EL GOLPE QUE TE TUMBA ES EL QUE NO VES


Puedes empezar por disponer las piezas boca arriba de manera que todas muestren su dibujo y luego, buscar las esquinas y seguir encajando todas las que forman el marco. 

Cada pieza que encajas es una pieza menos que dificulta tu avance.

Con cada paso ganas perspectiva y te acercas al objetivo final.

O puedes ir encajando las piezas como te salga y pensar que ya darás con la forma correcta, al fin y al cabo, es cuestión de tiempo.

¿Me explico? Puedes ir encajando las piezas de tu trading una a una y con paciencia o puedes ir jugando con lo que tengas más a mano con la esperanza de que, antes o después, darás con lo necesitas.

Porque esto es lo que yo veo. Analizo tu trabajo y veo una forma absurda de afrontarlo. Los pasos no son lógicos, no son óptimos, el orden no es el adecuado. Avanzas y retrocedes. Tomas un camino y luego lo desechas. Pruebas otro camino y antes de ver donde va a parar lo desestiman. Más adelante retomas un desvío que ya habías recorrido, pero tampoco llegas al final.

Juegas a probar cosas. Encajan unas piezas con otras, no porque sigas un método sistemático y efectivo, sino porque te resulta más divertido, más sencillo y menos exigente jugar a hacer trading que trabajar sobre ti mismo. Te apetece más hacerte creer que estás en el camino del éxito que estar realmente.

¿Te imaginas lo que hubiera pasado si tu trabajo hubiera sido sistemático? ¿Si en vez de improvisar hubieras seguido un sistema óptimo? ¿Si en vez de probar una solución y luego otra hubieras seguido un proceso diseñado para avanzar sí o sí? 

Tus resultados son el reflejo de tus acciones, de lo que haces, pero lo que haces depende de cómo piensas. Si lo que logras no es lo que quieres debes hacer algo distinto o te condenarás a seguir con el mismo resultado, y ese algo distinto puede ser improvisado, o diseñado. Puedes hacer lo que quieras una y otra vez con la esperanza de dar con la solución o abrir los ojos y ver que ese es un camino con mucha libertad pero muy largo.

De hecho es tan largo que puede ser que nunca lo recorras.

¿Cuánto tiempo llevas ya en él? ¿Cuánto tiempo llevas probando una solución, y luego la siguiente y la siguiente? ¿Un método y luego otro y otro más? ¿Un modelo y el próximo? Siempre con la esperanza de que el siguiente paso sea el definitivo, para terminar aceptando que ese camino tampoco es lo que necesitas.

Debes salir de ahí. Debes dejar eso a un lado y diseñar tu salida. Comprométete a dejar de improvisar y avanza dando los pasos que necesitas, no los que te apetecen, no los cómodos, o los fáciles, no los que están más a mano o son más evidentes, sino los que necesitas.

Y para hacer eso, para entrar en otro juego distinto, para progresar verdaderamente, tienes que ser sistemático, pon todas las piezas boca arriba, comienza por las esquinas del puzzle, sigue luego con el marco.

Comienza recopilando todos tus retos. ¿Qué está detrás de tu falta de resultados? ¿Qué haces una y otra vez qué deberías dejar de hacer, o qué no haces que deberías estar haciendo? ¿Cuál es tu pifia preferida? Recopila. Escribe. Anota. Sigue un camino sistemático. Creeme: el camino lento es el más rápido. Deja de jugar, tómate un momento para reflexionar y trabajar sobre tu desempeño. No mejorarás de forma óptima tus resultados si sigues haciendo más de lo mismo. 

¿Sales antes de tiempo? ¿No tomas beneficios cuando están disponibles porque ambicionas mucho más? ¿Dudas al tomar la siguiente operación? ¿Temes quedarte fuera y saltar de forma improvisada? ¿Quieres recuperar una pérdida y aumentar tu riesgo?

Vamos, haz ese trabajo. Saca a la luz la raíz con la que te haces tropezar. Desenmascarar al zorro. ¿Cuántas piezas tienes que encajar? Mantente a la vista.

El golpe que te tumba es el que no ves venir, decía Mike Tyson.

Deja tus entradas a un lado, tu necesidad de tomar posiciones, el deseo de tomar una operación ganadora, aparcar eso y haz lo que debes: lista tus errores, tus retos, tus pifias. Sácalas a la luz. Ese es el punto de partida.

Seguro que con un poco de reflexión eres capaz de decirme qué te está costando más dinero, qué errores repites una y otra vez.

Si me permites una recomendación te invitaría a tener a mano un documento dedicado a tu trabajo interior. En él harás el vaciado inicial, el intuitivo, escribiendo lo que te viene a la mente sobre tu desempeño: muevo los stops a BE a la primera de cambio, tomo operaciones mal definidas, entro en contra de la estructura. Y luego complementa ese trabajo en tiempo real. Igual que deberías hacer un backtesting de tu sistema y luego un forward testing, puedes hacer una relación inicial e intuitiva y complementar luego mientras pones tu foco de atención en tiempo real.

No cambiarás tus resultados de forma consistente con la próxima operación, pero puedes poner tu foco de atención para cazar los errores que cometes en la próxima operación y ganar un conocimiento sobre ti mismo que te haga cambiar tus resultados de forma consistente.

En vez de jugar a encajar piezas de forma improvisada, céntrate en ser sistemático. 

Añade luego los detalles para cada uno de tus principales errores: Mueves los stops antes de tiempo defendiendo en BE, el precio te saca en el primer retroceso y luego se va sin ti. ¿Pero qué pasa antes de que hagas eso? ¿Qué te dices a ti mismo? ¿Qué tipo de conversación mantienes en tu cabeza? ¿Qué le pasa a tu respiración, a tu postura, a tu pulso? Eso es lo que marcará la diferencia: necesitas desvelar el proceso que te lleva a ir en contra de tu mejor interés. ¿Cómo nace ese comportamiento? Tu mano toma el stop y lo ajusta, pero ¿en qué momento? ¿Qué has visto? ¿Qué ha hecho el precio? ¿qué te has dicho que pasaría si no lo hicieras? ¿tienes miedo de perder y por eso ahogas tu ganancia? ¿Tienes la creencia irracional de que el precio debe hacer lo que tu quieres? ¿Sientes un impulso irrefrenable? ¿Te palpita el corazón cuando te pones en verde? ¿Sumas mentalmente tu ganancia y te dices que con eso lograríamos el objetivo de la semana? ¿O al contrario, te dices que no puedes permitirte una pérdida más?

Tu trabajo consiste en hacer de detective de tus pifias, ser el Columbo que persigue y acorrala los pensamientos y las acciones que están detrás de sus pobres resultados.

Cuando tengas esas piezas a la vista verás que no son todas iguales. Puede que algunos de tus errores preferidos sean de tipo técnico. Tal vez entras una y otra vez en contra de la estructura mayor. Eso es algo que puedes aprender a respetar. Tal vez no tienes en cuenta qué está expresando el precio en un marco superior y vas en contra de la tendencia de fondo. Los errores de tipo técnico son los más sencillos de eliminar una vez los has identificado, pero son igualmente perniciosos si los mantienes bajo el radar de tu consciencia. Puedes estar entrando en ventas una y otra vez, porque identificas mal una zona de Distribución, pero si no te das cuenta de tu error no puedes dejar de cometerlo. El golpe que te tumba es el que no ves.

Tampoco tiene mucho sentido que te centres en regular tus emociones si los errores que cometes son de tipo técnico ¿verdad? Ninguna cantidad de meditación erradica un error en la generación de Contexto por ejemplo. Ninguna cantidad de yoga evitará que saltes al mercado sin atender a la publicación de noticias. A cada problema la solución que reclama.

O puede que tus principales errores sean de tipo emocional: la codicia te empuja a alejar las toma de beneficios una y otra vez, y terminas perdiendo operaciones potencialmente favorables. O el miedo te hace dudar ante un escenario perfectamente dibujado. Si no participas no puedes explotar tu ventaja ¿verdad? O quizá es la frustración la que empuja a improvisar entradas. Has estado operando desde tu centro, haciendo las cosas bien, pero después de encadenar tres perdedoras has traspasado el umbral de activación y ya no eres tú quien está al timón, ahora manda la bestia de la venganza, el justiciero que quiere hacerse respetar.

Cada tipo de problema tiene su solución ¿Qué haces a continuación cuando ya has identificado tus retos y tienes un mapa de los principales desencadenantes? Con el conocimiento adecuado sobre el problema la solución te será evidente. Si es un problema técnico necesitas conocimiento, si es emocional necesitas encontrar el disparador o los disparadores. No es que debas controlar tus emociones o que debas negarlas. Tampoco se trata de que las veas como el enemigo a batir. Las emociones te dan información y te indican un problema mayor. Sientes miedo y eso señala un posible trabajo sobre las creencias que tienes, por ejemplo. Crees que deberías poder controlar el resultado. Crees que mereces ganar. Crees que debería ser más sencillo. Todo eso son creencias irracionales. Mientras las mantengas sentirás miedo, claro.

Pero ya has dado un paso más. Si mantienes creencias irracionales puedes arrojarlas a la luz del pensamiento lógico. Si crees que “Deberías estar ganando” puedes ver si eso es o no verdad. ¿De donde lo sacas? ¿Qué te hacer pensar que eso es así?. Si crees que con suficiente análisis puedes prever lo que hará el precio deberás cuestionar si eso es cierto. ¿Por mejor que sea tu análisis no podría aparecer un jugador que cambiara en un momento el curso de lo que hace el precio? ¿No podrían publicar una noticia macroeconómica imprevista que llevar a los participantes a tomar decisiones diferentes? Debes tomar las creencias que están detrás de tus emociones y mirarlas con lupa.

En ese caso comprende que, mientras tu conducta nazca de una emoción fuerte, mientras mantengas la idea de que debes poder controlar lo que hace el mercado por ejemplo, ningún tipo de conocimiento técnico te servirá ¿lo ves? Si la raíz de tus errores es emocional no necesitas un nuevo sistema, modelo o teoría sobre el mercado, no necesitas un gráfico diferente o un subyacente distinto.

Los retos emocionales necesitan soluciones específicas, tal como hemos dicho que los errores de tipo técnico se solucionan con conocimiento.

Recopilemos: mantienes un documento vivo en el que recoges por un lado tus principales errores y por otro lado la secuencia de pensamientos y conductas que los desencadenan. Eso te permite clasificarlos y buscar el tipo de solución que necesiten.

Si haces eso estarás en disposición de avanzar de forma sistemática y efectiva, lo que no quiere decir fácil. Con cada error que elimines ganarás confianza y energía que podrás dedicar al siguiente error. Tus resultados mejorarán y tu trading entrará en otro nivel.



Leave a Reply

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *