Para qué sirve el sérum de ácido hialurónico


El envejecimiento es algo que no se puede prevenir, y mucho menos evitar. Tarde o temprano, algunos de los primeros signos asociados al envejecimiento comienzan a hacer acto de aparición, y en función de diferentes factores (como por ejemplo es el caso de la genética, así como el estilo de vida que sigamos cada día), el hecho de que lo haga de forma prematura sí podría ser ligeramente evitable. Y es que como opinan los expertos, la piel simplemente está destinada a envejecer. Y se trata de algo que debemos acabar aceptando tarde o temprano.

Todos y cada uno de nosotros tendemos a conocer cuáles son algunos de los principales signos asociados con el envejecimiento: líneas finas de expresión, arrugas más o menos marcadas (las cuales, es cierto, tienden a volverse más evidentes y profundas a medida que continuamos cumpliendo años), manchas oscuras y problemas relacionados con la pigmentación. Si bien es algo total y completamente normal, propia de la evolución y de que, en definitiva, vamos cumpliendo años, cuando el envejecimiento ocurre de manera prematura estas indicaciones de la edad se vuelven particularmente molestas, ya que solemos verlas como señales que nos hacen parecer más mayores de lo que en realidad seríamos, en función no solo de cómo actuamos, sino también de cómo sentimos.

Para qué sirve el sérum de ácido hialurónico

Y aunque los dermatólogos coinciden en que no es posible congelar el tiempo, sí es posible ralentizarlo. Es decir, aún cuando el envejecimiento es imposible de detener, sus efectos secundarios físicos más evidentes sí se puede retrasar. Una opción única excelente, que ha demostrado a lo largo de los años convertirse en una opción adecuada como un tratamiento estético frente a las arrugas y líneas finas de expresión -entre otros muchos problemas cutáneos-, es el ácido hialurónico.

Recueda que la piel de nuestro cuerpo está formada por un total de tres capas: la epidermis, que se caracteriza por ser la capa más externa de la piel, rica en queratina, y que proporciona aspereza y resistencia al agua, donde se desprenden las células muertas y donde, además encontramos la melanina (el pigmento de color oscuro que proporciona color a la piel), y actúa como una barrera para las capas subyacentes; la dermis, una gruesa capa dérmica compuesta por elastina, fibras de colágeno, nervios, grasa y vasos sanguíneos; y finalmente el tejido subcutáneo, que consiste en una capa compuesta de grasa, fundamental para mantenernos calientes y para ayudar a mantener a nuestros órganos internos en su lugar.

El colágeno, el cual ocupa el 80 por ciento de la dermis, es una proteína natural que representa el componente principal del tejido conectivo de nuestro cuerpo, y proporciona fuerza a la piel, ayudando a que sea lo más tersa posible. La elastina, como su propio nombre podría ayudar a indicar, brinda a la piel su calidad y textura elástica, permitiéndole estirarse de un lado a otro. Ambos son esenciales a la hora de prevenir y evitar el envejecimiento. Pero hay un problema: su producción natural tiende a ralentizarse a partir del momento en el que llegamos a una determinada edad (habitualmente mediados de la década de los 20 años), en torno a un 1 por ciento anual aproximadamente, con el evidente resultado que todos esperamos. Efectivamente, dado que su producción disminuye poco a poco, alrededor de los 35-40 años de edad comienzan a formarse las primeras arrugas. Aunque, es cierto, las líneas finas de expresión es posible que ya hayan comenzado a aparecer un poco antes…

¿Qué es exactamente el ácido hialurónico y para qué sirve?

Aunque no lo creas, el ácido hialurónico consiste originalmente en una sustancia naturalmente presente en la piel, la cual es habitualmente conocida por sus interesantes cualidades para atraer y retener hasta 1000 veces su peso en humedad. También conocido como hialuronano, se trata de una sustancia pegajosa, y de apariencia transparente, que nuestro cuerpo es capaz de producir de manera totalmente natural. Concretamente, es un glicosaminoglicano natural, un carbohidrato largo sin ramificar -o azúcares-, denominados polisacáridos.

Es decir, técnicamente, consiste en un grupo de moléculas de azúcar conocidas bajo el nombre de polisacáridos, las cuales, como veremos, funcionan para lubricar y amortiguar, y los encontramos de forma total y completamente en los tejidos conectivos del cuerpo.

De hecho, las mayores cantidades las encontramos en nuestra piel, en el tejido conectivo y también en los ojos. ¿Y cuál es su importante función? Básicamente ayudar a retener agua, con la finalidad de mantener los tejidos bien lubricados y húmedos. También es útil para que las diferentes células de la piel pueden ser capaces de sobrevivir por más tiempo, al engrosar la epidermis y evitando que la piel muerta, naturalmente presente en esta capa, se acumule.

Por este motivo es un compuesto esencial que proporciona excelentes beneficios sobre la piel cuando lo aplicamos en forma de tratamiento tópico. Es más, ¿sabías que cerca del 50 por ciento del ácido hialurónico total que encontramos en nuestro cuerpo, está en la piel? Dado que el colágeno es una proteína de consistencia fibrosa, que se convierte en una especie de estructura a nivel celular, manteniendo la elasticidad del cartílago mientras que el ácido hialurónico actúa reteniendo la humedad, ambos elementos naturales son esenciales para la piel.

Por otro lado, el ácido hialurónico tiene el papel importantísimo de nutrir el colágeno. O, lo que es lo mismo, funciona como una especie de intermediario entre el colágeno y el agua. Así, cuando el ácido hialurónico se queda corto, las células no son del todo capaces de retener la suficiente cantidad de agua, y el colágeno acaba degenerándose, lo que tarde o temprano conduce a la pérdida de la elasticidad natural de la piel. 

Como ocurre con el colágeno y la elastina, en el caso del ácido hialurónico el envejecimiento también tiende a ocasionar una disminución constante. Aún cuando se trate de un elemento naturalmente producido por nuestro cuerpo, se agota a medida que vamos envejeciendo, mientras que, como ya te hemos mencionado y debemos recordar justo en este punto con el fin de entender la importancia de estos tres elementos naturales, la producción de colágeno se ralentiza. ¿Y por qué ocurre la pérdida del ácido hialurónico? Básicamente porque la síntesis de AHA requiere o precia de un proceso complejo, y el poder metabólico de las células acaba degradándose de manera natural.

Es más, la importancia deriva en que, aunque hoy en día tendamos a pensar más en el colágeno como un elemento esencial contra el envejecimiento, el ácido hialurónico se convierte en el componente principal que proporciona estructura a la piel. Básicamente, es el responsable de ese aspecto hidratado y voluminoso.

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¿Qué beneficios proporciona el ácido hialurónico para la piel?

Una de las principales particularidades que encontramos en el ácido hialurónico es su enorme capacidad para unir o captar hasta 1000 veces su peso en agua. Dicho de otra forma: actúa como un humectante, manteniendo las moléculas de agua en la superficie de la piel, con el fin de mantenerla debidamente hidratada, suave y tersa. Y cuando hablamos de la piel que se encuentra adecuadamente hidratada, es imprescindible referirnos a la piel que presenta mucho contenido en agua. 

En lo que al cuidado de la piel se refiere, debemos referirnos a la pérdida de agua transepidérmica, un término científico útil para medir la cantidad de agua que se evapora de la piel. Cuando nos encontramos un producto que ayuda a prevenir la pérdida de agua transepidérmica (como por ejemplo ocurre con el ácido hialurónico), significa que actúa manteniendo la piel hidratada al asegurarse de que el agua no escapará de la superficie de la piel. Efectivamente, el ácido hialurónico actúa disminuyendo la velocidad a la que el agua se evapora, por lo que además de ser tremendamente hidratante, también proporciona otros beneficios muy interesantes cuando lo aplicamos sobre la piel, tal y como conoceremos de manera detallada a lo largo de los siguientes apartados.

Es ideal para promover una piel mucho más flexible, hidratada y sana

A medida que envejecemos, y vamos cumpliendo años, también lo hace nuestra piel. Esta tiende a volverse cada vez más seca a medida que disminuye su capacidad natural para retener agua, lo que acaba resultando en una pérdida de firmeza, como en la formación de las primeras líneas finas. 

Los tratamientos tópicos con ácido hialurónico pueden ser de mucha ayuda a la hora de hacer que la piel se vea y se sienta mucho más flexible y tersa. Recuerda, como te hemos comentado, que la mitad del ácido hialurónico naturalmente presente en nuestro cuerpo se encuentra en la piel, donde actúa uniéndose al agua con la finalidad de retener la humedad lo máximo posible. 

Pero, como hemos visto, tanto el proceso natural propio del envejecimiento como otros factores (como podría ser la radiación ultravioleta causada por el sol, la contaminación ambiental o el humo del tabaco), pueden acabar disminuyendo su cantidad en la piel. Así, los tratamientos tópicos pueden ser de bastante ayuda, al igual que tomar suplementos que contengan ácido hialurónico, puesto que al prevenir esta disminución que naturalmente ocurre con el paso del tiempo, brinda al cuerpo cantidades adicionales para añadir posteriormente a la piel.

De acuerdo a algunos estudios, tomar un suplemento de ácido hialurónico -de entre 120 a 240 mg por día-, durante al menos 30 días, aumentaría de forma significativa la humedad de la piel, reduciendo a su vez la presencia de la piel seca en adultos. 

Recuerda que la piel hidratada también actúa previniendo o disminuyendo la aparición de arrugas, lo que podría explicar por qué a su vez diferentes estudios han encontrado que el ácido hialurónico también ayuda a que la piel se vea y se sienta más suave. De esta forma, cuando aplicamos algún producto tópico con ácido hialurónico sobre la piel, puede ayudar a reducir las arrugas, además también de actuar frente a algunos trastornos y problemas comunes de la piel, como la dermatitis (irritación), y el enrojecimiento.

Para entender mejor esta cualidad, debemos tener presente que, cuando nuestra piel se encuentra debida y adecuadamente hidratada, las líneas finas de expresión y las arrugas (incluso las más profundas), acaban presentando una apariencia más disminuida, de ahí que el AHA se convierta en un ingrediente esencial para aquellas personas que tienen la piel madura, o demasiado envejecida. 

De hecho, se sabe que apenas un gramo de ácido hialurónico tiene la impresionante capacidad de contener hasta seis litros de agua. Si tenemos en cuenta que, además, es capaz de regular toda esa humedad en el interior de las células, nos encontramos ante un ingrediente genial en lo que al cuidado de la piel se refiere, y, particularmente, en la prevención de las líneas finas de expresión, las arrugas, y sobre todo la deshidratación.

No podemos olvidarnos que esta característica esencial del ácido hialurónico -fijar la humedad-, es excepcionalmente importante cuando hablamos del envejecimiento de la piel. Cuando somos jóvenes, nuestra piel sí tiende a ser capaz de retener el agua, y retener una cantidad ciertamente equilibrada de humedad, pero a medida que vamos envejeciendo, acaba perdiendo esta capacidad. El resultado, como es lógico imaginar, es más que evidente: se empieza a observar una pérdida visible de firmeza, su flexibilidad natural disminuye, y también su grosor. Esto significa que el ácido hialurónico destaca enormemente por sus poderosas cualidades antienvejecimiento.

Y lo que es aún mejor si cabe: funciona para prácticamente cualquier tipo de piel, de forma que incluso las pieles propensas a los brotes (por ejemplo, las pieles grasas) como las pieles más sensibles pueden disfrutar de sus diferentes beneficios y propiedades. 

Pero ¿sabías que el ácido hialurónico también proporciona cualidades antioxidantes y de reposición de la piel? Por ambos motivos es también esencial a la hora de reducir los efectos negativos de la exposición solar sin la debida protección, el cual tiende a debilitar la superficie de nuestra piel, haciendo que los radicales libres acaben campando a sus anchas, y causando -con el tiempo- la aparición del envejecimiento prematuro. 

Dado que el AHA actúa igualmente como un antioxidante de origen natural, y repone la piel, contribuye en mayor medida a mitigar todos estos problemas. Pero para disfrutar de estas propiedades esencial usarlo como parte de una rutina de cuidado de la piel completa contra el envejecimiento, y además aplicarlo sobre la piel de manera regular.

Puede ayudar a promover la curación de heridas

Diferentes estudios han encontrado también que el ácido hialurónico no es solo útil e imprescindible a la hora de mantener la piel debidamente hidratada, ayudando a reducir la aparición / formación de arrugas. De acuerdo a un estudio publicado en marzo de 2016, actuaría regulando los niveles de inflamación, indicando a su vez al cuerpo que construya una mayor cantidad de vasos sanguíneos en el área dañada, por lo que las heridas tienden a sanar de manera mucho más rápida.

Entre otros interesantes aspectos, aplicarlo directamente a las heridas de la piel ayudaría a reducir su tamaño, además de actuar disminuyendo el dolor y las molestias comúnmente asociadas a éstas. Pero su cualidad no queda aquí: también tiene propiedades antibacterianas, de manera que puede ayudar a reducir el riesgo de que se produzca una infección cuando es aplicado directamente a las heridas abiertas.

Útil para aliviar el dolor de las articulaciones

Lo cierto es que el ácido hialurónico no es solo interesante para la piel. Recuerda que lo encontramos naturalmente en las articulaciones, donde actúa manteniendo adecuadamente lubricados el espacio presente entre los huesos. Así, cuando las articulaciones están bien lubricadas, es menos probable que los huesos se contraigan, causando dolor asociado.

En los últimos años se viene utilizando un tratamiento útil para calmar el dolor de huesos, inyectando directamente ácido hialurónico en las articulaciones. No obstante, algunos estudios han advertido que causaría un mayor riesgo de efectos adversos, en comparación con los beneficios modestos que ofrecería originalmente en este sentido.

Antes de usarlo, ¿para quién es mejor y más adecuado el ácido hialurónico?

Como conoceremos de manera más detallada en el siguiente apartado, no hay duda que una de las mejores cosas del ácido hialurónico, es que puede beneficiar a prácticamente cualquier tipo de piel. Efectivamente, es ideal tanto para las pieles más maduras y envejecidas, como para las pieles secas o resecas y con falta de hidratación. Pero ¿sabías que también puede acabar siendo de enorme utilidad para quienes tienen la piel grasa?

No debemos olvidarnos de que incluso las pieles mixtas y las grasas o muy grasas precisan igualmente de algo de hidratación. Y es aquí donde una formulación más bien ligera de ácido hialurónico puede acabar siendo perfecta, dado que la piel se sentirá más liviana y suave, a la vez que conseguimos proporcionarle esa poca hidratación que necesita.

También es útil para pieles propensas a las imperfecciones, dado que el ácido hialurónico actúa calmando la piel y protegiéndola gracias a sus propiedades antioxidantes. Por otro lado, también puede ser utilizado de manera segura durante el embarazo, ya que no plantea ningún tipo de efecto secundario ni sobre la embarazada en sí, ni sobre el bebé. En este sentido no se han encontrado efectos adversos de ningún tipo, por lo que su uso durante la gestación es bastante seguro.

Usos del sérum con ácido hialurónico

¿Cómo podemos usar el ácido hialurónico y dónde encontrarlo?

Ahora que ya sabemos cuáles son los principales beneficios del ácido hialurónico cuando lo aplicamos sobre la piel, es normal preguntarse de qué manera podemos aprovecharnos cada día de sus diferentes cualidades y propiedades básicas. En primer lugar, como ya te hemos mencionado en algún momento en los apartados anteriores, el ácido hialurónico es apto para cualquier tipo de piel, de forma que cualquier persona puede disfrutar sus efectos hidratantes y antiarrugas, incluso aquellas pieles más propensas al enrojecimiento y a los brotes, y también las más sensibles. 

Es más, gracias a su influencia ciertamente positiva cuando lo aplicamos sobre la superficie de la piel, al actuar a su vez como un calmante total y completamente natural, es adecuado igualmente para las pieles propensas a los brotes y, como hemos visto de forma resumida en el apartado anterior, con propensión a las imperfecciones.

Eso sí, aunque se trata de una sustancia segura, que en la mayoría de las ocasiones no produce ningún tipo de efecto secundario o efecto adverso, como ocurre con cualquier otro producto nuevo que vamos a utilizar sobre la piel por primera vez, es esencial comenzar lentamente con el ácido hialurónico

Puesto que es apto incluso para las pieles más sensibles o con tendencia / propensión al enrojecimiento, no es del todo necesario hacer lo que se conoce como la “prueba del parche” (y que no es otra que hacer una prueba en una zona de la piel no visible, aplicando una pequeña cantidad de producto y esperar 12-24 horas para comprobar si se produce o no algún tipo de reacción, para luego aplicarlo en mayor cantidad sobre la piel del rostro). Pero sí es imprescindible hacerlo poco a poco, aplicándolo una única vez al día, y esperar cómo le va a la piel.

Luego, en función de lo que se especifique directamente en el etiquetado del producto que estemos usando, y siempre y cuando nuestra piel haya reaccionado adecuadamente (lo que significa que no se ha producido ningún tipo de reacción ni enrojecimiento), es posible utilizarlo tanto por la mañana como por la noche, para disfrutar así de una hidratación adicional. 

En relación a qué productos usar, como ya te hemos mencionado en varias ocasiones, existen una enorme cantidad de productos diseñados y concebidos para el cuidado de la piel que ayudan a mejorar la hidratación, y a actuar reduciendo las arrugas y las líneas finas de expresión, gracias a que combinan -en su composición- diferentes móléculas de ácido hialurónico para conseguir, con ello, la máxima efectividad posible. 

¿Y de qué manera podemos encontrar este compuesto en la lista de ingredientes del producto que vayamos a usar? Es cierto que, si un determinado producto contiene ácido hialurónico en su formulación, lo más normal es que la marca así lo publicite en su etiquetado. No obstante, también es posible encontrarlo en el listado de ingredientes bajo los siguientes nombres: ácido hialurónico hidrolizado, hialuronato acetilado de sodio o simplemente como hialuronato de sodio (sobre este tipo de ácido hialurónico, concretamente, te hablaremos al final de este artículo). ¿Y en qué se diferencian estos 3 tipos de ácido hialurónico? A continuación pasamos a descubrírtelo:

  • Ácido hialurónico hidrolizado. Consiste en un tipo de ácido hialurónico el cual ha sido descompuesto en elementos lo suficientemente pequeños como para poder penetrar en la piel. Aunque como cualquier tipo de ácido hialurónico, presenta una acción y un efecto hidratante, no es la opción más hidratante de todas de acuerdo a los expertos. Sin embargo, se convierte en la más interesante y útil para aquellas personas que presenten la piel mixta o grasa, puesto que para este tipo de pieles una hidratación excesiva puede acabar siendo contraproducente.
  • Hialuronato de sodio. Como conoceremos al final de este artículo, consiste en el tipo de ácido hialurónico más eficaz, fundamentalmente porque penetra más profundamente en la piel y, sobre todo, porque es el que ofrece resultados aún mejores. Eso sí, sus efectos tienden a no ser muy duraderos. No obstante, es el tipo de ácido hialurónico más útil para pieles normales, puesto que ofrece la posibilidad de que la humedad se filtre, pero en este tipo de pieles no es tan necesario que ese efecto sea muy resistente o duradero.
  • Hialuronato acetilado de sodio. Posee los mismos beneficios del hialuronato de sodio, pero proporciona unos resultados mucho más duraderos. Es mejor, por tanto, para aquellas personas que tienen la piel seca, y que precisan de una mayor humedad. Por ejemplo, para quienes viven en climas secos y suelen sufrir mucho por este motivo.

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¿Con qué ingredientes tiende a funcionar mejor el ácido hialurónico?

Existen determinados ingredientes cuya acción sobre la piel pueden hacer que el ácido hialurónico se convierta en uno de esos compuestos en cuya formulación no debe faltar. Es el caso, por ejemplo, de los conocidos como ácidos alfa-hidroxiácidos, unas sustancias que actúan sobre la piel renovando las diferentes células cutáneas, con la finalidad de exfoliarla para así conseguir un tono lo más brillante y uniforme posible.

Pero se sabe que estos ácidos pueden acabar secando o resecando la piel. Es así cuando incluir ácido hialurónico en la composición de este tipo de exfoliantes suaves pueden ser de muchísima ayuda, dado que se convierte en la mejor manera de disfrutar de los diferentes beneficios que ofrece, pero sin incidir en una mayor deshidratación de la piel. 

Por otra parte, el ácido hialurónico también funciona bastante bien con otros ingredientes que igualmente proporcionan cualidades antiarrugas y beneficios antienvejecimiento. Un buen ejemplo lo encontramos en la vitamina C, una vitamina de reconocida acción antioxidante, que además, en su forma más pura, es capaz de iluminar la piel del rostro y ayudar en la producción de colágeno. 

Cuando se combina con ácido hialurónico en un mismo producto (en cantidades evidentemente recomendadas), puede alentar la producción de colágeno y protegerlo, a la vez que ilumina la piel apagada y envejecida, y actúa hidratándola más profunda e intensamente.

También es esencial prestar atención a que el alcohol no se encuentre en la lista de ingredientes, puesto que puede contrarrestar los beneficios hidratantes que de manera natural proporciona el ácido hialurónico. El alcohol isopropílico, por ejemplo, se convierte en uno de los problemas más comunes, el cual se caracteriza por ser tremendamente seco, pudiendo dejar la piel muy vulnerable a la sequedad y al agritamiento, permitiendo que se rompa con una mayor facilidad mientras que otras sustancias irritantes, contaminantes y bacterias puedan ingresar a su interior. Por otro lado, ese efecto e secado puede acabar haciendo que las células se vuelvan menos gruesas, el efecto inverso a lo que en realidad deseamos cada vez que aplicamos el ácido hialurónico sobre la piel.

Y lo que es aún más importante: no olvides que los ingredientes se enumeran siempre en orden de concentración, de manera que los que encontremos entre los 6 primeros ingredientes serán los que mayor contenido tengan en el producto que vayamos a comprar o a usar. Así, si el alcohol se encuentra entre ellos, no es una opción muy aconsejable, puesto que acabarás resecando la piel todavía más.

Lo mismo ocurre con las fragancias. Aunque nunca tendemos a percatarnos de ello, los productos que contengan algún tipo de fragancia adicional pueden causar brotes o irritación en personas con la piel sensible, y también pueden causar dermatitis de contacto, que consiste en un tipo de erupción cutánea que tiende a aparecer de inmediato, una vez el producto “culpable” ha sido aplicado sobre la piel.

La cantidad de agua que encontremos en la formulación del producto en cuestión con ácido hialurónico es igualmente fundamental, aunque originalmente en un principio lleguemos a pensar que no es para tanto. De hecho, ayuda a que el producto sea todavía mucho más efectivo, puesto que contar con una base mayormente de agua, en comparación de crema, gel o aceite, ayuda positivamente a la hora de conseguir que el ácido hialurónico penetre más fácilmente en la piel. 

¿Ácido hialurónico de bajo peso molecular o alto peso molecular?

Cuando vayas a comprar ácido hialurónico con la finalidad de utilizarlo como uno de los ingredientes base para tu sérum casero, es posible que, de repente, te encuentres con que existen disponibles diferentes tipos. Así, con mayor frecuencia, observarás que fundamentalmente existen dos tipos báicos: el ácido hialurónico de bajo peso molecular, y el ácido hialurónico de alto peso molecular. ¿En qué se diferencian y cuál podría ser mejor?

Se diferencian básicamente en el tamaño de las moléculas que encontramos en su composición. Así, mientras que el ácido hialurónico de alto peso molecular tiende a actuar hidratando sobre todo la superficie de la piel, el ácido hialurónico de bajo peso molecular es capaz de penetrar mucho más allá. ¿Lo mejor? Intentar utilizar ambos tipos de ácido hialurónico, dado que, como vemos, cada tipo actuará en una capa diferente de nuestra piel.

¿Existen efectos secundarios asociados al ácido hialurónico?

Por lo general, el uso del ácido hialurónico sobre la piel es considerado como completa y totalmente seguro, no asociado en la mayoría de las ocasiones a ningún tipo de efecto adverso. No olvidemos que es también útil y adecuado para quienes tienen la piel sensible, por lo que la realidad es que en la mayoría de las ocasiones no produce prácticamente ningún problema.

No obstante, como ocurre con otras sustancias que aplicamos sobre la piel, todo dependerá del porcentaje de ácido hialurónico que encontramos en la formulación del producto que vayamos a utilizar. En la mayoría de los productos, es cierto, el porcentaje de AHA incluido es mínimo, el suficiente recomendado para poder disfrutar de sus diferentes cualidades hidratantes y sus beneficios antienvejecimiento. Pero en caso de que estemos formulando nuestros propios productos, lo más aconsejable es utilizar siempre una concentración de ácido hialurónico por debajo del 2 por ciento.

Esto es debido a que un peso molecular realmente bajo de ácido hialurónico ya, por sí mismo, tiene la capacidad de penetrar en la piel, por lo que es capaz incluso de actuar profundamente en la piel. Por suerte, dado que nuestro cuerpo produce AHA de forma total y completamente natural, lo más probable es que no cause ningún tipo de reacción alérgica, de manera que su uso es considerado como cien por cien seguro. 

Y por último, ¿el ácido hialurónico es comedogénico?

El término no comedogénico consiste en un producto comúnmente utilizado para descubrir aquellos productos utilizados para el cuidado de la piel (y también productos cosméticos, como el maquillaje), formulados de tal manera que es probable que no causen comedones. O, lo que es lo mismo, el riesgo de que puedan causar la obstrucción de los poros y por tanto brotes es prácticamente nulo.

De esta forma, un producto etiquetado como “no comedogénico” significa que no contiene ingredientes que, se sabe, que obstruyen los poros. Así, si una determinada persona presenta habitualmente problemas de acné, espinillas o simplemente posee cierta propensión a la obstrucción de los poros, el uso de este tipo de productos podría ser de enorme utilidad a la hora de disminuir y reducir la cantidad de brotes. 

Si sufres alguno de estos problemas, y te preguntas acerca de si el ácido hialurónico podría ser comedogénico, puedes estar tranquila: efectivamente, el ácido hialurónico se caracteriza por ser un ingrediente no comedogénico. Pero esto no significa que este ácido no pueda causar algún pequeño rebrote cuando es utilizado por primera vez. Esto puede llevar a error, y no tiene por qué ser relacionado directamente como que el ácido hialurónico es comedogénico (porque, como te hemos indicado, en realidad no lo es). Y como opinan los expertos, suele ser una reacción común, especialmente cuando lo aplicamos por primera vez sobre la piel.

Dicho de otra forma, podría decirse que, en un principio, los síntomas tienden a empeorar ligeramente para luego acabar mejorando muchísimo. Debido a ello, si sufres problemas relacionados con las espinillas, puedes observar la aparición de algunas áreas con pequeñas imperfecciones y granos más grandes y enrojecimiento, mientras que apenas unos pocos días después las áreas con espinillas enrojecidas tienden a aclararse, volviéndose mucho más pequeñas y menos notables, hasta desaparecer por completo.

¿Puede secar la piel?

Dado que el ácido hialurónico se convierte en un producto sumamente conocido por sus cualidades y beneficios a la hora de hidratar la piel, es posible que te sorprendas si, en alguna que otra ocasión, observas que el sérum de ácido hialurónico puede brindarte la sensación de tener la piel más seca. Esto se debe fundamentalmente a la forma cómo el sérum es aplicado sobre la piel.

No podemos olvidarnos de algo esencial: como humectante, es capaz de absorber más de 1.000 veces su peso en agua. Por tanto, cuando se aplica sobre la piel seca, sobre todo en un ambiente seco, el ácido hialurónico presente en el sérum podría acabar extrayendo algo de humedad de la piel, atrayéndola para sí mismoa. Esta es la causa fundamental por la que, con el paso de los días o las semanas, tiende a dejar la piel con una sensación ligeramente más seca, en lugar de más hidratada.

Para evitar que esto suceda, existe un truco sumamente sencillo y fácil de seguir: se debe aplicar el sérum con ácido hialurónico sobre la piel húmeda, justo después de haberte limpiado la piel del rostro en profundidad, habértela simplemente enjuagado, o tras la aplicación del tónico facial. Pero también existe otra opción útil: aplicarlo en combinación con una loción, como por ejemplo podría ser el caso de un humectante facial (por ejemplo, aplicarlo debajo de la crema hidratante, o mezclar ambos y aplicarlos como si de una única loción o producto se tratara). 

¿Sabes qué es el hialuronato de sodio?

Si habitualmente utilizas productos tópicos que contienen ácido hialurónico en su formulación / composición, es posible que también te hayas encontrado con un nombre similar -el hialuronato de sodio– en la lista de ingredientes de alguno de estos productos. De hecho, aunque pueda llegar a sorprendernos en los primeros momentos, nos encontramos ante un producto íntimamente relacionado con el hialuronano. ¿Sabías que es una sal que se deriva del ácido hialurónico?

El hialuronato de sodio es útil de la misma forma en que el ácido hialurónico igualmente lo es para la piel. Pero pocas personas saben que, además, tiende a proporcionar una ventaja adicional sumamente interesante: la piel tiende a absorberlo más fácilmente que el ácido hialurónico

Eso sí, esto no nos puede hacer pensar que el hialuronato de sodio sea mejor que el ácido hialurónico. Al contrario: si nos encontramos con un producto que contenga ambos ingredientes en su composición, mucho mejor. De hecho, es común encontrarnos en mayor medida el hialuronato de sodio en la formulación de muchos productos, en comparación con el AHA, dado que este último tiende a ser más costoso de producir. 

Es más, es muy probable que identifiques a esta variedad de ácido hialurónico como ácido hialurónico de “bajo peso molecular”, que posee una molécula más pequeña que el ácido hialurónico común, lo que ayuda enormemente a la hora de que sea mejor y más rápidamente absorbido por la piel, llegando un poco más allá de las capas superiores de la piel, lo que ofrece la posibilidad de obtener unos resultados visiblemente mejorados. 

Esto significa que, si en tu producto de cuidado de la piel y antienvejecimiento, te encuentras con ácido hialurónico de bajo peso molecular, es un indicativo de que en su composición encontramos principalmente hialuronato de sodio. Es el tipo de ácido hialurónico que encontramos especialmente en los sérums faciales.



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