DESACTIVACIÓN EMOCIONAL PARA TRADERS | Trading de Futuros


La dificultad del reto al que nos enfrentamos como traders puede generar frustración. Tardamos más en ser consistentes de lo que pensábamos, los intentos que hemos realizado no nos han dado el resultado buscado, o cerrar un trading plan personalizado es más complejo de lo que parecía al inicio.

Si permanecemos en el bucle de frustración podemos activar el de ansiedad. Nos sentimos mal por no lograr nuestra consistencia, por no ser capaces de aplicar nuestro sistema o por no gestionar adecuadamente nuestras posiciones ganadoras. Mantener el bucle de frustración y el de ansiedad nos puede arrojar al bucle de la quemazón: lo que comenzó como un desafío estimulante nos termina desagradando y ya no nos sentimos tan motivados.

Este conjunto de emociones de frustración, ansiedad y quemazón acaban vaciando nuestras reservas de fuerza de voluntad. Ya no tenemos la misma capacidad de actuar a favor de nuestro mejor interés y de controlarnos, lo que a su vez se transforma en conductas desadaptativas como improvisar entradas, mover los stops o saltar a perseguir al precio.

Cuando nuestra fuerza de voluntad está en banca rota, en vez de hacer lo verdaderamente relevante sentimos la tentación de caer en los bucles de la distracción y de la postergación. Estamos quemados, frustrados y ansiosos, y para alejarnos de esas sensaciones seguimos estímulos que nos evaden, y alimentamos nuestra mente con basura digital, o dejamos a un lado lo que es importante para hacer lo que es fácil y agradable. En vez de tomar notas de nuestra operativa, de actualizar nuestro trading plan, o de hacer backtesting, preferimos dejarlo para otro día y nos distraemos con un post en instagram.

Estos cinco bucles se retroalimentan en una espiral viciosa cuyas consecuencias son que nos alejamos de nuestros objetivos.

¿Cómo evitamos caer en ellos? ¿y si ya estamos ahí cómo salimos lo antes posible? Vamos a ver algunas sugerencias prácticas:

Nos sentimos frustrados cuando percibimos resistencia al cumplimiento de nuestra voluntad individual. Queremos ser consistentes, ganar una fortuna, manejar nuestro tiempo, y lo queremos ya. Una buena forma de comenzar es evaluando estos deseos y viendo si son realistas. Cualquier profesión técnica requerirá un proceso de capacitación de varios años, pero tal vez esperas ser un trader de éxito en pocas semanas o meses ¿es eso razonable? Comprende que si partes de una expectativa desajustada te frustrarás.

Tu camino como operador consistente requiere el aprendizaje de una serie de principios fundamentales, del desarrollo de la capacidad de analizar el mercado y encontrar oportunidades de inversión de alta probabilidad y de ser capaz de ser disciplinado y paciente. Pregúntate ¿tienes claridad sobre los principios fundamentales que permiten el éxito como operador? ¿sabes por ejemplo cómo evitar el riesgo de ruina? ¿Eres capaz de encontrar ventanas de oportunidad de alta probabilidad en tiempo real y bajo presión? ¿Eres capaz de ejecutar las reglas de tu sistema de forma disciplinada y paciente independientemente del resultado de las últimas operaciones?

Si tienes lagunas conceptuales, te basas en premisas erróneas, o eres incapaz de ser disciplinado tus resultados no llegarán y caerás en el bucle de la frustración. No porqué no puedas llegar, sino porque debes cubrir primero las bases.

Ante la tarea de aprender un elemento conceptual determinado, por ejemplo identificar ventanas de oportunidad de alta probabilidad, ¿dispones de un plan de estudio claro, estructurado, progresivo, que no deje lugar a las dudas? ¿puedes acudir a alguien competente cuando te enfrentas a elementos desconocidos o a preguntas que no sabes resolver?

Obviamente si te faltan piezas no lograrás montar el puzzle, como tampoco te será fácil si tienes las piezas mezcladas.

Si ves que la frustración es un estado emocional en el que estás sumergido, o en el que puedes sumergirte contesta estas preguntas, y revisa tus expectativas, y tus recursos. El trading ya es suficientemente difícil como para que nosotros lo hagamos aún más difícil.

La ansiedad es un mecanismo de defensa natural del organismo frente a estímulos externos o internos que son percibidos como amenazantes o peligrosos, y va de la mano de un sentimiento desagradable o de síntomas somáticos de tensión. Se trata de una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y nos permite adoptar las medidas necesarias para enfrentar una amenaza, y así, cierto grado de ansiedad puede ser incluso deseable para hacer frente a los retos de nuestro entorno, pero cuando sobrepasa determinado umbral y supera nuestra capacidad de gestión se convierte un problema.

Si la frustración te ha llevado ya a la ansiedad, y estás sufriendo con tu proyecto como trader pregúntate: ¿Hay una amenaza real? Porque si la hubiera sería lógico sentir cierta ansiedad ¿Necesitas ser consistente porque te has quedado sin trabajo, has capitalizado el paro o estás arriesgando los ahorros de la familia? Si has tomado estas decisiones o alguna parecida, te has puesto en una situación muy difícil. Cualquier operación negativa será vivida como una amenaza, cuando no debe ser así.

Sería mucho mejor estar en una situación en la que de permites el tiempo necesario para desarrollar tus habilidades y en la que te puedas permitir las pérdidas necesarias para que se exprese la probabilidad de tu sistema. Intentar acortar el tiempo de aprendizaje es como gritarle a una flor que crezca, lo hará cuando deba. Sufrir ante una operación negativa es fruto del desconocimiento. Si comprendes que las pérdidas forman parte de tu sistema no querrás evitarlas, sino gestionarlas.

Pregúntate pues, ¿es esta ansiedad la respuesta a una amenaza real porque te has puesto en una situación de peligro? En ese caso estás muerto. Ese es un camino que no tiene una fácil salida. Debes desandar. Siento ser yo quien te lo diga.

No obstante recuerda dos cosas: una, más de lo mismo te dará el mismo resultado, y dos, “El mejor momento para plantar un árbol fue hace 10 años, pero el segundo mejor momento es ahora”. Si debes desandar el camino cuando antes mejor.

Desde la ansiedad sacarás tu cuenta corriente de autocontrol lo que te llevará a saltarte las reglas, a autosabotearse y a ir en contra de tu mejor interés. Debes dar media vuelta.

Por lo demás también puede ser que estés percibiendo el reto como una amenaza pero que no lo sea realmente, es decir, no te estás jugando los ahorros de la abuela pero si tu autoimagen. Te has dicho que “Deberías ser consistente”, “Que seres tonto por no seguir tu trading plan, o por cometer errores”. En ese caso ¿quién está construyendo la amenaza? Eres tú, ¿lo ves? Es una amenaza porque estás poniendo en juego tu autoimagen con cada operación fallida, o con cada día negativo. Eso, lejos de ayudarte, es un obstáculo más en tu camino. En ese caso utiliza tu mente para encuadrar tu diálogo interno. Para empezar date cuenta de que no “deberías” nada, de qué querrías ser consistente, deseas ser consistente, pero no “Tienes que serlo”. Observa también que lo que logras es fruto de lo que haces y lo que haces depende de como piensas, no de qué eres, no de quién eres, no de tu valor como persona, no de tu identidad. Tu eres mucho más que los resultados que consigues en este momento. Tu valor no está asociado a lo que logras a menos que tú hagas que eso sea así, una cosa es lo que logras,que es el reflejo de tu actual nivel de desarrollo, y otra cosa lo que eres que no está limitado ni mucho menos a lo que consigues. Debes tomarte tiempo para realizar eso.

Nuestra falta de resultados dispara el bucle de la ansiedad en la medida en que sentimos que no seremos capaces de lograr el resultado que queremos, es decir, percibimos que no tenemos la capacidad suficiente, y en la medida en que percibimos el reto como una amenaza.

Si has sostenido demasiado tiempo el bucle de la frustración y el de la ansiedad estarás estresado y puede que te sientas quemado. En ese estado emocional tu motivación estará por los suelos. Ya no tendrás las mismas ganas y pasión, ya no disfrutarás como antes. Todo esto generará fatiga y cansancio, lo que afectará a tu capacidad de actuar a favor de tu mejor interés. Pero ¿qué debes hacer si te sientes quemado? ¿Te alejas del trading una temporada? ¿Intentas ilusionarte con otro sistema de trading, otro mercado u otros modelos?

Lo que quieres es mantenerte motivado así que mi sugerencia inicial es que revises lo que estaba inicialmente detrás de tu proyecto ¿para qué quieres ser trader? ¿Qué puede darte el trading consistente? ¿Qué hace que merezca la pena el esfuerzo? Escribe en un papel tus reflexiones, lo que sentías al inicio, lo que te fascinó. Para algunas personas se trata de la capacidad de generar ingresos con su mente, para otras del manejo de su tiempo, para unas es no tener que rendir cuentas al jefe y para otras el desafío intelectual. Sea lo que fuere para ti harás bien en recogerlo y tenerlo a la vista.

Tanto la ansiedad como la fatiga afectan a tu depósito de voluntad. Tu capacidad para autocontrolarse y tomar buenas decisiones es frágil. Puedes tener el buen propósito de renunciar a las comidas ultra procesadas y comer solamente comida real, pero después de una jornada agotadora en la que has tenido que regular tu comportamiento para no gritarle a tus hijos, para no enzarzarse en una discusión de tráfico o tras una noche en la que has dormido poco, tus buen propósito puede saltar por la ventana y descubrirte comiendo helado a cucharadas.

Te dices que seguirás fielmente tu trading plan, que lo respetarás, que manejamos con disciplina tus posiciones, pero si has dormido poco, si has aguantado la turra de tu suegra, o si estás ansioso por tu falta de resultados, es fácil que improvises, saltes a perseguir el precio o inventes entradas.

La capacidad de actuar a favor de tu mejor interés es un bien preciado y escaso que debes defender. Se ve mermado por la fatiga que genera estar quemado, y por las emociones negativas que derivan de tus estados emocionales.

Las consecuencias generales de la banca rota de voluntad son activar el bucle de la Distracción y el de la Postergación. 

Hay tres grandes grupos de cosas que puedes hacer en este caso:

  1. Preservar tu voluntad, manejando los bucle de la frustración y ansiedad, y el de la quemazón, recuperandote de la fatiga física y mental. Reevalúa la magnitud del reto y las expectativas que tienes, asegúrate de tener los recursos necesarios a nivel de conocimiento, entrenamiento y feedback.
  2. Gestionar tu entorno para reducir la exposición a fuentes de distracción. Como entrante bloquea las notificaciones de tus redes sociales, emails y demás. No quieres competencia audiovisual cuando estás operando. Ordena tu entorno de trabajo, reduce el ruido y crea un ambiente que favorezca tu bienestar. Entiende que quieres distraerte porque lo que haces está generando una serie de emociones desagradables pero estás trabajando para minimizar tu impacto y escapar, distraerte y huir no te ayudará. Cuando sientas que te distraes respira profundamente. Hay cierta tensión emocional de la que quieres huir, pero tal vez quieras darte la oportunidad de relacionarte de otra forma con esa tensión. Tal vez quieras ver qué pasa si haces algo distinto, si en vez de escapar te quedas con esa emoción, si la exploras, si te interesas profundamente por ella ¿Qué puedes descubrir sobre ti mismo y sobre tu mente si prestamos atención a lo que sientes cuando quieres huir? ¿Puedes quedarte quieto observando ese impulso? Aceptar el deseo de escapar sin escapar, ver qué estrategia se dispara pero no caer en ella sino más bien reconducir con suavidad te dará algo distinto. Algo que debes descubrir por ti mismo.
  3. No dejes para mañana lo que debas hacer hoy. Elige lo que es verdaderamente relevante y comprométete a hacerlo. Una sola cosa, la más importante, pero hazla. Pon el foco de atención en ella, destaca de entre todas las demás. ¿Por qué es tan relevante? ¿Qué lograrás si la ejecutas? ¿Qué impacto tendrá? ¿Cómo te sentirás si lo logras? Tener presentes tus parques te ayudará a vencer esa tendencia a dejar para otro momento lo que debe ser hecho ahora. Postergar es también evadir, es no hacer frente, es no estar presente. Una trampa mental en la que juegas con tu tiempo psicológico, y le dices a tu yo del futuro que gestione él la responsabilidad de tu yo del presente. Tienes que fregar los platos pero te da palo, así que los dejas en la pica y haces algo más agradable, y con ello le estás dejando a tu yo del futuro una carga, un trabajo, solo que ese yo del futuro será vivido desde el presente. Entonces ¿qué habrás logrado? ¿Un pequeño momento de evasión? Dejas tu backtesting para otro momento, pero ¿quién lo hará en el futuro? También serás tú, ¿verdad? Intentar escapar de la tensión psicológica postergando tus responsabilidades te alivia ahora, pero condena tu futuro. 

Un recurso genérico que bien merece la pena desarrollar es la desactivación del sistema nervioso simpático que es el que nos lanza a la acción, al ataque, a la huida. Una sobreactivación de ese sistema te hará sentir ansioso y estresado. Lo que quieres es equilibrar eso con la activación de su complementario: el sistema nervioso parasimpático. Algunas medidas que puedes implementar son: la higiene del sueño, es decir, procurar un descanso profundo y prolongado durante la noche, el ejercicio regular, las técnicas de relajación progresiva, el yoga, evitar sustancias estimulantes como el café, la meditación o el biofeedback.

También es importante el trabajo sobre el tipo de pensamiento que generas en tu cabeza, qué te dices, cómo te lo dices, de donde salen esos diálogos y esos patrones que repites.

Caer bajo el efecto de los bucles emocionales jugará en contra de tu proyecto como trader. Ahora los conocemos en mayor detalle y tienes algunas sugerencias con las que comenzar a manejarlos.

Deseo que pases a la acción y que te pongas en la senda de lograr mejores resultados.



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