Dolor en el pecho por ansiedad: causas y cómo aliviarlo


La presión y el estrés al que nos sometemos en el día a día pueden generar malestares tanto emocionales como físicos, que contribuyen al desgaste de nuestro cuerpo y el cansancio mental.

Cuando esto se transforma en ansiedad, nos arrastran a una espiral de desesperación y falta de motivación para enfrentar la rutina, evitar el desempeño en nuestras labores y disminuir la preocupación por nuestro propio bienestar.

Cuando dicha ansiedad se agrava puede dar paso a otros problemas de salud mayores como es el caso de enfermedades coronarias, alteraciones en la presión sanguínea o acumulación de tensión muscular. Pero sobre todo, es posible que este sea el origen del desarrollo de algunos trastornos mentales como ansiedad específica o generalizada, ataques de pánico e incluso depresión.

Por eso, en este artículo te diremos todo lo que necesitas saber sobre la ansiedad, los problemas que causa, por qué te duele el pecho cuando estás ansioso y cómo resolverlo.

¿Qué es la ansiedad?

En teoría, la ansiedad responde a un mecanismo de adaptación natural que todos poseemos, el cual nos mantiene en alerta ante las dificultades y provee al organismo energía suficiente para estar atentos a todos los posibles escenarios que puedan comprometernos y cómo podemos resolverlos.

Por lo general, esta sensación disminuye cuando hemos resuelto ese problema que nos aqueja, dejando al cuerpo agotado y con una sensación de satisfacción. Pero la ansiedad no es solo un mecanismo de adaptación, sino que también puede ser catalogado como un rasgo de personalidad, un síntoma de alguna enfermedad o un trastorno mental.

Trastornos de ansiedad

La ansiedad se convierte en un trastorno de la personalidad cuando esta se manifiesta de manera constante, intensa o excesiva, los malestares se agravan por todo el cuerpo y afecta en distintas áreas del desarrollo de una persona (íntima, interpersonal, laboral, social o académica). Otra forma de reconocer este trastorno es cuando se presentan episodios cortos pero repetitivos de ansiedad extrema, ataques de pánico o miedos paralizantes e incontrolables, que evitan tener una rutina adecuada.

Los trastornos de ansiedad se pueden encontrar en el DSM 5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales) como los siguientes.

1. Ansiedad generalizada

Se le conoce a la ansiedad que se presenta en cualquier momento y por cualquier situación, también puede ocurrir en el caso contrario, que la ansiedad se presente sin ninguna razón aparente en el día.

2. Ansiedad específica

En el caso contrario, está la ansiedad que puedes sentir por algo en particular, por lo general en enfrentar dicha situación o temer resolverla.

3. Ansiedad por separación

Se da en los niños pequeños, cuando presentan ansiedad excesiva y a veces sin sentido, al estar bajo la situación de separación de los padres o el alejamiento de una figura cercana a ellos.

4. Mutismo selectivo

También sucede en los niños y se caracteriza por una incapacidad para hablar en situaciones muy complicadas para ellos y que prefieren evitar.

5. Trastorno de angustia o pánico

Consta de episodios cortos pero repetitivos y constantes de miedo, fobia o ansiedad máxima. Manifestándose a través de dificultad para respirar o palpitaciones fuertes y un miedo a que se repita.

6. Agorafobia

Es una ansiedad causada por el temor a estar expuestos en lugares abiertos y donde la persona se sienta avergonzada, con temor, atrapada o asfixiada. Por lo que intentan evitarlos.

7. Ansiedad social

Conocido también como fobia social, se refiere a los niveles de ansiedad causados por el rechazo o miedo a enfrentar situaciones sociales y personas porque se piensan que puedan causar daño.

8. Fobias específicas

Se refiere al miedo extremo y a veces irracional hacia algo en específico, como un animal o una situación que se prefiere evitar. Y cuya exposición a este causa ansiedad.

9. Ansiedad debido a una enfermedad

En esta los síntomas de la ansiedad (agotamiento, malestar físico, cansancio mental, palpitaciones, agotamiento o dificultad para respirar) es en realidad causado por una enfermedad.

¿Por qué duele el pecho al estar ansiosos?

Uno de los síntomas más característicos y perceptibles de la ansiedad es la manifestación en malestares físicos, donde el dolor de pecho es el más común y viene acompañado de sensación de ahogo, tensión en el pecho, hiperventilación, palpitaciones, mareos, cansancio excesivo y presión en la cabeza. Siendo un problema notable y molesto para la persona que lo experimenta, ¿alguna vez te ha pasado?

Formas de reconocer el dolor de pecho por ansiedad

Este dolor en el pecho se debe a una somatización de la ansiedad (es decir, su externalización) y por lo general se manifiesta durante una situación de pánico o estresante. Las personas que lo experimentan suelen describirlo como un dolor punzante que se extiende por todo el torso.

Es un dolor que puede durar varios minutos pero no se mantiene más allá de ello y aparece desde el principio del estado de ansiedad hasta su fin, donde disminuye. El mismo no aumenta ni cesa si hacemos diferentes ejercicios, esfuerzos o técnicas físicas.

Muchos tienden a confundir esta dificultad con un problema cardiovascular. Pero puedes diferenciarla porque esta última se caracteriza por dolores en cierto punto del pecho y el brazo, mientras que, por ansiedad, se extiende por todo el torso y no se identifica una zona en concreto adolorida.

¿Qué causa el dolor en el pecho por ansiedad?

Como ya lo mencionamos, se debe a una somatización causada por un episodio de ansiedad. Es decir, es la manera en que el organismo manifiesta que existe un problema agobiante para la persona que está afectándola a nivel general.

Pero en sí, estos malestares aparecen en sí, por la activación del sistema nervioso simpático, debido a las altas descargas de adrenalina y cortisol. Llevando al cuerpo a un estado de energía elevada y constante para reaccionar ante cualquier estímulo que cause preocupaciones.

Con esta activación, más la incontrolable sensación de ansiedad contínua, generan una tensión muscular considerable, lo cual es la causante del dolor físico. Por ende, el dolor en el pecho se trata de la presión y tensión muscular del torso, así como del resto del cuerpo.

Formas para aliviar y disminuir la ansiedad

Es muy común que las personas tengan ansiedad en ciertas ocasiones de la vida o ataques de pánico leves frente a una situación muy agobiante y estresante. Pero, existen algunas personas que pueden sufrir ansiedad de manera constante por cualquier adversidad en su rutina.

Por ello es importante mencionar algunas formas para aliviar y disminuir la ansiedad en la cotidianidad.

1. Tratamiento psicológico

Siempre es recomendable asisitir a terapia psicológica cuando tengas sentimientos constantes de inseguridad o desconfianza en tus capacidades para resolver problemas, cuando el estrés te sobrepasa y no puedes manejarlo o está causando dificultades en tu desempeño y relaciones.

En trabajo psicoterapéutico, el especialista te dará las mejores herramientas para construir de nuevo tu confianza, reforzar tu autoestima, tener alternativas para resolver cualquier conflicto de manera adecuada y actividades para reincorporarte a la normalidad.

2. Tratamiento farmacológico

Este se lleva a cabo cuando la persona se encuentra inmersa en un trastorno de ansiedad grave que afecte todas las áreas de su vida y no pueda controlarlo. El tratamiento se realiza por un psiquiatra y trabaja en conjunto con un psicoterapeuta para encontrar herramientas de adaptación.

Se indican fármacos ansiolíticos que disminuyen la excitación cerebral y contribuyen con la relajación del organismo.

3. Trabajo de respiración

Esto es ideal para calmar los síntomas de dolor y presión en el pecho, ya que logras relajar los músculos y despejar la mente de preocupaciones. Estas técnicas puedes encontrarlas en la web, ser dirigida por tu terapeuta o a través de la práctica de actividades como meditación, Taichi o yoga.

4. Actividades relajantes

Busca siempre actividades que logren disminuir el estrés de tu día a día, que puedas disfrutar, que ayuden a nutrir tu cerebro y te distraigan. Puedes optar por ejercicios físicos, aprender una nueva habilidad, reunirte con amigos, pasear a tu perro o tomar un descanso con una taza de té caliente.

5. Hábitos de entrenamiento

Con estos hábitos puedes entrenar a tu mente para resolver diferentes dificultades y así podrás ver que tienes la capacidad de enfrentar cualquier obstáculo y encontrar una resolución si estás enfocado. Para ello puedes acostumbrarte a leer novelas de misterio, buscar problemas matemáticos para resolver o descargar juegos de agilidad mental.

6. Infórmate

Es muy importante que seas consciente del problema que te está causando malestares y dificultades en tu cotidianidad, para que puedas resolverlo de manera efectiva. Por ello, busca toda la información necesaria sobre la ansiedad y presta atención a las situaciones de tu vida que lo desencadenan. De esta manera podrás tener control sobre tu ansiedad.

Eso sí, evita la sobreinformación. Enfócate solo en tener una visión global de tu problema, pero no vayas más allá de lo necesario porque eso puede activar un nuevo estado de ansiedad.

7. Utiliza herramientas creativas

Para resolver todos esos conflictos o problemas que parecen sobrepasar debes pensar ‘fuera de la caja’ ya que a veces la solución requiere de creatividad así que ¿Por qué no utilizar herramientas creativas? como mapas conceptuales, mapas mentales, poemas dadá, desglosamientos, un cuaderno de soluciones, dibujos, escribir tus problemas, etc.

Tener el control de tu ansiedad solo depende de ti y del esfuerzo para liberarte de las presiones.

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