harás observaciones y tomarás notas. Realizarás posibles dudas y buscarás respuesta. Realizarás tu operativa y verás en qué momentos se han expresado estos modelos. Te preguntarás cómo podías haberlos aprovechado, etc.

Al poner el foco durante una semana sobre un solo aspecto mejorarás tu conocimiento analítico.

Y harás lo mismo para mejorar tu ejecución. Supongamos que tu principal error es de tipo emocional. Lo que debes hacer es quedarte por debajo del umbral de activación, tienes que observar tanto el mercado como tu carga emocional. Si ves que traspasar ese umbral y entras en zona roja debes dejar de operar. Sosegarse. Utilizar la respiración cuadrada por ejemplo, analizar tus creencias irracionales tal vez. Si te descubres diciendo cosas del tipo: “El mercado tiene que girar” por ejemplo, debes cuestionar esa idea, sustituirla por una de más precisa del tipo: “Me gustaría que el mercado girase ahora, pero el mercado hará lo que deba hacer y yo gestionaré mi riesgo que es lo único que me es dado controlar”

Si tu principal reto ejecutivo es un sesgo trazarán un plan para mejorar ese aspecto. Por ejemplo, imagina que tienes tendencia a salir antes de tiempo de tus operaciones ganadoras. Sales en beneficio pero dejas mucho dinero en la mesa. Te das cuenta de que te da el doble de miedo perder 1.000$ que el placer de ganar 500$ y cada vez que tienes algo de beneficio tu mano mueve tus órdenes de protección, pero esta semana tienes un plan: observaras ese miedo a devolver tus ganancias y no harás nada, simplemente aprenderás a vivir con ese miedo, con esa excitación, con ese hormigueo.

La idea que te propongo es que hagas de cada día de trabajo una oportunidad de mejora tanto en la parte analítica como en la parte ejecutiva, que pongas tu foco ahí, que tengas un objeto de trabajo y que seas sistemático.

Estoy convencido de que ese tipo de progreso, modesto pero sostenido a lo largo del tiempo, es capaz de convertirte en un trader imparable.



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