Mejora tu trading parte 2: LOS 4 PROCESOS DEL TRADING


Estos procesos son:

  • Centrado.
  • Análisis.
  • Ejecución.
  • Reflexión.

Antes de verlos en detalle, atendamos a qué es un proceso específicamente. 

En este contexto, diremos que se trata de una secuencia de acciones, que están bajo tu control y que, ejecutadas de forma adecuada, generan un resultado que te acerca a tus objetivos.

Lo bueno de los procesos es que son perfeccionables y dependen de ti. Una vez hayas establecido un proceso debes volver sobre él para optimizarlo. Elimina lo superfluo, simplifica, quédate con lo esencial. Siguiendo un proceso harás un uso óptimo de tu tiempo y de tu energía mental. En vez de utilizar tu memoria, seguirás una secuencia que irás poniendo a prueba cada día, que irás puliendo y que será mejor cada vez. De esta manera irás progresando de forma continuada.

Comencemos por el proceso de Centrado. Su objetivo es asegurarte de que estás en disposición de hacer una operativa óptima. Este proceso contiene todas las rutinas que debes ejecutar para que tu foco de atención esté listo para el trading. El proceso también te indicará si es preferible que te abstengas de operar. 

Sin un adecuado proceso de Centrado podrías ponerte frente a la pantalla en momentos en los que no eres capaz de ser objetivo, ni de concentrarte, en los que estás ofuscado, o enfadado, o agotado. Si no puedes sostener tu foco de atención, cometerás errores, si estás demasiado activado a nivel emocional actuarás en contra de tu mejor interés. De ahí su relevancia.

Pregúntate pues ¿cómo sabes que estás en condiciones óptimas? ¿Y cómo sabes que estás en baja forma y que es mejor alejarte de la pantalla? Toma nota de tus conclusiones e ideas, y vuelve sobre ellas en cada jornada de trabajo.

Algunos aspectos a los que puedes atener son:

  • ¿Has descansado esa noche? 
  • ¿Te sientes con energía y ganas, o estás abotargado o letárgico?
  • ¿Hay algún pensamiento obsesivo con el que te entretienes?
  • ¿Tu mente está en el aquí y el ahora, en algún aspecto de tu pasado, o centrado en algo que está por venir?
  • ¿Tu entorno está en silencio y en condiciones, o tienes a tus hijos jugando e interrumpiendo?

También hay una serie de actividades que puedes hacer de forma proactiva para optimizar tus recursos. Una rutina de actividad física, meditación, respiración profunda, visualización, repasar tus objetivos y los motivos por los que te interesa el trading

Y si te das el visto bueno para seguir adelante, si llegas a la conclusión de que puedes realizar tu operativa en condiciones, ¿qué harás para asegurarte que mantienes tu foco y permaneces centrado durante toda tu jornada?

Algunas ideas son:

  • Poner una alarma a intervalos de 15 o 20 minutos para tomar hacer un chequeo.
  • Asegurarse de monitorizar tu estado emocional a la vez que monitorizar la acción del precio.

Para estar en condiciones de realizar mi mejor operativa, me aseguraré de haber dormido no menos de siete horas, tomaré una ducha de agua fría, y un café para mantener mi ayuno 16/8. Cuando me ponga frente a la pantalla dejaré a un lado todos los pensamientos que no tengan que ver con el aquí y el ahora, y repasé mi tablón de sueños en los que voy recogiendo aquello que quiero forme parte de mi vida y que el trading puede darme. Activará una alarma para que me avise cada 15 minutos y respiraré profundamente diez veces para atraer mi atención al presente.

Cada vez que suene la alarma me tomaré un momento para recuperar mi foco. Si me descubro despistado, o activado a nivel emocional utilizaré la respiración cuadrada durante unos minutos para recuperarme. Si no lo logro me alejaré del mercado hasta la próxima sesión.

También me aseguraré de tenerlo todo dispuesto para poder operar en condiciones, el graficador abierto, la conexión lista, el broker, mis listas de áreas de mejora, mi diario emocional, etc.

Es mejor que tengas un proceso de centrado sencillo pero que sigas día a día que uno perfecto que no genere adherencia.

El siguiente proceso es el de Análisis. Su objetivo es establecer una secuencia de pasos que te permitan encontrar buenas oportunidades de inversión y que puedas perfeccionar cada vez.

¿Qué debes hacer para analizar correctamente el mercado? ¿Por dónde comienzas? ¿Qué buscas? Escribe la secuencia de pasos más eficiente para identificar lo que constituye una ventana de oportunidad ideal. ¿Partes de la comparación de mercados correlacionados? ¿Buscas ineficiencias en la subasta? ¿La estructura en gráficos mayores? ¿Crees un relato de lo que hacen los traders institucionales para seguir sus posicionamientos? ¿Esperas a que el precio llegue a tus áreas de trabajo? ¿Aguardas al comportamiento a unas horas en concreto? 

Cuando el precio está en el horario que te interesa, y en la zona de trabajo que estimas conveniente ¿qué otros elementos deben aparecer? ¿qué debe hacer el volumen’ ¿y la estructura? ¿buscas una rotura inicial del punto de control y un retorno al origen? ¿aguardas a una divergencia?

Cuando has identificado un buen candidato, ¿qué elementos debes tener en cuenta para seleccionar las mejores oportunidades? ¿Tal vez no haya obstáculos en el camino? ¿Que el recorrido potencial sea grande? ¿Qué estás alineado con la estructura mayor? ¿Qué estás en la relación correcta con el precio de apertura diario o de sesión? ¿Que su defensa se dé en una zona conveniente? Añade estas consideraciones y al final tendrás los pasos que forman tu proceso de análisis. Luego perfeccionarlo. Cada iteración te da una oportunidad que puedes aprovechar. Elimina lo superfluo. Cambia el orden. Quédate con la esencia.

Al seguir ese proceso harás un buen uso de tu energía mental. Habrás delegado en un proceso ajeno a tu memoria la mejor forma de trabajar. Ya no estarás delante del mercado a ver si aparece una ventana de oportunidad, sino que estarás trabajando en seguir los pasos que forman tu proceso. Eso te permitirá ahorrar recursos, simplificar tu trabajo y mantenerte centrado. Una vez más, eso es algo que puedes controlar, que depende de ti y que te es dado realizar, y es en este tipo de tareas en las que debes centrarte.

El siguiente proceso es el ejecutivo. Si está centrado y has identificado una ventana de oportunidad puedes operar. ¿ahora bien, por dónde debes comenzar? En este proceso relacionarías la secuencia más eficiente para ejecutar tu operativa. ¿Deberías comenzar por asegurarse de estar invirtiendo el porcentaje adecuado de tu capital? ¿De automatizar la defensa por pérdida para que un movimiento volátil contrario no te muerda la cuenta? ¿Debes tener un check list de condiciones para monitorizar? ¿Tal vez una serie de acciones del tipo si A, entonces B, si C, entonces D?

La idea es que seas capaz de relacionar una serie de pasos que permitan contestar esta pregunta: Cuando ejecuto mis operaciones primero comienzo con X, luego hago Y, y mientras el precio hace Z, yo me mantengo atento a W. Cuando el precio consigue tal cosa, yo me centro en tal otra cosa.

Frente a la pantalla no deberías improvisar sino llevar a la práctica tus procesos de la mejor forma posible. Y una vez más, optimizarlos en cada iteración, haciéndolos más efectivos y eficientes, más esenciales, simples y funcionales.

Finalmente también quieres disponer de un buen proceso de reflexión. Se trata de la secuencia de pasos que te llevarán a tomar mejores decisiones en el futuro. Como trader debes hacer las cosas cada vez mejor y no quieres dejar eso al azar. No se trata de dedicar tiempo a tu operativa con la expectativa de que suficientes horas de pantallas te darán mejores resultados, sino estar en disposición de avanzar cada día un poco más.

El proceso de reflexión se encarga de eso: por un lado quieres ver qué haces qué deberías hacer más, y también que haces que deberías dejar de hacer. Luego debes identificar qué no haces que deberías seguir sin hacer, y también qué no haces que deberías incorporar a tu operativa.

Desde mi punto de vista el proceso de reflexión debería realizarse en dos etapas distintas: un debriefing breve al finalizar la jornada repasando tu operativa, las oportunidades que no has aprovechado, los posibles errores ejecutivos en los que has incurrido, los aprendizajes que has realizado, felicitándote por todo aquello que has hecho mejor y por el progreso que vas teniendo. Y una segunda etapa, tal vez durante el fin de semana en la que miras el resultado general de los últimos días, tus números, tus decisiones. Tal vez debas hacer back testing para asegurarte de que estás saliendo de la mejor forma posible, o de que estás entrando y entrando de la manera adecuada. Puede que debas reflexionar sobre los retos emocionales que siguen interponiéndose en tu camino y de las acciones que emprendes o que puedes emprender para minimizarlos. Quizá puedas tomar el pulso al resultado de tu trabajo en general, si te estás acercando al tipo de trader que quieres ser.

Lee tu diario emocional, recalca el tamaño de tus posiciones para la próxima semana, actualiza tus listas de áreas de trabajo personal, controla el drawdown de la semana, selecciona las mejores operaciones y ves completando tu galería de entradas ideales, repasa tus procesos por si puedes mejorarlos.

Y llegados aquí, ya has hecho la parte más difícil: has secuenciado los cuatro procesos más importantes y estás en disposición de progresar cada día y todos los días. Centrado, análisis, ejecución y reflexión, interactuando entre ellos, apoyándose mutuamente. Un buen centrado te pondrá en un estado de acceso a recursos, lo que te llevará a un buen análisis. Un buen análisis facilitará la identificación de ventanas de oportunidad de alta probabilidad, lo que simplificará tu ejecución. Una buena ejecución te dará buenos resultados sobre los que podrás reflexionar para seguir mejorando.

El trading es un camino que debes recorrer, y estos procesos son herramientas a tu servicio para hacer más sencillo tu viaje.



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