Haz que tu Trading sea fácil


Vayamos directos al grano y comencemos con los tres preceptos que, sí o sí, debes seguir:

  • Tienes que participar en escenarios en los que tengas una ventaja real a tu favor.
  • Debes situar tu riesgo de ruina por debajo de cero.
  • Es necesario que apliques tu modelo en una serie suficientemente grande como para que las probabilidades hagan su aparición.

Da igual que operes con las bandas de Bollinger, con los retrocesos de Fibonacci o con patrones armónicos, que utilices áreas de soporte y resistencia dinámicos, o que sigas los modelos de compraventa institucionales que utilizan los bancos. Porque esos tres elementos necesitan estar presentes si quieres operar de forma consistente.

Sin una ventaja a tu favor, no hay psicología que vaya a salvar el día, así que más vale que estés seguro de que, lo que sea que haces, inclina la balanza a tu favor. Ese debe ser tu punto de partida y es imprescindible, en mi opinión, que puedas explicarme en una frase corta cómo lo haces para asegurarte esa ventaja.

Si entrar en los pormenores del sistema que utilices, de los modelos que apliques o de las teorías que abraces, ¿cómo sabes que operas con una ventaja? ¿Lo tienes documentado? ¿Tienes evidencias incuestionables de esa ventaja? ¿Comprendes que en caso contrario podrías estar haciendo un esfuerzo para aplicar un modelo perdedor? Es fundamental que estés seguro de que lo que estás intentando tiene el potencial de hacerte ganar, y para ello debes contar con evidencias, tu ventaja tiene que estar documentada y contar la pruebas suficientes como para seguir adelante.

Sea el que sea el modelo que explotes lo ejecutas a través de ti mismo, por lo tanto, tú eres una variable en tu sistema: tus sesgos cognitivos, tus historias personales, sus necesidades psicológicas y tus miedos, son elementos que te apoyarán o que interferirá en tu ejecución, por eso es crítico que no te bases en las evidencias de terceros, sino que elabores las tuyas propias. 

Debes situar tu riesgo de ruina por debajo de cero siempre. Se trata de la probabilidad que tienes de pulverizar tu cuenta. Nunca jamás debes asumir esa posibilidad. Te debes a tu capital, es tu dinero el que te hará ganar más dinero, si lo expones a la posibilidad, por pequeña que sea, de perderlo, estás jugando a la ruleta rusa y, antes o después, perderás tu activo.

Situar tu riesgo de ruina por debajo de cero es algo tan sencillo como asegurarte de no exponer nunca una cantidad mayor al 1% de tu capital.

Si afrontas una serie positiva tu capital irá creciendo y ese 1% será una cantidad cada vez mayor. Si afrontas una serie negativa tu capital irá disminuyendo y la cantidad de riesgo que asumas, permaneciendo en un 1% irá reduciéndose, lo que te permitirá permanecer en el juego el tiempo necesario, preservando tu capital.

No importa el sistema que utilices y da igual que creas tener un set up que te hace ganar el 90% de las operaciones. Si tu riesgo está por encima de cero antes o después de volarás la cabeza.

Y si eso ya te ha pasado y has perdido alguna cuenta, piensa que es mucho mejor perderla al principio, cuando tu capital es relativamente modesto, que cometer ese error con una cuenta grande.

El tercer elemento es igualmente fundamental: tienes que haber interiorizado que tu papel como operador es explotar una ventaja estadística que aparecerá en una muestra grande. El resultado de lo que haces debe ser evaluado a través de esa serie y tienes muy poca relevancia el resultado individual de una operación o de una muestra pequeña de de esa serie.

Si tomas cinco operaciones con tu modelo y son cinco pérdidas, debes aceptar que eso forma parte de la varianza y que estadísticamente es una posibilidad, y debes vivir con eso. Lo que implica que no cambiarás tu sistema tras una serie pequeña de operaciones perdedoras, porque podría ser que estuvieras a un paso de una regresión a la media con la que te resarcimos de tus pérdidas y entraras en ganancia.

Imagina que tu sistema te da un 70% de operaciones ganadoras, eso implica que perderás 30 de cada 100 operaciones ¿verdad?

O tres de cada diez, o seis de cada veinte. Imagina exactamente eso: vas a tomar 20 operaciones y esperas perder seis y ganar 14, pero resulta que comienzas con las perdedoras. Pierdes una, dos, tres, cuatro, y cinco, te dices que tomarás una última y la sexta es también perdedora, y ya está. No eres capaz de seguir así que lo dejas, y con ello pierdes las 14 ganadoras.

Puedes concatenar pérdidas en una muestra pequeña sin que eso sea estadísticamente relevante. Por eso digo que es imprescindible que estés dispuesto a evaluar tus resultados en una muestra grande.

Y eso encaja con el punto anterior en el que hablábamos del riesgo de ruina. Obviamente el porcentaje que arriesgues debe ser necesariamente pequeño para que estés en disposición de tomar esa serie grande.

Y hay tres cosas que van a hacer que tu trading sea tremendamente difícil:

  • Saltar de sistema en sistema como una rana.
  • Ejecutar de forma aleatoria.
  • No eliminar tus errores.

Una cosa lleva a la otra: no sabes si participas con una ventaja real así que encadenas tres operaciones negativas y no sabes si se debe a la varianza o si debes mejorar tu sistema, cambias de aproximación. Otro modelo, otro mercado, otros indicadores, otro tipo de gráfico, y estás de nuevo en la casilla de salida con experiencia cero. Tomas tres operaciones ganadoras y sientes que has dado en el clavo, pero no manejas bien tu riesgo y expones más de lo que debes, así que una operación perdedora muerde tu cuenta y tu confianza. Añades cambios en tu política de gestión de la posición para no sufrir ese tipo de pérdidas reduciendo el tamaño de tus stops, pero la volatilidad te expulsa en operaciones bien planteadas, entras donde no debes porque no quieres quedarte fuera antes ese escenario, con lo que aumentas de nuevo tu riesgo, cuando el mercado se mueve a tu favor sales antes de llegar a tu objetivo porque tienes miedo de devolver las ganancias potenciales, y una vez fuera miras con cara de bobo como el precio se desplaza sin ti hasta las nubes. Y ya has mordido el anzuelo: tu trading es emocional y te dejas arrastrar por la codicia, la sed de venganza, el miedo a quedarte fuera, las prisas.

Uno de los principales errores es hacer la rana: saltas de un sistema al siguiente, y luego al siguiente, sin haber integrado el hecho de que el sistema es una variable menor, es mucho más importante tu ejecución y la gestión que harás del riesgo y de las posiciones. Al saltar a un nuevo sistema te llenas de esperanza haciéndote creer que dejarás atrás tus errores. Pero eso no sucederá si no eres sistemático en el trabajo sobre ti mismo.

Un nuevo sistema es la promesa de nuevos resultados, pero si no evalúas tus resultados en una serie suficientemente grande para que seas estadísticamente significativa, no te servirá de mucho y tomar las decisiones desinformadas. Si tu riesgo de ruina no está por debajo de cero dará igual el sistema que utilices porque estás jugando con fuego y terminarás quemándote.

Debes dejar de saltar porque la solución no está ahí afuera, en la siguiente novedad. Claro, siempre que estés operando un sistema que te de una ventaja real. Ese ha sido el punto de partida. Como no tengas esa ventaja es que ya da igual lo que hagas. No podrás sostener tus ganancias, el punto de inicio es que parta de un sistema que te permita identificar oportunidades de inversión de alta probabilidad y que aprendas a ejecutar con disciplina.

Eso implica dos cosas: conocimiento y habilidad. Conocimiento porque debes aprender ese modelo, y habilidad porque el trading es algo que se hace, no que se sabe. Tienes que desarrollar la capacidad de operar en tiempo real y bajo presión.

El siguiente error del que debes librarte es la operativa aleatoria. Da igual el sistema si vas a ejecutarlo de forma improvisada. Puedes estar operando con Milenio pero si tomas una operación con un tipo de riesgo, la siguiente con otro, la próxima teniendo en cuenta el contexto, la que sigue por “intuición”, una con un objetivo de salida de un tipo, la siguiente saliendo cuando lo sientas, en un caso operando en gráficos de 5M, y en otro caso de 30 segundos, unas operaciones gestionadas de una manera y las próximas de otra ¿qué opciones tienes de sostener tus resultados?

Ser consistente implica sostener el mismo tipo de trabajo una y otra vez, sin cambios, ni improvisaciones, ni añadiduras. Tienes un plan de trading que contiene una ventaja y centras tu esfuerzo y aplicarlo de forma que, esa ventaja, haga su aparición. Eso no sucederá si tu ejecución es aleatoria. Te estarás haciendo ser inconsistente. Impedirás tu éxito.

Lo que nos lleva al tercer punto: 

Operar sin eliminar tus errores. El camino del loco: hago lo que no me funciona esperando que me funcione. Eres la mosca detrás del cristal empujando en la misma dirección equivocada. Es que da igual la energía que le dediques a hacer algo erróneo. La mosca puede salir de ahí, pero jamás lo hará a través del cristal.

Tu puedes lograr otro tipo de resultados pero no repitiendo el mismo tipo de error.

Para progresar de forma rápida debes tener una relación de tus errores y trabajar sobre ellos de forma sistemática. Uno por uno y cada día. Tu trabajo no es “hacer trading” tu trabajo es tomar el peor de tus errores y trazar un plan para eliminarlo de tu vida.

¿Saltas como una rana? Tienes que parar. Toma un sistema, el que sea que te guste, y documenta tu trabajo. Mide tus resultados. Asegúrate de ejecutarlo correctamente.

¿Sales antes de tiempo? Traza una estrategia que te asegure que dejarás que las operaciones corran a tu favor.

¿Entras por FOMO? Necesitas poner ahí tu foco de atención y asegurarte de dejar eso atrás.

Es que todo lo demás no es relevante. No hay ningún modelo, teoría, sistema o indicador que te permita operar sin que cometas estos errores. Los errores son tuyos y si no pones medidas los arrastrarás de un sistema al siguiente.

El trading no es tan complicado, los complicado somos nosotros que le pedimos peras al olmo, hacer más de lo mismo y esperar un resultado distinto es idiota. Culpar al sistema cuando no somos capaces de ejecutarlo adecuadamente es absurdo. Pensar que harás las mismas estupideces en un mercado diferente y lograrás un resultado que ahora te elude no tiene ningún sentido.

Seamos serios. Hay tres cosas que debes asegurarte:

  1. Una ventaja real.
  2. Situar el riesgo por debajo de cero.
  3. Evaluar tus resultados en series significativas.

Hay tres cosas que debes dejar de hacer:

  1. Saltar de sistema en sistema
  2. Ejecutar de forma aleatoria
  3. Repetir tus errores.

Céntrate en estos puntos y lograrás dar ese paso hacia adelante.



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