Esponjas desmaquillantes ¿como se usan?


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En lo que a la rutina de cuidado de la piel se refiere, es cierto que hoy en día podemos encontrarnos en el mercado con una amplia diversidad de productos no solo pensados para las mujeres, sino también para los hombres. No obstante, cuando hablamos del maquillaje, y particularmente de eliminar y retirarlo de la piel, es cierto que también la variedad de opciones es tan enormemente amplia que, en ocasiones, puede resultar complicado saber cuál sería la más útil o adecuada.

Y es que además de las toallitas desmaquillantes, los limpiadores tradicionales, o el agua micelar, también es posible optar por las conocidas como esponjas desmaquillantes. Ojo, no deben ser confundidas con su opuesto: las esponjas de maquillaje o, simplemente, de belleza, que sirven precisamente para todo lo contrario; es decir, mientras que las desmaquillantes son útiles para eliminar el maquillaje de la piel, las otras son adecuadas para aplicar el maquillaje a lo largo de todo el rostro.

Esponjas desmaquillantes

En el caso particular de las toallitas desmaquillantes, la realidad es que las puedes encontrar de todas las formas y tamaños, lo que, es cierto, puede hacer que la elección, si cabe, también sea un poco más complicada. No en vano, ¿sabías que es posible escoger entre 20 tipos diferentes de esponjas desmaquillantes? 

Aunque hasta hace unos años este tipo de esponjas habían perdido parte de su popularidad en el mundo de belleza, como consecuencia de la demanda creciente de pinceles de maquillaje artísticos, y de productos de belleza en general, hoy en día continúa siendo posible encontrarlas en las tiendas, e incluso en los supermercados.

Sea como fuere, lo que es cierto es que pueden convertirse en una alternativa excelente a las toallitas desmaquillantes y a los discos de algodón, con la ventaja añadida de que pueden ser utilizadas en varias ocasiones. Es más, se puede usar no solo para retirar el maquillaje, sino para limpiar la piel del rostro de raíz. De esta manera, pasará a formar parte de tu rutina de cuidado diaria, como un elemento más a añadir.

¿Qué es una esponja desmaquillante? ¿De qué está compuesta?

Como su propio nombre indica,  es un elemento especialmente diseñado para retirar el maquillaje de la piel, gracias a que han sido elaboradas con una serie de fibras que ayudan a atrapar y arrastrar el producto cosmético, así como la suciedad que haya podido quedar acumulada en la piel.

Aunque existen de muchos tipos, las más recomendadas son aquellas fabricadas con fibras de origen natural, como las de silicio, dado que tienden a ser un poco más respetuosas con la salud de la piel.

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Cómo usar las esponjas desmaquillantes correctamente

Recuerda que, siempre que te has aplicado maquillaje, es fundamental retirarlo debida y correctamente antes de irte a la cama. Aún cuando, después de un día ajetreado, estés muy cansada y no te apetezca hacerlo de manera tan concienzuda, la realidad es que es mejor esforzarse un poco y eliminarlo.

Y es que el resultado de no hacerlo como es debido podría acarrear serios problemas para la salud de tu piel, dado que podría acabar irritándose e inflamándose con una mayor facilidad, aumentando incluso el riesgo a que los poros se obstruyan y a que aparezca un incómodo y molesto brote de acné.

Las esponjas desmaquillantes, como ya hemos visto, pueden convertirse en tu aliado perfecto. Especialmente si, además, las utilizas con algún producto desmaquillante efectivo, como podría ser el caso del agua micelar o tu limpiador favorito.

¿Quieres aprender a usarlas? A continuación te explicamos cómo:

  1. Humedecer. Dado que, cuando está seca, la esponja posee una apariencia y textura más bien seca y rugosa, el primer paso antes de usarla es humedecerla con el fin de ablandarla, y conseguir con ello que su tacto sea mucho más suave. En caso de no hacerlo, al ser tan rígida, acabará siendo más complicado deslizarla por la piel.
  2. Desmaquillante. Una vez humedecida y ablandada, es el momento de aplicar encima de ella tu producto desmaquillante favorito. Gracias a la textura que tiene la esponja, no es ni mucho menos imprescindible utilizar mucho producto, dado que al final terminarás por desaprovecharlo.
  3. Aplicación. Utilizándola siempre con movimientos ascentes y/o circulares, aplícate la esponja sobre el cutis. A medida que vas retirando el maquillaje, aclárala y enjuágala siempre que sea preciso.
  4. Para finalizar. Una vez retirado y eliminado todo el maquillaje y la suciedad, es el momento de utilizar un tónico hidratante que ayude a proporcionar frescos a la piel.
  5. Limpieza. Eso sí, no te olvides de algo fundamental: ¡limpia tu esponja después de cada uso! Solo necesitarás un poco de jabón de manos. Aplícalo sobre la esponja, remójala, enjuagándola bien, y estrújala hasta que ya no quede jabón. Para terminar, guárdala en un lugar seco hasta la próxima vez que la vayas a usar.

Por otro lado, aunque quizá pienses que tu esponja desmaquillante favorita puedes continuar usándola durante años, lo cierto es que es necesario cambiarlas y sustituirlas por unas nuevas cada cierto tiempo, ya que al permanecer humedecidas durante demasiado tiempo, acaban por acumular bacterias.

Por tanto, dependiendo del uso que hagas, lo aconsejable es cambiar las cada 4 a 8 meses, como mucho.

Cómo usar las esponjas desmaquillantes

¿Y en qué consiste la esponja Konjac?

Es bastante probable que en algún que otro momento hayas oído hablar acerca de ella. Lo cierto que nos encontramos ante un producto ciertamente revolucionario, que ya muchas mujeres han comenzado a probar desde hace apenas unos pocos años.

Como su propio nombre indica, básicamente nos encontraríamos ante una esponja fabricada a partir de la raíz de konjac, un vegetal de raíz porosa que crece en Asia.

Se trataría de una esponja limpiadora que, además de actuar como un exfoliante de limpieza suave, sería enormemente útil no solo a la hora de eliminar el maquillaje de la piel, sino de exfoliarla y limpiarla suavemente. 

De hecho, como opinan muchos expertos, en realidad es una esponja muy, muy suave, muchísimo más suave que los exfoliantes, de manera que son ideales no solo para llevar a cabo una exfoliación diaria, sino particularmente para pieles sensibles, o que sufran rosácea, dado que puede aplicarse sin riesgo a que produzcan una irritación.

Esto significa que podrían ayudar a proporcionar un resplandor ciertamente radiante, puesto que exfolian la piel suavemente, eliminando las células muertas y brindando al cutis un aspecto brillante y suave. Además, cuanto más se use más pronunciados serían sus eefectos positivos sobre la piel.

Cuando son utilizadas con un poco de agua y jabón neutro, las esponjas de konjac son ideales como desmaquillantes, incluso pudiendo ser usada con total seguridad sobre la zona situada alrededor de los ojos. 

Y también actúan como un limpiador profundo. Para ello, solo es necesario remojar la esponja durante 10 a 20 minutos, sobre todo si es la primera vez que la vas a utilizar, para conseguir que se expanda y se ablande, y añadir tu producto limpiador favorito.

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Cómo usar una esponja de konjac fácilmente

El proceso para utilizar la es sumamente sencillo y fácil. Y, en la mayoría de las ocasiones, apenas difiere del resto de opciones que puedes encontrar actualmente en el mercado.

Si acabas de comprar una, y es la primera vez que la vas a utilizar, es necesario dejarla en remojo en agua limpia durante al menos 10 o 20 minutos, como máximo. Esto ayudará a que se expanda y se ablande. Luego, debes apretar la esponja para conseguir liberar el exceso de agua. Y, finalmente, añade tu limpiador favorito.

Para terminar, tan solo tendrás que usar la esponja de konjac para frotar tu piel con suavidad, siempre con movimientos circulares. Una vez que la piel se haya limpiado por completo, y estés perfectamente satisfecha en este sentido, solo tendrás que enjuagarla (para retirar la suciedad y los distintos productos que hayan podido impregnarla), y colgarla en un lugar limpio para que se seque al aire durante la noche, así estará lista para su uso al siguiente día, o en un futuro.

Eso sí, ten en cuenta algo imprescindible: las esponjas de konjac, por su composición y textura, tienden a endurecerse a partir del momento en el que se secan, lo que puede hacer que su uso posterior sea un poco más complicado y difícil. No obstante, bastará con remojarla nuevamente un poco, o humedecerlas con tu limpiador favorito, para suavizarlas antes de volver a usarlas.

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Algunos consejos útiles que te serán de ayuda

Si acabas de descubrir las esponjas de konjac, y simplemente te han maravillado, a continuación te proponemos algunos consejos útiles que te podrían ser de enorme ayuda a la hora de sacarles el máximo partido. Toma nota:

  • Puedes usarlas varias veces al día. Dado que son perfectamente suaves, pero capaces de limpiar y exfoliar en un único paso, muchos expertos aconsejan incluso utilizarlas varias veces al día, ya que no causan la irritación severa que habitualmente acompaña el uso de un exfoliante físico. ¿Lo ideal? Utilizar la esponja de konjac dos veces al día, siguiendo una limpieza ligera y suave por la mañana, y una limpieza doble y más profunda por la noche. 
  • Puedes usarlas con agua, o con tu limpiador favorito. Cada vez que vayas a usarla puedes optar únicamente por agua, o bien por un limpiador facial. En este sentido, algunas mujeres que las han utilizado aconsejan hacer una doble limpieza; empezar con una loción limpiadora, aplicándola sobre todo el rostro, y luego enjuagar la esponja y llevar a cabo una segunda limpieza, pero en esta ocasión únicamente con agua.
  • Es mejor utilizarla siempre con movimientos circulares. A la hora de aplicar cualquier producto tópico, como sabes, lo más recomendable es hacerlo siempre mediante movimientos circulares. Y, a la hora de utilizar esta esponja, también se aconseja hacerlo mediante movimientos circulares ligeros. De esta forma, conseguirás eliminar mejor tanto el maquillaje como la suciedad diaria. Además, puede utilizarse con total comodidad tanto en la zona delicada alrededor de la nariz, como alrededor de los ojos e incluso sobre las cejas.
  • Puedes usarlas tanto en la cara como en el cuerpo. Es tan enormemente versátil que no solo puede ser utilizada sobre la piel del rostro. De hecho, al actuar como un exfoliante suave, lo mejor de todo es que también puede ser utilizada sobre el resto de la piel del cuerpo, de manera que puedes remojarla en agua y llevarla a la ducha contigo.

Aunqnue la puedes utilizar tantas veces como desees, lo ideal es reemplazarlas después de cinco o seis semanas de uso, como mucho, dado que al ser un material natural, empezarán a biodegradarse con el paso del tiempo. En caso de seguir utilizándolas por un período superior a las ocho semanas, podrías correr el riesgo de no asegurarte que la piel, después de su uso, se mantenga tan limpia y saludable como debería ser.

Principales tipos de esponjas desmaquillantes

Como te hemos comentado, la realidad es que existen más de 20 tipos diferentes, de todas las formas y colores, y, en definitiva, también para todos los gustos. No obstante, es posible resumirlas todas descubriendo cuáles son las más populares entre las mujeres:

  • Esponja de maquillaje con forma redondeada. Es posiblemente la más común y popular. Consiste en una esponja de forma circular o redondeada, lo que favorece su uso y aplicación, habitualmente porque, además, suele tener una forma plana y no disponer de mucho grosor. Además, pueden ser naturales o artificiales, que pasamos a resumir a continuación.
  • Esponjas naturales. Son aquellas elaboradas con ingredientes únicamente naturales. Posiblemente las marinas son las más populares, y antiguas, pero también existen otras opciones que se han vuelto enormemente conocidas en los últimos años. Es el caso, por ejemplo, de las famosas esponjas Konjac, elaboradas con una planta proveniente de Asia.
  • Esponjas artificiales. Suelen presentar una forma de disco, fundamentalmente porque suelen ser más resistentes que las de origen natural (que son, por lo general, mucho más frágiles). Respecto a su composición, suelen ser fabricadas con plásticos y/o látex. 

Cómo limpiar las esponjas desmaquillantes para poder utilizarlas otra vez

Como te comentábamos en una apartado anterior, una de las principales ventajas que ofrecen, además de su facilidad de uso y aplicación, es la de poder utilizarla varias veces sin que se estropee con demasiada facilidad. Debido fundamentalmente a su composición y textura, están pensadas precisamente para eso.

Sin embargo, en especial si la has utilizado para eliminarte el maquillaje del rostro, o de los ojos, probablemente te hayas encontrado con que el producto cosmético se ha quedado adherido a la misma. Esto es algo absolutamente normal, y que no debe preocuparte. Y es que si la esponja desmaquillante es de buena calidad, podrás limpiarla para volver a usarla de nuevo en un futuro, sin la necesidad de tener que compras más.

El proceso es sumamente sencillo y simple. Te lo proponemos a continuación:

  1. En primer lugar solo debes remojar tu esponja desmaquillante. Luego, vierte una pequeña cantidad de jabón, limpiador facial o champú. Masajea la esponja con los dedos, lo que ayudará a que se humedezca mejor, y a que el producto en cuestión se filtre más profundamente. 
  2. Enjuaga la esponja, exprime al máximo el exceso de agua, y repite según sea preciso (por ejemplo, si todavía continúas observando cierta suciedad en la esponja).
  3. Finalmente, deja que la esponja desmaquillante se seque sobre una toalla limpia, y luego guárdala en un lugar fresco y seco, hasta su próximo uso.

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