Si eres tan listo porqué no eres consistente


El comportamiento, la conducta es complicada de enseñar incluso a las personas más listas por esto son tan poco exitosos la mayoría de programas de formación, que se centran en el conocimiento y en la información y comparten modelos, y reglas, pero no consiguen que sus alumnos sean capaces de hacer, que es conducta, lo que debe ser hecho, y por esto fracasan la mayoría de aspirantes a traders: deben ser capaces de moverse del conocimiento al comportamiento, del saber a la acción, de la teoría a la aplicación práctica de la teoría, pero ¿cómo se supone que va a suceder eso mirando videos o leyendo textos?

No estamos hablando de despejar la X de una ecuación, sino de hacer algo en contra de lo que sientes. Debes aguantar la posición ganadora, pero todo tu cuerpo te dice que salgas con esos pocos ticks, debes dejar el stop donde está pero sientes que debes alejarlo. Tienes que aguardar a que el precio llegue a tu zona de trabajo pero al abrir la pantalla sientes que estás apunto de perderte una oportunidad.

También, es conveniente tener en cuenta que hay muchas personas que se interesan por los mercados que han tenido éxito en otros ámbitos de la vida, como los negocios, sacar adelante a una familia, o realizar deporte de competición.

La confianza con la que se acercan a esta profesión les da un plus de arrogancia que es importante para dejar a un lado el hecho de que el 90% de los aspirantes no lo conseguirá. Si uno fuera realista y analizase fríamente sus opciones vería que están claramente en su contra. En cambio, la confianza en las posibilidades que se tienen, el creer que, al margen de lo que digan los datos uno es Neo, el elegido, es una pieza importante. Obviamente, si uno comienza sin confiar mucho en sí mismo, ¿qué le es dado conseguir? El primer obstáculo será el último.

Pero esa confianza inicial se erosionaba ineludiblemente con cada tropiezo, con cada fracaso, con cada operación perdida, ¿No se suponía que uno era tan superior a la media? ¿No se acercaba a esta actividad partiendo de un punto privilegiado, con unas credenciales y una meritocracia totales?

Lo mismo les pasa a los académicos y a las personas con un bagaje en el pensamiento lógico, científico y técnico, ingenieros, matemáticos, físicos, informáticos. Comienzan confiando en un conocimiento superior, en una capacidad de analizar los datos, de inferir, de extrapolar, pero igualmente son barridos por la realidad del mercado.

¿Qué más da lo listo que uno sea? Un genio, que pierda el control de sus respuestas emocionales puede realizar una operativa que sea un desastre. Y al contrario, una persona simple, sin educación financiera especializada, puede hacerlo muy bien si se comporta siguiendo determinadas conductas, si hace determinadas acciones, que no tienen nada que ver con lo inteligente que sea o con lo que sepa. No es su conocimiento, insisto, si no la aplicación de ese conocimiento, la capacidad de transferir lo que uno sabe a la realidad del trading.

¿En qué otra actividad una persona sin un talento especial puede superar los resultados de una persona perfectamente preparada? Un arquitecto, un cirujano, un ingeniero. Es impensable. No cabe imaginar que en esas actividades un aficionado pueda ser mejor que un profesional. No tiene sentido pensar que uno levantará un edificio, suturará una herida, o construirá un puente sin la necesaria acreditación teórica y práctica. Pero en los mercados, una persona sencilla y normal puede lograr un éxito apabullante sin tener un conocimiento experto en finanzas, sin saber de macroeconomía, de análisis fundamental o de correlaciones de mercados, tipos de interés y demás. Hay traders individuales, al margen de la grandes instituciones, ganando mucho dinero, operando cruces de medias, posicionándose en áreas de soporte y resistencia, sin saber de perfiles de volumen, de foot print, o de fractalidades, operando un mercado, en un marco de representación y con una sola entrada. No pueden hablar mucho de análisis técnico y nada de análisis fundamental, pero hace algo que tal vez tú no estés siendo capaz de hacer, e insisto en el verbo hacer, ellos HACEN algo que tú no eres capaz de HACER. Esa es la clave, el comportamiento, la capacidad de implementar el conocimiento.

En el aprendizaje del trading se suele poner el foco de atención en los aspectos técnicos, análisis, indicadores, sistemas, entradas, etc, pero la realidad es que, todo ese conocimiento debe expresarse luego en el mercado en una serie de conductas, y son esas conductas, esos comportamientos lo que marcarán la diferencia y darán unos resultados u otros. No son los modelos que uno conoce, no son los sistemas que ha aprendido ni las teoría, lo que uno logra es fruto de lo que hace y lo que hace, si bien depende de lo que sabe, también está al servicio de su capacidad de actuar.

Saber más sobre trading, finanzas y economía no correlaciona para nada con lo que uno hará con ese conocimiento y por ende con lo que conseguirá. Los estudios académicos sobre macroeconomía, los modelos predictivos, y los títulos no nos hablan de lo que uno hará bajo presión y en tiempo real.

Saber y hacer. Dos cosas diferentes.

Por lo tanto, tu entrenamiento debe pivotar alrededor del desarrollo de habilidades. No de acumular conocimiento, sino de ser capaz de aplicar ese conocimiento en la práctica, bajo presión, en tiempo real, cuando tu dinero está en juego. Un programa de formación que comparta un sistema, un método o un modelo, llevará aparejado el sufrimiento si no provee de un entorno en el que entrenarte para que tu desempeño sea el adecuado, necesitas feedback sobre tus errores, necesitas respuesta a tus dudas, necesitas hacer lo correcto una y otra vez, sin desviarte del camino.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el trading trata de algo que influye toda nuestra vida, desde el lugar en el que viviremos, la educación que tendremos, los servicios médicos que nos atenderán, las opciones que facilitaremos a nuestras familias, hasta la libertad de que dispondremos para elegir cómo dedicar nuestro tiempo, pero sobre lo que tendremos una formación reglada inexistente. Ese algo que suscita y despierta grandes emociones y sentimientos es el dinero.

Todos hemos desarrollado una relación con el dinero que se ha originado en el seno de nuestras familias. ¿Qué valor le damos? ¿Qué significa para nosotros? ¿Qué hemos visto en nuestras casas? ¿Sobraba, había más del que necesitábamos, o escaseaba? ¿Creía en los árboles y sin esfuerzo o era ganado con el sudor de la frente? La gente no habla abiertamente de dinero ¿verdad? No es usual. 

Tampoco es algo que estudiemos en la escuela de una forma sistemática. No nos enseñan a  manejarlo, a ahorrar o a gastarlo e invertirlo, si hemo tenido suerte nos han contado lo que es una tarjeta de crédito y poco más, pero no suele ser habitual que se nos haya instruido sobre cómo hacerlo crecer, como ponerlo a salvo, cómo diversificarlo.

Y eso no impide que tú tengas tus propias ideas sobre el dinero y lo que significa para ti, ideas que suscitan emociones y sentimientos. Lo necesitas. Lo deseas. Lo mereces. Lo adoras. Lo temes. Te puede dar todo. Te puede quitar todo. Te puede costar todo. Lo puede cambiar todo.

¿Tus ideas sobre el dinero van a interferir de alguna manera en una actividad que justamente gira alrededor del dinero? ¿Qué crees? ¿O vas a conseguir unos resultados que estén desvinculados de tus creencias sobre el dinero, que estén al margen?

En las últimas décadas y año a año, incluso mes a mes, ha habido y hay grandes avances en los campos de la salud, y en la tecnología, desde CrispR/Cas9, hasta la nanomecánica, pero ¿los ha habido en la mejora de las finanzas personales? Las personas manejan mejor ahora su dinero que hace diez, cincuenta o cien años?¿Ahorran más, se relacionan mejor con la deuda, invierten mejor? Probablemente no.

Y ahí yace uno de los principales obstáculos: el trading trata de dinero, y éste suscita grandes respuestas emocionales, y no debería ser abordado como abordamos las matemáticas o la física. Si despejo la X obtengo un resultado que es incuestionable, pero en el caso del manejo de mi dinero no puedo dejar a un lado mi parte emocional, mi codicia, mi miedo. No se trata tanto de que aprenda la teoría que explica un mercado alcista desde el punto de vista de los modelos macroeconómicos, sino más bien que entienda que al fin y al cabo un mercado está hecho de personas y que sus historias personales, sus expectativas, miedos y deseos influirá más en el movimiento del precio que las mejores teorías.

Luego, por un lado tengo el mercado como el reflejo de las emociones sobre el miedo de cientos de miles de traders, y tengo la relación personal con mis propias emociones e historias.

Teniendo esto en cuenta, ¿qué más da lo listo que seas, tus logros en otras áreas distintas al trading, o cuanto sepas? Lo que logres dependerá de lo que hagas con lo que sepas, y esto estará influido directamente por tu relación con el dinero, por tus historias personales, por lo que has visto en tu casa. Eso suscitará respuestas emocionales que moverán tu mano. Son tus creencias sobre lo que mereces, y lo que significa tener más dinero del que puedas gastar, lo que eso dirá de ti, de tu generosidad o corruptibilidad, lo que crees que dice la falta de resultados sobre tu valor como persona, lo que dirigirá buena parte de tu comportamiento frente a la pantalla.

¿Y entonces qué haces? Dos cosas simultáneamente: identificar y sacar a la luz qué historias te cuentas sobre el dinero que no te apoyan, y entrenarte en la aplicación del conocimiento. Debes cuestionar la validez de tus creencias sobre el dinero y alinearlas con tus intereses como operador, y debes entrenarte para que tus conductas en el mercado te permitan actuar siempre a favor de tu mejor interés. Tienes que saber cómo interfieren con tus ideas en la expresión de tu potencial, y para eso necesitas preguntarte si las creencias que tienes sobre el dinero te apoyan. Si no lo haces tienes que cambiar esas creencias. ¿Cómo se supone que serás consistente si crees que un operador es un ser malvado que se enriquece con el sufrimiento de otras personas, por ejemplo? ¿Cómo acumularás una pequeña fortuna si crees que el dinero corrompe a las personas? ¿De qué manera irás apalancando contratos si estás convencido de no merecer el éxito financiero? Debes arreglar todo eso para avanzar en tu consistencia en los mercados. Y mientras lo haces, simultáneamente, debes estar en un programa de entrenamiento sistematizado, progresivo, paso a paso, que se centre en la aplicación de tu conocimiento. Saber más no cambiará lo que logras, actuar de forma distinta sí lo hará. 



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