Seis herramientas para la gestión emocional del trader


Nuestro modelo debe servirte para operar bajo presión cuando estés arriesgando tu capital y tengas información parcial, pero una parte del trabajo deberás realizarla fuera del mercado. No se trata de que te limites a comprender conceptualmente lo que voy a compartir contigo, sino que debes recorrer el camino, debes dedicarle tiempo y hacerlo de forma seria y responsable. 

No serás capaz de regular tus emociones si sigues operando desde los mismos esquemas mentales que generan tus comportamientos desajustados, así que si no logras el tipo de resultados que quieres, necesitarás actualizar tus esquemas y eso es un proceso que requiere tiempo y dedicación.

La capacidad de manejar tu mente en un entorno de incertidumbre, tal como lo hace un operador profesional, es una habilidad, no es una idea. Es algo que debes ser capaz de hacer, pero no algo que vaya a suceder simplemente porque tú quieras. Si no has esquiado con anterioridad y estás en lo alto de una colina, frente a una pista negra, no te servirá de mucho haber leído sobre cómo se esquía, para poder descender con éxito debes desarrollar esa habilidad a través del ejercicio, la práctica progresiva, el feedback y la necesaria persistencia y determinación. Lo mismo sucederá si quieres desarrollar la mente de un operador profesional. Deberás hacer tus prácticas de forma activa, al margen de escuchar mi voz y una parte de este trabajo deberás realizarlo fuera del mercado, una y otra vez, y con paciencia, determinación y aplomo.

Piensa en el tiempo que dedicas a analizar el mercado, a hacer simulado, a operar con tus sistemas, si lo que haces no te ha llevado ya a la consistencia necesitas otra aproximación que es justo lo que te propongo.

Deja a un lado tus indicadores, sistemas y necesidades de ganar, y entiende que debes transformar tu mente.

Ahora veremos las 6 partes del modelo para que lo operativizan y seas sistemático, pero el punto de partida para que esto tenga sentido es que asumas tu responsabilidad.

Considero imprescindible que entiendas quién genera tus errores, que te responsabilices de tus resultados y que aceptes trabajar sobre ti mismo.

Obviamente mientras te escudes detrás de excusas no podrás llegar a generar un cambio profundo y sostenible. Si te cuentas que tus resultados se deben a la mala suerte, porque “en vez de salir justo en ese momento podrías haber aguantado y ahora estarías en positivo”, o “si no hubiera movido el stop a BE esta operación me hubiera dado 30 ticks”, o “si las noticias hubieran sido positivas el precio se hubiera movido a mi favor” o “Si Donald Trump no hubiera publicado ese tweet a última hora hubieras conseguido tu objetivo” ahí estás muerto. Lo que explica tus resultados son cosas ajenas a ti. No hay nada que puedas hacer desde este escenario porque tú no eres responsable. Simplemente eres una víctima. Las cosas han pasado a pesar de tu buen hacer, y es debido a la mala suerte que te hayan causado una pérdida.

Qué casualidad que no te pase lo contrario ¿verdad? Que casualidad que la suerte no te haya hecho ganar una fortuna.

Cómo no asumas que eres el responsable de tus resultados, y que estos son fruto directo de tus acciones y que eres tú y solamente tú quién decide actuar como lo hace ¿qué puedes hacer? Tienes la coartada perfecta para seguir consiguiendo resultados mediocres, mala suerte ¿Qué podrías hacer tú ante eso? ¿verdad?

Si coges el coche un día de invierno y pisas una placa de hielo y te estampas contra una valla, mala suerte. ¿Qué podrías haber hecho tú? Nada, es mala suerte. No se puede luchar contra la mala suerte.

Pero con el frío que hace podías prever que habría hielo, era una posibilidad muy real. Podrías haber mirado la previsión del tiempo. Podías haber trazado una ruta alternativa por una carretera más transitada en la que suelen poner sal. Podías haber utilizado ruedas preparadas. Podías haber conducido el SUV en vez del Opel Corsa.

¿Cómo vas a mejorar tu desempeño como trader si te escudas detrás de variables que no controlas? El mercado puede hacer cualquier cosa en cualquier momento y que tu ganes de forma consistente no tiene nada que ver con la suerte. Tiene que ver con tu preparación, y una parte de esa preparación debes hacerla en tu mente.

¿Qué te propongo específicamente a partir de aquí? Dos tipos de trabajo. Uno fuera del mercado, alejado de la pantalla y otro cuando estés operando.

Las tres cosas que te propongo que hagas fuera del mercado son: 

  1. Que hagas una recopilación sistemática de tus principales errores.
  2. Que practiques ejercicios de sosegamiento emocional como la respiración cuadrada, el biofeedback o el entrenamiento autógeno de schultz.
  3. Y que practiques la observación de tu discurso mental a través de la práctica meditativa.

Y las tres cosas que te propongo que hagas frente a la pantalla son:

  1. Que monitorices tu activación emocional.
  2. Que elijas el principal error y te comprometas a trabajar sobre él hasta que lo elimines.
  3. Y que observes tu discurso mental sin la necesidad de responder a él en forma alguna.

Veamos en detalle los distintos puntos comenzando por el trabajo fuera del mercado. Lo primero es hacer una relación de tus principales errores como operador que son fruto de tus estados de activación emocional.

Este es un trabajo distinto para cada operador: algunos tienden a atacar al precio cuando les acaban de expulsar, otros saltan a perseguir operaciones cuando tienen miedo a quedarse fuera, otros apartan constantemente sus stops de protección, otros se llenan de dudas ante las mejores oportunidades y se quedan mirando como el precio se escapa.

Sean cuales sean los errores que cometas con más frecuencia, quieres tenerlos claramente presentes porque vas a trabajar sobre ellos uno por uno.

Recuerda que si improvisas, si hoy tienes buenas intenciones en el trabajo sobre tu mente como operador, pero no estás dispuesto a hacer tu parte, si te acercas a la psicología del trader como un aficionado y de manera improvisada, tus resultados serán mediocres.

Entiende también que ya has dedicado suficiente tiempo a trabajar sobre tus estrategias, tus indicadores y tu análisis, y que si no estás logrando el tipo de éxito que buscas tal vez sea hora de hacer la parte de trabajo que te queda pendiente, el trabajo interior, el trabajo sobre ti mismo.

Si tienes una lista de tus principales errores también podrás identificar el que más dinero te cuesta, el que te hace pagar el mayor precio. Por ejemplo si sabes que sueles mover los stops a BE antes de tiempo, y también que operas con más contratos de los que debes, deberás saber que el primer comportamiento, mover a BE, te sacará en el punto de entrada en operaciones potencialmente buenas y antes de tiempo, con lo que dejarás de ganar dinero, pero que el segundo error, sobre apalancarse, es mucho más terrible porque puede arruinarte.

¿Cuáles son pues tus principales errores como operador? Tal vez sean muy evidentes para ti, o tal vez debas repasar con calma tus operaciones y tener una charla sincera contigo mismo o con un compañero que te pueda señalar en qué estás tropezando. Seas como sea haz tu lista.

El segundo tipo de trabajo que debes realizar fuera del mercado es el que va dirigido a desarrollar la capacidad de sosegar tu activación emocional. Lo que quieres es la capacidad para mantener tus emociones dentro de un rango “aceptable”. Ya dijimos que siempre estábamos en un estado emocional, y también que las emociones tienen intensidades muy diferentes que van desde las más ligeras hasta las más intensas.

También vimos que, si traspasan cierto umbral, tomarán el mando de nuestras decisiones y ya no seremos “nosotros” los que decidamos conscientemente lo que es mejor hacer, sino que nos veremos haciendo cosas impulsivas, de forma subconsciente, sobre las que parecerá que tenemos poco control.

¿Cómo regulamos la intensidad de nuestras emociones? 

Lo más sencillo son las estrategias que trabajan sobre tu fisiología como la regulación de tu respiración, el biofeedback o las estrategias de relajación progresiva.

Hay cientos de ejercicios y prácticas para utilizar la respiración como medio de sosegar tu activación emocional. El pranayama, una práctica ancestral puede enseñarte mucho sobre estas herramientas. Uno de los ejercicios más sencillos y potentes es la respiración cuadrada que consiste en igualar en el tiempo las cuatro fases de una respiración. 

Empezamos vaciando de aire nuestros pulmones y tomamos aire en tres tiempos, uno, dos, tres, luego lo aguantamos durante tres tiempos, uno, dos, tres, luego lo soltamos en tres tiempos, uno, dos, tres, y luego aguantamos sin aire tres tiempos más, uno, dos, tres, repetimos, inhalamos en una cuenta de tres, aguantamos en una cuenta de tres, vaciamos en tres, aguantamos con los pulmones vacíos en tres.

Ahora pasaremos a una cuenta de cuatro: inhalamos en cuatro, aguantamos en cuatro, soltamos en cuatro, aguantamos con los pulmones vacíos en cuatro, y repetimos.Ahora pasamos a una cuenta de cinco.

La idea es que subamos hasta un número que sea adecuado para nosotros, tal vez ocho tiempos, algunas personas pueden llegar a los 12, pero con la idea de mantenernos siempre dentro de un tiempo que nos sea cómodo de aguantar.

Otra forma muy eficiente para regular tu activación emocional es a través del biofeedback y uno de los ejercicios más sencillos y eficientes de este tipo son las aplicaciones que miden la variabilidad en los latidos de tu corazón (HRV heart Rate Variability en inglés).

Encontrarás muchas Apps que miden tu HRV de forma muy sencilla utilizando el flash de tu cámara de fotos de tu móvil. La idea de estas aplicaciones es que te dan información en tiempo real sobre un aspecto de tu fisiología, y que puedes aprender a mejorar esa variabilidad muy rápido.

Básicamente lo que harás en ese caso es abrir la aplicación y sostener el móvil en tu mano para que la luz del flash capte el riego sanguíneo en uno de tus dedos. El monitor del móvil te dará una marca fisiológica, sobre la variabilidad de los latidos de tu corazón, y a medida que te sosiegues a nivel emocional esa marca mejorará obteniendo feedback instantáneo sobre lo que has “hecho” para lograrlo.

Lo mejor es que hagas una prueba y lo veas por ti mismo.

Otras formas sencillas de regular tu activación emocional son la relajación progresiva Jacobson y  el entrenamiento autógeno de Schultz.

Una búsqueda en Internet te dará ejemplos, y directrices, y tal vez pueda profundizar más adelante sobre estas herramientas en un vídeo dedicado.

En este segundo trabajo y ya sea a través de la respiración, del biofeedback o de la relajación fisiológica, lo que buscas es entrenarte para ser capaz de sosegar tu activación emocional. Pero insisto: no buscas eliminar tus emociones, sino ser capaz de pasar de un estado de sobre activación a un estado de activación moderado.

Sigamos: el tercer tipo de trabajo que debes realizar fuera del mercado es la observación de tu discurso mental, esto es, prestar atención a lo que te dices, constantemente, en tu propia cabeza. El diálogo que estableces contigo mismo, tus pensamientos, tu voz interior.

Lo mejor para esto es la práctica meditativa y aquí tienes también muchas escuelas y métodos: desde el Vipassana, hasta la meditación trascendental, el mindfulness o la meditación Advaita.

En todos ellos aprenderás a realizar el hecho de que tu discurso no es necesariamente tú, de que hay un observador que testimonia tu vida, que es ajeno a la forma y al tiempo, y que no necesitas identificarte con tu pensamiento.

Pero insisto, debes realizar la práctica. No basta con escucharme a mí. ¿Y de cuanto tiempo estamos hablando? Veinte minutos al día, todos los días ¿es demasiado para ti? Puede ser. No he dicho que desarrollar tu mente fuese fácil. No obstante, te bastará con un compromiso inicial de cinco minutos diarios, sostenido durante una semana, para que veas el beneficio de este tipo de ejercicio. Y el beneficio te llevará a desear dedicar más tiempo, con lo que podrás pasar de cinco a diez, de diez a quince y finalmente de quince a veinte.

Si dedicas tiempo a trabajar sobre ti mismo fuera del mercado, podrás hacer trading con un enfoque muy específico cuando estés frente al mercado, lo que te permitirá lograr otro tipo de resultados.

Lo que te propongo que hagas cuando estés frente a la pantalla y vayas a realizar tu operativa es lo siguiente:

Primero debes monitorizar tu activación emocional. Esto es algo constante. Necesitas aprender a observar en qué estado te encuentras porque si estás sobre activado no puedes operar. Tienes que recuperar un nivel aceptable. ¿Cómo? Con las herramientas que has practicado fuera del mercado: Con la respiración cuadrada, el biofeedback o la relajación fisiológica.

Puede ayudarte la utilización de una alarma que suene cada quince minutos cuando estés frente al mercado. Al oír la señala pon tu atención en tu cuerpo: ¿Está tenso? ¿Estás apretando los puños? ¿Se te acelera el pulso? ¿te sudan las manos? Eso podría indicar una activación al límite.

En ese caso antes de seguir con tu operativa tómate un momento para sosegarte con alguna de las herramientas que ya tienes. Tu objetivo es monitorizar y sosegar. Si estás activado tienes que alejarte de la operativa porque estarías yendo en contra de tu mejor interés.

El segundo paso del modelo frente a la pantalla es el acoso y derribo de tu principal error. Toma la lista de errores que cometes con mayor frecuencia y selecciona el más costoso de todos. Vas a dedicar los próximos días a ir a por él de forma concentrada. 

Una forma de estar 100 comprometido y motivada hasta erradicar el error, es reflexionar sobre las consecuencias que está teniendo para ti, el coste en dinero, en frustración, en tiempo perdido, el coste de oportunidad, y también reflexionar sobre el beneficio que obtendrás: cómo mejorarán tus resultados, pero también tu autoestima, tu satisfacción, tu auto imagen, una vez te hayas librado de ese error.

Mi sugerencia, si verdaderamente estás comprometido en el trabajo sobre ti mismo, es que respondas sistemáticamente estas preguntas:

¿En qué consiste el error que cometo?

¿Qué es lo que suelo hacer específicamente, en qué entorno, cuándo, cómo?

¿Qué consecuencias tiene para mi, cuanto me cuesta en dinero, en tiempo, emocionalmente?

¿Que conseguiré superando ese error?

Un ejemplo podría ser el de un trader que tuviera miedo y se quedase dudando. En ese caso diría algo como:

El principal error que cometo es que dudo a la hora de tomar mis posiciones.

Lo que suelo hacer es que sobre analizo lo que veo, y me quedo paralizado, y cuando reacciono el precio ya se ha movido a favor de la entrada, con lo que, o me quedo fuera, o entro tarde.

Las consecuencias que tiene para mi este comportamiento es que deja escapar muy buenas oportunidades, o que entro tarde y me expongo a me expulse un retroceso. Eso me frustra mucho porque mi sistema me da entradas de alta probabilidad pero no las puedo aprovechar si no las tomo en el lugar adecuado, me siento mal por saltarme mi plan de trabajo o por ejecutarlo con dudas, y me digo que, si sigo dudando jamás llegaré a ser un buen operador.

Lo que conseguiré superando ese error es explotar las oportunidades que me ofrece el mercado, decantar las probabilidades a mi favor, mejorar mi autoconfianza y mis resultados,. Probablemente ya estaría siendo consistente si ejecutase correctamente en todas las ventanas de oportunidad que detecto, sin dudas, y a tiempo.

Finalmente, el tercer trabajo mental cuando estás frente a la pantalla, es prestar atención a tu discurso mental, a lo que te dices cuando observas el precio. Aquí es donde aplicarás las habilidades que has desarrollado meditando. Se trata de que mantengas el foco de atención de forma concentrada en tu discurso mental sin apegarse a él. Quieres darte cuenta de lo que te estás contando, sin que tengas que reaccionar a eso de forma instantánea e impulsiva.

Por ejemplo, imagina que uno de tus principales errores es la tendencia a salir de las operaciones antes de tiempo. Cuando el precio va en tu contra sales con full stop pero cuando va a tu favor tomas beneficios muy rápido y dejan mucho dinero en la mesa. La idea que te propongo es que prestes atención a tu diálogo interno que puede ser algo como: “Vaya, esta parece una buena oportunidad pero ¿por qué tiene que parar ahora? Ya se está frenando. Y ahora retrocede, claro. Cuando entro no hay manera de que el precio se mueva rápido a mi favor,  ahora que estoy dentro se mueve a cámara lenta, y ahora el retroceso claro, me va a sacar el stop, es que lo estoy viendo. Sal, debo salir, no quiero perder, ya encontraré otra oportunidad. Quiero que el precio se mueva rápido a mi favor cuando estoy dentro, no así como un caracol, salgo antes de que me saque, vaya mierda, pondré el stop en BE, retroceso y fuera, menos mal que he salido, es que lo estaba viendo venir. Bueno, ya está, ahora a buscar otra operación”.

El caso es que después de salir en BE el precio sin llegar siquiera a acercarse al punto en el que tenías el stop originalmente sale despedido a favor de tu entrada, pero tu ya no estás ahí, tu has salido en el punto de entrada, y ahora te dices algo como: “Me cago en la puta, es que soy gilipollas, es que no doy una, no lograré ser un trader en la vida, Mira que lo sabía, eh, mira que lo estaba pensando, solo me falta que me saque y que luego salga disparado, y dicho y hecho, puto mercado de los cojones, soy un mierda”

Este es el tipo de lenguaje interno que puedes observar: qué te dices cuando estás frente a la pantalla y operas. Esta vocecita que te dice primero una cosa, y luego la contraria: Sal de la operación, y luego ¿por qué has salido tonto?. Quiero que comiences a observar dos cosas: que no puedes fiarte, y no debes reaccionar. Que no puedes fiarte porque igual te dice una cosa que la contraria. Es una locura. ¿A qué voz vas a hacer caso? ¿A la que te dice que salgas o a la que te dice que porqué sales? ¿Lo ves? No puedes fiarte de esa voz. Debes observar eso, y también debes observar qué no pasa nada si no actúas. Si simplemente estás prestando atención a lo que te dice… sin hacer nada más que prestar atención, verás que pasa algo que es REALMENTE MUY IMPORTANTE: Muchos de los mensajes que te da esa voz están impulsando a actuar para mitigar la tensión emocional, no para mejorar tu trading.

No soportas la tensión de la incertidumbre, quieres que el precio haga lo que es más cómodo para ti; que se mueva rápido en tu dirección, no quieres que se entretenga una vez estás dentro, entretenerse te tensionas, te agobias, y si te agobias tu diálogo interno te quiere impulsar a sosegar esa tensión, y para lograrlo te convence de que hagas algo que, en vez de ir a favor de trading, va a favor de mitigar esa tensión. Cuando sales la tensión cesa. Ya no hay amenaza, ya no hay peligro, ya has salido, todo acabó. Pero es que el trading implica aceptar la tensión de moverte en un entorno de incertidumbre. Debes aprender a vivir con esa tensión interna sin necesitar hacer nada, aceptándola, abrazándola, reconociéndola.

Cuanto más meditas más capaz serás de hacer esto de forma sencilla y antes mejorarás en este proceso.

Este último paso del modelo se encarga de darte de vuelta las llaves del reino. No necesitas actuar ante tu diálogo interno, no debes hacerlo callar, ni modificarlo, simplemente obsérvalo, y estar con él. Igual que viene se va, sin que hagas nada, esa tensión, ese estrés y ese agobio, aparece y desaparece.

Esa es tu práctica: observa lo que te dices cuando estás operando y no actúes de forma impulsiva, al revés, reconoce que hay un diálogo fruto de la tensión y de la incertidumbre, y que lo que dices es para mitigar esa tensión, pero que tu tienes que hacerte amigo de esa tensión, que debes abrazarla para operar en un entorno de incertidumbre como el del trading.

En resumen, en este vídeo hemos compartido un modelo de trabajo para la gestión de nuestras respuestas emocionales y psicológicas en el mercado que consiste en tres trabajos fuera del mercado y en tres trabajos frente a la pantalla.

Fuera del mercado te propongo que hagas:

  • Una recopilación de tus principales errores.
  • Que practiques ejercicios de sosegamiento emocional como la respiración cuadrada, el biofeedback o relajación progresiva de Jacobson.
  • Y que practiques la observación de tu discurso mental a través de la meditación o el mindfulness.

Y frente a la pantalla:

  • Que monitorizan tu activación emocional.
  • Que trabajes en tus errores uno por uno y comenzando por el más costoso.
  • Y que observes tu discurso mental sin la necesidad de responder a él.

Haz tu parte del trabajo y recoge los frutos. Mientras tanto recuerda, que si quieres, tú serás trader.



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