Mejorar tu trading con una única cosa


¿Podrías perfeccionar tu trading plan? ¿Mejorar tu galería de set ups ideales, por ejemplo? ¿Repasar las últimas 20 operaciones una por una para determinar mejoras, minimizar errores, o reforzar lo que realmente funciona? ¿Podrías trabajar sobre tus salidas y cuantificar realmente si debes tomar una salida a R2 a R3 o a R1.5, y en qué condiciones de mercado te conviene más una u otra opción? ¿Podrías eliminar un escenario en el que, aunque te lo parezca, cometes más errores que aciertos? ¿Podrías optimizar las reglas que definen tus zonas de trabajo ideales? ¿Podrías trabajar las correlaciones de mercados para tener elementos de confluencia en tu toma de decisiones? ¿Podrías trabajar sobre la gestión de tus posiciones en beneficios para reducir los BE y lograr una mayor rentabilidad? ¿Te conviene incluir estrategias de reentrada cuando estás en beneficios para “cargar” tus operaciones, o al contrario, te conviene ir “deshaciendo” tus posiciones para reducir tu riesgo? ¿Debes desarrollar una práctica meditativa? ¿Ejercicios de relajación progresiva para manejar tu estrés? ¿Visualizaciones? ¿hacer alguna actividad física? ¿Mejorar tu sueño y tu descanso? ¿Poner en orden las áreas de tu vida que generan ruido? ¿Cerrar un trading plan de una puta vez? ¿Aprender a trabajar con los modelos de compra venta institucional? ¿Tener en cuenta las aperturas horarias? ¿Simplificar alguna parte de tu proceso de toma de decisiones? ¿Encontrar a alguien que te mantenga auditado sobre lo que estás haciendo? ¿Alejarte de la pantalla durante algún tiempo y reorganizar tu proyecto desde abajo? 

Puede haber muchos “posibles” pero hay un solo mejor siguiente paso, uno, no son dos, ni tres, es un movimiento que, por definición, debes hacer a continuación.

Puede que no sea lo que más te gusta hacer, puede que no sea el más intuitivo, o el que te viene en primer lugar a la cabeza, pero es el que “debes” hacer.

En este vídeo te diré cuál es el siguiente movimiento, y deseo que veas porqué es tan relevante. 

Tiene el potencial de moverte hacia tu meta. No solamente de mantenerte activo. No se trata de complacencia ante el hecho de estar “trabajando duro en tu trading”, no se trata de cualquier tipo de movimiento, sino de trabajar duro en lo que debes hacer, y de moverte en la dirección que necesitas tomar.

Puedes moverte dando círculos sin llegar donde quieres, agotar tu energía, tus provisiones y tu paciencia, y quedarte derrotado a un paso de la meta. O puedes hipnotizar, a ti y a tu entorno, con todo el esfuerzo que estás haciendo, con las horas que inviertes en tu desarrollo, y con la carga de trabajo, pero mover piedras de un lado a otro, o barrer el campo también te mantendrían ocupado y no te darían lo que buscas.

Hay un movimiento, una actividad, una acción, que sí te acercarán a tu objetivo, en un paso directo, óptimo, decisivo.

¿Que a lo mejor es algo que no te gusta hacer? ¿Y qué más da si es lo que necesitas? ¿Estás en esto para andar sobre pétalos de rosa o ya has descubierto que la única respuesta válida es estar dispuesto a hacer lo que haga falta hacer? No lo que te gusta hacer, no lo que quieres hacer, no lo que te agrada o te resulta cómodo, sino lo que haga falta.

El siguiente movimiento es tan relevante porque te pondrá en la senda más eficiente hacia tu objetivo, y si te gusta o no es lo menos importante. Debes hacer lo que te toca, no lo que te gusta.

Tal vez no quieras entretenerte triturando tus datos porque te gusta más el subidón de adrenalina de estar operando en real, pero tus datos te dirán cómo conseguir mejores resultados. No deberías contentarte con las migajas.

Puede que no te guste recopilar esos datos en primer lugar, eres una persona de acción y prefieres estar en el campo de batalla, pero sin ese trabajo no dispondrás de la información adecuada y tus decisiones serán poco eficaces. Necesitas datos para poder evaluar tu desempeño y eliminar errores, necesitas datos para saber dónde te estás desviando y también qué estás haciendo de forma óptima y debes hacer más, y sí, tal vez no te guste entretenerte recopilando esos datos, pero si eso es lo que te permitirá acceder al siguiente nivel ¿qué haces que no estás en ello?

O tal vez no soportes la idea de trabajar sobre ti mismo, sobre tus pifias, tus sesgos cognitivos, o tus arrebatos emocionales. Al fin y al cabo eres como eres ¿verdad? Tal vez pero si siendo como eres no logras lo que deseas, ¿no tiene sentido que comiences a transformarse en el tipo de persona que debes ser?

¿Y si tu siguiente movimiento es cerrar tu trading plan y dejar de dar vueltas y más vueltas? En vez de considerar todos los trading planes posibles, todas las opciones, todas las herramientas de análisis, todos los modelos y teorías, podría ser que con algo sencillo pero bien gestionado, con un trading plan básico pero ejecutandolo desde ya, recopilando datos sobre tu desempeño, eliminando errores de proceso y tomando decisiones informadas estuvieras mucho más cerca de ganar de lo que estarás nunca mientras sigas en el mundo de fantasía de ir “diseñando” el trading plan ideal. En vez de pasar meses y meses, o años, dándole vueltas a algo menor, puede que debas dar un puñetazo en la mesa, tomar un mercado, en un marco de representación, con una sola entrada y una política de gestión cerrada, y comenzar a ejecutar, pasar de la teoría y a imaginación, a la realidad, bajar de la nube y meterte de lleno en la trinchera del campo de batalla. Al fin y al cabo es ahí, entre el barro, que verás qué tal bueno eres ejecutando, no diseñando, imaginando o cavilando, sino llevando a la práctica. Recuerda: el trading es un desempeño.

O a lo mejor tu siguiente movimiento tiene que ver con recuperar la visión que te trajo aquí. Recuperar el para qué estás en esto, revivir los motivos que tienes para batallar ¿Es para dar mejores opciones a tu familia pero resulta que ahora te has convertido en una persona arisca y frustrada que no quiere estar con ellos y que se pasa el días enganchado a la pantalla? ¿Es para tener tiempo y seguir un estilo de vida en el que puedas leer, ir al gimnasio, y disfrutar de la compañía de los demás, pero resulta que ahora has dejado de cuidar lo que comes, entrenas mal, duermes peor y te frustras con los demás? Recupera tu visión y subordina tus decisiones a esa visión: lo que haces debe estar a su servicio, y no al revés.

¿Y si necesitas buscar ayuda? ¿Y si lo que haces no te está funcionando, y eres tan orgulloso y arrogante que prefieres ahogarte en tu propia vanidad que pedir que te echen un cable? ¿Y si has aprendido que los hombres no lloran, que no muestran flaquezas, que son autosuficientes, y prefieres morir por dentro que dejar que te muestren donde está la salida? Tu no puedes ver tu espalda, pero a mi es algo que me resulta muy sencillo de ver ¿estamos?

Sea lo que sea que te toque hacer, eso es lo que debes hacer. Deja a un lado toooodo lo demás, y pon tu energía, tu tiempo y tu dedicación a ese siguiente mejor paso, que probablemente sea descubrir cuál es ese paso.

No tiene sentido moverte a lo loco, no es ni necesario ni eficiente para dar un paso al lado, analiza tu situación, dedica un momento a reflexionar y encuentra, sin duda, con claridad y convicción, qué debes hacer, esa única cosa que ahora debe ocupar tus recursos.



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