Cómo quitar las bolsas de los ojos


Las bolsas que habitualmente aparecen bajo los ojos, que suelen mostrarse como una evidente e incómoda hinchazón, se tienden a convertir en muchas ocasiones en una preocupación cosmética sumamente habitual. Por suerte, en la mayoría de las situaciones no se requiere ni se necesita ningún tipo de tratamiento. Basta, por ejemplo, con descansar un poco más (recuperando horas de sueño perdidas), cuidar la alimentación, hidratarnos debidamente y practicar ejercicio físico (para reducir la retención de líquidos).

Sin embargo, en algunos casos, las bolsas de los ojos pueden ser una señal de una afección de salud o un problema médico subyacente, el cual puede ser leve o grave. De hecho, algunos problemas de salud determinados pueden hacer que la zona que encontramos situada debajo de los ojos se oscurezca, por lo que tratar el problema que lo esté causando puede ser sumamente útil a que el área se suavice, y a que la incómoda coloración disminuya o incluso desaparezca.

Cómo quitar las bolsas de los ojos

En cualquier caso, como conoceremos detalladamente a lo largo de la presente nota, la realidad es que existen una amplia diversidad de factores que, de manera directa o indirecta, pueden influir más o menos en la formación de esas incómodas bolsas bajo los ojos. La genética o el envejecimiento pueden, por ejemplo, acabar debilitando los tejidos situados alrededor de los ojos.

Esto puede hacer que, por ejemplo, la grasa termine por moverse hacia los párpados inferiores, haciendo que se muestren y que se vean hinchados. Y, como ya te comentábamos en una ocasión anterior (puedes leer más sobre Cómo cuidar el contorno de ojos), la piel que encontramos en esta zona es, por lo general, muchísimo más delgada y delicada.

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Consejos útiles para quitar las bolsas de los ojos

Cuando se trata de cuidar la piel alrededor de los ojos, y sobre todo, reducir o eliminar las bolsas de debajo de los ojos, no existen milagros que puedan hacer que desaparezcan de la noche a la mañana. Al contrario, es necesario cambiar posiblemente el estilo de vida y también optar por algunos trucos y remedios naturales que pueden ser gran ayuda en este sentido.

De hecho, aunque en la actualidad puedes encontrar una enorme cantidad de productos que afirman ayudar a la hora de eliminar las bolsas de debajo de los ojos, reduciendo la hinchazón, no siempre funcionan.

Y, como opinan muchos expertos, si bien es cierto que beber una mayor cantidad de agua o aplicar una compresa fría pueden ser consejos útiles para reducir rápidamente las bolsas de debajo de los ojos, la única manera de reducir esta hinchazón a largo plazo es llevar a cabo algunos cambios en nuestro estilo de vida.

1. Compresas frías

¿Sabías que puedes reducir rápidamente las bolsas bajo los ojos de manera tan simple como usar una compresa fría?. El motivo es que, al aplicar frío en el área situada bajo los ojos, puede ser enormemente útil para ayudar a que los distintos vasos sanguíneos se contraigan rápidamente, lo que permite conseguir un alivio, aunque sea temporal. Además, se convierte en uno de los remedios tradicionales más populares, sobre todo por su fácil aplicación.

Aunque es posible comprar compresas frías en muchas tiendas de cosmética y herbolarios, también es posible prepararlas fácilmente en casa. ¿Sabes cómo? Te lo descubrimos a continuación. Solo necesitas:

  • Agua fría
  • Pepino fresco
  • Una toallita húmeda o compresa

Para prepararlo tan solo tienes que guardar un poco de agua fría en el congelador, durante una hora (pero, evidentemente, sin que llegue a congelarse). Mientras tanto, corta un pepino fresco en rodajas y reserva. Para terminar, solo tienes que remojar la toallita húmeda -o compresa- en el agua fría y colocarla en la zona bajo los ojos, dejando actuar durante al menos 30 minutos. Luego, si lo deseas, puedes aplicarte el pepino fresco, con los ojos cerrados, dejando actuar durante otros 15 minutos más.

2. Bolsitas de té verde

El té verde no es solo para beber, también, aplicado sobre la piel, puede ayudar a reducir tanto las ojeras como las bolsas bajo los ojos, gracias a que la cafeína presente en el té contiene poderosos antioxidantes naturales capaz de aumentar y mejorar el flujo sanguíneo hacia la piel. Además, también puede ralentizar el proceso de envejecimiento, y proteger contra los rayos UV.

En el caso del té verde, hecho, como demostró un estudio (1) llevado a cabo hace algún tiempo, ha sido promocionado por los investigadores por sus posibles cualidades antiinflamatorias. ¿Y cómo disfrutar de sus beneficios? Toma nota:

  1. Prepara un té verde como habitualmente lo haces. Por ejemplo, pon el equivalente a una taza de agua en una cacerola al fuego y lleva a ebullición. Cuando alcance este punto apaga el fuego, pon dos bolsitas de té verde en el agua caliente, y deja que se infusione durante 3 a 5 minutos. Una vez pasado este tiempo deja que las bolsitas se enfríen en la nevera durante 25 minutos.
  2. Finalmente, exprime el líquido de las bolsitas y aplícatelo en el área situada bajo los ojos. Luego, colócate las bolsitas de té verde en esta zona y deja que actúen durante al menos 30 minutos.

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3. Hidrátate correctamente

Como te mencionábamos al comienzo, la hidratación es fundamental a la hora de mejorar la hinchazón de debajo de los ojos. Y es que no podemos olvidarnos de algo importantísimo: el agua tiende a representar cerca del 60 por ciento de nuestro peso corporal. De ahí que pueda no sorprendernos que la deshidratación sea una causa habitualmente relacionada con la aparición de bolsas debajo de los ojos.

Por ello, aumentar nuestro consumo de agua debería ayudar de manera positiva. Pero, ¿cuánta cantidad es recomendada?. Algunos expertos (2) aconsejan tomar al menos 13 tazas de líquidos al día para los hombres. , y cerca de 9 tazas de líquidos al día para las mujeres. 

Compresas frías para las bolsas bajo los ojos

4. Usar protector solar todos los días

Los rayos ultravioleta tienen una acción directa sobre la piel, y aunque nos proporcionan vitamina D esencial para nuestro organismo, también pueden ejercer efectos no tan deseados. Por ejemplo, cuando no nos protegemos debidamente, puede causar una serie de problemas dermatológicos, como: envejecimiento prematuro o cáncer de la piel. Y, también, puede influir en la aparición de ojeras y bolsas bajo los ojos.

Por tanto, debemos aplicarnos protector solar de amplio espectro siempre que vayamos a salir a la calle, aún cuando el cielo esté nublado (estemos en otoño o invierno), o no vayamos a la piscina o a la playa.

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5. Duerme durante 8 horas (al menos)

El descanso, como ya te hemos comentado, es igualmente fundamental. De hecho, no es solo importante cómo duermes, sino cuánta cantidad duermes. Y es que si bien es cierto que las pocas horas de sueño no pueden causar bolsas debajo de los ojos, sí puede hacer que nuestra tez se tienda a volver más pálida.

¿Lo mejor? Lo ideal siempre es intentar dormir 8 horas cada noche, es decir, 7 u 8 horas.

6. Opta por alimentos con alto contenido en vitamina C

A medida que vamos envejeciendo, tanto los músculos como los diferentes tejidos que sostienen los párpados empiezan a debilitarse, por lo que tanto la piel como la grasa situada generalmente alrededor de los ojos empieza a ceder.

Por suerte, la dieta también puede influir, sobre todo de manera positiva. Por ejemplo, es recomendable incrementar el consumo de vitamina C, lo que puede ser de mucha utilidad a que nuestro organismo sea capaz de absorber una mayor cantidad de ácida hialurónico, un ácido esencial que encontramos de forma natural en el cuerpo, aunque es cierto que su cantidad disminuye con el paso de los años.

Además, los alimentos con elevado contenido en vitamina C y aminoácidos pueden ser de mucha ayuda a la hora de producir colágeno, ya que aumentan los niveles y los valores de ácido hialurónico.

Entre las fuentes con mayor contenido en vitamina C, destacan: naranjas, limones, pimientos rojos, col rizada, fresas, coles de Bruselas y brócoli.

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7. Reduce el consumo de alimentos salados

Tomar mucha cantidad de sal, o demasiado sodio, puede hacer que nuestro organismo termine por retener una mayor cantidad de agua. De hecho, consumir demasiados alimentos salados puede ser una causa directa de aparición de bolsas debajo de los ojos.

¿Por qué? Muy sencillo: la sal causa que nuestro organismo retenga una mayor cantidad de líquidos. Además, no debemos olvidarnos que puede acabar produciendo otros problemas y trastornos de salud, como derrames cerebrales y enfermedades cardíacas.

No obstante, algunos nutricionistas de reconocido prestigio y experiencia, como por ejemplo es el caso de Julio Basulto, aconsejan sustituir la sal de mesa común por sal yodada, ya que se convierte en una de las únicas formas que tenemos para aportar a nuestro organismo yodo, un mineral esencial para su buen funcionamiento (y, en definitiva, para nuestra salud en general).

Se recomienda leer cuidadosamente los productos alimenticios que vayamos a consumir, para conocer cuánta cantidad de sal contienen. De hecho, una forma útil de reducir de forma inmediata la cantidad de sal que comemos es evitar los alimentos envasados y procesados. Y sustituirlos por frutas y verduras frescas, así como alimentos integrales.

8. Opta por cremas de retinol

El retinol es un ingrediente que puede ayudar a la hora de mejorar la deficiencia de colágeno, una de las proteínas más abundantes en nuestro cuerpo, y que es el componente principal de los tejidos conectivos que componen distintas partes del cuerpo, entre los que se encuentra la piel. Es decir, entre sus funciones más destacadas, nos encontramos con que ayuda a proporcionar cierta estructura a la piel.

Se ha encontrado que las cremas de retinol pueden ser de cierta ayuda a la hora de tratar distintos problemas de la piel, en particular el envejecimiento, el acné y la psoriasis. Y, en el caso de bolsas bajo los ojos, puede es útil para reducir su formación.

Las cremas con una mayor concentración en retinol deben haber sido recetadas por un dermatólogo, aunque es posible encontrar distintos productos con retinol de venta libre, pero a unas concentraciones muchísimo más bajas.

Independiente de que optemos por una versión, u otra, por lo general esta crema se aplica sobre la piel una vez al día, alrededor de media hora después de haberse limpiado la piel en profundidad. No obstante, no son adecuadas durante el embarazo.

9. Uso de antihistamínicos

Las alergias pueden ser una causa habitual de formación tanto de bolsas como de ojeras debajo de los ojos. Además, suele ser muy común que se acompañen de otros síntomas comunes, como picazón, ojos llorosos y un incómodo y molesto enrojecimiento, como consecuencia de la reacción ocasionada por la respuesta de nuestro sistema inmunitario a la presencia de algún alérgeno, o a algún elemento que los irrita.

Si crees que las bolsas situadas bajo los ojos pueden estar principalmente relacionadas con la alergia (porque, por ejemplo, sueles sufrir de alergias respiratorias con cierta regularidad), lo más adecuado es consultar al médico acerca de la posibilidad de tomar algún medicamento antihistamínico, un fármaco utilizado a menudo para aliviar los síntomas de la alergia, en especial conjuntivitis y urticaria.

Pueden comprarse en la farmacia, y generalmente se dividen en dos principales grupos:

  • Antihistamínicos que pueden causar somnolencia. Es el caso de la clorfenamina, hidroxicina y la prometazina.
  • Antihistamínicos no somnolientos. Es decir, presentan una menor probabilidad de causar somnolencia (sueño) tras la administración. Destacan principalmente la loratadina, cetirizina y fexofenadina.

Por otro lado, también es fundamental evitar los alérgenos que puedan estar causando los síntomas de la alergia. En este sentido, una buena idea es acudir a la consulta de un alergólogo para someternos a pruebas de alergia, lo que nos ayudará de forma muy positiva a la hora de descubrir a qué elementos tendemos a ser más alérgicos (por ejemplo al polen, polvo, al pelo de determinadas mascotas como gatos o perros…), y actuar en consecuencia.

10. Uso de cremas antimanchas

Muchas de las cremas antimanchas que podemos encontrar actualmente en el mercado, y que son de venta libre, contienen un ingrediente conocido con el nombre de hidroquinona, un agente habitualmente utilizado en el sector de la dermatología y la cosmética por sus cualidades para aclarar la piel, de manera que, al blanquearla, puede ser de mucha utilidad a la hora de tratar distintas formas de hiperpigmentación.

Eso sí, las cremas, geles y otros productos que podemos comprar en el mercado sin receta suelen contener un 2% de hidroquinona. En caso de necesitarse concentraciones más elevadas, es necesaria la receta del dermatólogo.

Actúa como un aclarante de la piel al ser capaz de disminuir la cantidad de melanocitos -productores de melanina- que se encuentran presentes en el lugar o área a tratar. Por tanto, cuando existe hiperpigmentación, significa que existe una mayor cantidad de melanina como consecuencia de un aumento en la producción de los melanocitos. La hidroquinona actúa sobre ellos, controlándolos y ayudando a que la piel adquiera una tonalidad más uniforme, con el paso del tiempo.

Pero, ¿cómo podría la hidroquinona ayudar a la hora de disminuir o reducir las bolsas debajo de los ojos? Precisamente, al interferir en la producción de melanina, puede ser de mucha utilidad a la hora de disminuir la apariencia de los círculos debajo de los ojos, y de las bolsas oscuras.

No obstante, es necesario mantener algunas precauciones. En primer lugar, para que verdaderamente se puedan ver resultados, es imprescindible utilizar la crema de manera regular, diariamente, durante al menos cuatro semanas (aunque pueden pasar varios meses hasta poder ver resultados mucho más completos).

También es fundamental aplicarla solo por la noche, puesto que los efectos más beneficiosos de la hidroquinona suelen revertirse cuando la piel es expuesta a la luz solar, pudiendo incluso llegar a mancharla.

A tener en cuenta: En ocasiones las cremas o lociones con hidroquinona pueden causar algunas problemas leves en la piel, como irritación o sequedad. Si surge cualquier reacción, es fundamental suspender el tratamiento y consultar al dermatólogo acerca de otras opciones.

11. Utiliza siempre un protector solar

El uso del protector solar es siempre fundamental para cuidar y proteger la salud de nuestra piel, independientemente de que nos preocupe -o no- prevenir o reducir la formación de las ojeras y las bolsas bajo los ojos.

¿Por qué? Muy sencillo: proteger la piel de la acción no tan positiva de los rayos ultravioleta puede ayudar a la hora de prevenir el envejecimiento prematuro, la decoloración y lo más peligroso, el cáncer de piel.

Por tanto, el uso regular del protector solar puede ser de mucha ayuda si tienes ojeras o bolsas bajo los ojos, ya que previene la decoloración, y también el envejecimiento prematuro, que como te hemos comentado, suele ser una causa habitual para la formación de arrugas y bolsas.

12. Microneedling

Conocida también bajo el nombre de terapia de inducción de colágeno, el Microneedling consiste en un tratamiento que ayudaría a reducir los problemas de pigmentación (como las bolsas debajo de los ojos y las ojeras), las arrugas y las cicatrices.

Durante el procedimiento, se utilizan microagujas muy finas, que se usan con el fin de perforar la piel y generar una lesión -total y completamente controlada-, que ayudaría a rejuvenecer la piel en aquellas zonas donde las agujas han sido utilizadas.

Dado que se requieren entre cinco a seis sesiones, cada una de las cuales deben aplicarse separadas por aproximadamente un mes entre ellas, es lógico pensar que no es una opción recomendada para quienes desean ver resultados rápidos.

Tampoco está exenta de riesgos, aunque, por suerte, el tiempo de recuperación suele ser relativamente rápido. En ocasiones pueden surgir hematomas y sangrado, infección y cicatrices.

13. Cepillado en seco

El cepillado en seco se convierte en un remedio tradicional enormemente popular a la hora de aliviar las piernas cansadas y doloridas, cuando la aplicamos en esta zona, pero lo cierto es que en el rostro, utilizado con cuidado, también puede proporcionar excelentes beneficios.

Se convierte de hecho en un método útil para exfoliar la piel suavemente, usando para ello un cepillo especial de cerdas firmes, pero suaves. No en vano, puede formar parte de la rutina de piel diaria, al estimular el flujo sanguíneo, reducir la descamación de la piel seca y proporcionar una mayor firmeza.

Pero, ¿sabías que también puede ayudar a la hora de reducir las bolsas debajo de los ojos? Utilizar el cepillo seco durante cuatro minutos puede ser de utilidad a la hora de eliminar el excedente de líquido acumulado en el área debajo de los ojos.

Eso sí, dado que esta zona tiende a ser muchísimo más delicada, es necesario optar por un cepillo pequeño y de cerdas lo más suaves posible. Luego, a la hora de aplicarlo, se deben llevar a cabo movimientos suaves de barrido hacia arriba.

14. Utiliza un rodillo de jade

El rodillo de jade consiste en una herramienta de pequeño tamaño hecha de esta piedra preciosa de llamativo y característico color verde, cuya forma recuerda mucho a la que posee un mini-rodillo de pintura.

Sobre el rodillo de jade ya te hemos hablado en alguna que otra ocasión. Y, de acuerdo a los especialistas, podría proporcionar beneficios y resultados similares a los que ofrece la aplicación del cepillado en seco.

Su precio, es cierto, no es muy excesivo, en particular si tenemos en cuenta algunos de los beneficios que ofrece. Por ejemplo, fomenta el drenaje linfático y aumenta la circulación, lo que puede convertirse en un remedio estético muy útil contra las bolsas debajo de los ojos.

Además, su aplicación es tan simple como sencilla: solo tienes que moverlo hacia la parte superior y exterior de la cara, aplicándolo con una ligera presión para masajear el área a tratar. Tan fácil como efectivo.

También es posible disfrutar de sus cualidades aún cuando no tenemos bolsas bajo los ojos. Y es que el masaje facial brinda muchísimos beneficios positivos. Y es que se puede aplicar como si de un masaje se tratara, con movimientos ascendentes para promover -y mejorar- la circulación, prestando especial atención no solo al área de los ojos, sino alrededor de las líneas finas de expresión que habitualmente se forman en la frente y entre las cejas.

Por otro lado, es posible sustituir el rodillo de jade con un rodillo de cuarzo rosa, el cual, según los especialistas, proporcionaría aún más beneficios si cabe, puesto que ayuda a reducir tanto la inflamación como el enrojecimiento.

Rodillo de jade

Los mejores tratamientos estéticos para quitar las bolsas bajo los ojos

Cremas tópicas

Aunque en un apartado anterior te hablábamos acerca del uso de cremas antimanchas, útiles para aclarar y blanquear la piel, lo cierto es que las cremas tópicas se convierten en una de las opciones de tratamiento médico más utilizados por parte de muchas personas.

En la mayoría de las ocasiones, se utilizan cremas de efecto o acción blanqueador, que pueden ayudar a reducir la hiperpigmentación tan relacionada con la apariencia oscura tanto de las ojeras como de las bolsas bajo los ojos. Y, como te hemos comentado, además de hidroquinona también suelen contener otros compuestos efectivos en este sentido, como ocurre con la tretinoína. Incluso pueden contener una combinación de ambos.

Exfoliación química

Las exfoliaciones químicas son un tratamiento estético que tienden a funcionar muchísimo mejor para las personas que experimentan hiperpigmentación, cicatrices a causa del acné, y también problemas relacionados con la decoloración.

Básicamente consisten en un proceso de exfoliación que penetra con mayor profundidad en la piel, con el fin de que las capas superiores comiencen a desprenderse, gracias a que estimula el colágeno, aumentando por tanto el recambio celular. Esto permite revelar una piel muchísimo más nueva y fresca.

En este tipo de exfoliaciones se utilizan ácidos alfa hidroxi, como el ácido glicólico, el ácido salicílico o incluso el ácido láctico, los cuales ayudan a disminuir la hiperpigmentación situada debajo de los ojos.

Eso sí, para conseguir un mejor efecto, es posible utilizar una exfoliación química de forma combinada con cremas tópicas de acción blanqueadora.

Ácido kójico

El ácido kójico es un producto de origen natural que proviene de distintos tipos de hongos, concretamente de dos especies. Además, también consiste en un subproducto cuando determinados alimentos fermenta, como es el caso de la salsa de soja, el tradicional sake japonés, o el popular vino de arroz.

Su uso en los tratamientos de estética se debe a sus cualidades para inhibir y prevenir la formación de la tirosina, que consiste en un ácido necesario para la producción de la melanina, que como ya te hemos comentado, es el pigmento que da color a la piel, el cabello o los ojos.

Por ello, al inhibir la producción natural de melanina, el ácido kójico puede convertirse en un tratamiento efectivo para las ojeras y las bolsas debajo de los ojos, al ejercer un efecto aclarante.

No obstante, presenta algunos efectos secundarios que deberían ser tenidos en cuenta, como enrojecimiento de piel y dermatitis de contacto. Esta última afección, de hecho, es considerado como uno de los más comunes, y se manifiesta con irritación, picazón, inflamación de la piel, dolor, erupciones cutáneas y enrojecimiento.

Vitamina C tópica

Quizá pienses que la vitamina C únicamente es útil para prevenir los resfriados y los catarros, al aumentar a mejorar y fortalecer el sistema inmunológico de forma total y absolutamente natural. Pero lo cierto es que, además, se puede convertir en una de las mejores defensas contra las ojeras y las bolsas bajo los ojos.

Al ayudar a fortalecer la piel, la vitamina C es especialmente útil contra las bolsas, al influir en la construcción del colágeno, que como hemos visto, hace que la piel se vuelva no solo más tensa y resistente, sino también elástica.

Por otro lado, la vitamina C no es solo de utilidad en este sentido. Por ejemplo, la vitamina A es esencial para disfrutar de una piel muchísimo más saludable. Es más, cuando existen niveles disminuidos o reducidos de esta vitamina, la piel tiende a volverse delgada y se seca con muchísima facilidad. Así, cuando esto ocurre en la zona situada bajo los ojos, es común que también se formen círculos oscuros.

Actúa a su vez como un antioxidante natural, con efectos útiles contra el envejecimiento. Lo mismo ocurre con la vitamina E, otro poderoso antioxidante que protege al cuerpo, y a nuestra piel, de la acción dañina de los radicales libres, los cuales suelen estar relacionados con muchos de los signos del envejecimiento, como las arrugas y el adelgazamiento de la piel.

La desconocida vitamina K también es otra de las vitaminas que podemos encontrar en muchas cremas tópicas de acción contra las ojeras. De hecho, ¿sabías que la deficiencia de vitamina K suele ser considerada como una causa común en la formación de ojeras? Actúa fortaleciendo tanto las venas como los capilares, siendo esencial para promover una circulación más saludable y una mejor coagulación sanguínea.

Ácido azelaico

El ácido azelaico es un ácido dicarboxílico que puede derivarse de alimentos como el trigo, la cebada o el centeno, aunque también es común su elaboración en el laboratorio, especialmente para ser utilizado en productos para el cuidado de la piel.

De acuerdo a distintos estudios, el ácido azelaico ayudaría a la hora de exfoliar la piel suavemente, ayudando a destapar los poros y a refinar la superficie de la piel. Por otro lado, con cualidades antioxidantes, puede ser de utilidad para tratar la hiperpigmentación que tiende a formarse debajo de los ojos. Y lo que es aún mejor: es seguro cuando se utiliza durante mucho tiempo.

Blefaroplastia del párpado inferior (Cirugía de los párpados inferiores)

Bajo el nombre de blefaroplastia del párpado inferior, también conocida médicamente con la denominación de cirugía de los párpados inferiores, consiste en un procedimiento que se utiliza con el fin de eliminar las bolsas debajo de los ojos, la flacidez y las arrugas que habitualmente suelen surgir en esta delicada área del rostro.

Concretamente, puede ser de enorme ayuda para tratar algunos de los siguientes problemas estéticos: círculos oscuros debajo de los ojos, asimetría de los párpados inferiores, área holgada o flácida debajo de los ojos, así como arrugas. Todo ello gracias a que suaviza y tensa la piel debajo de los párpados inferiores.

Puede llevarse a cabo sola, como un procedimiento o tratamiento estético individual, o bien conjuntamente con otros tratamientos, como por ejemplo podría ser el caso del estiramiento de los párpados superiores, un estiramiento de cejas o, en mayor medida, un estiramiento facial.

Se realiza bajo anestesia, que puede ser local o general, y consiste básicamente en un procedimiento especialmente útil a la hora de corregir el exceso de grasa, la pérdida de piel y las arrugas situadas en el área inferior del ojo. Esto ofrece la posibilidad de suavizar la zona de la piel situada en esta área, proporcionando un aspecto muchísimo más juvenil.

Para ello, el especialista elimina el exceso de piel y de grasa, y cose la piel debajo del ojo, para darle una apariencia muchísimo más tensa a esta zona. Por lo general, las incisiones se llevan a cabo en el interior del párpado inferior, o bien debajo de las pestañas. Una vez llevadas a cabo después de que el cirujano haya marcado previamente el área para indicar dónde realizarlas, eliminará tanto el exceso de grasa como de piel adicional, antes de suturar las incisiones y cerrarlas con la ayuda de unos pequeños puntos solubles.

Eso sí, es necesario que sea realizada por un profesional con experiencia, dado que alrededor del ojo existen estructuras delicadas, incluyendo no solo al propio globo ocular en sí, sino a los distintos músculos oculares, por lo que debe ser practicada por un profesional delicado y preciso.

Aunque se trata de un procedimiento seguro y efectivo, existen algunos efectos secundarios que podrían producirse, y que deben ser tenidos en cuenta. Los más comunes suelen ser hematomas, dolor y sangrado, así como hinchazón y la sensación de tener los ojos secos. En cualquier caso, lo habitual es que la mayoría de las personas mejoren entre 10 a 15 días después de haberse sometido a este procedimiento estético. Aunque la recuperación completa suele llevar en torno a unas seis semanas aproximadamente.

Además, es imprescindible seguir las instrucciones indicadas por el especialista para maximizar el proceso de curación. Por ejemplo, en las primeras 48 horas después de aplicado el procedimiento, utilizar compresas frías puede ayudar de manera positiva a la hora de reducir tanto la incomodidad como la hinchazón. 

Mascarillas faciales ideales para las bolsas bajo los ojos

1. Mascarilla facial de aceite de coco

El aceite de coco es un ingrediente natural maravilloso para el cuidado de la piel. Y, en este caso, se convierte en una opción excelente al ser uno de los productos naturales más efectivos, y beneficiosos, cuando se trata de eliminar tanto las bolsas bajo los ojos, como las ojeras.

La elaboración de esta mascarilla facial es sumamente sencilla y simple. Solo tienes que limpiarte la piel del rostro en profundidad, utilizando para ello algún tipo de limpiador profundo. Luego, con la piel seca, aplícate un poco de aceite de coco en la yema de los dedos, y solo masajea la zona situada debajo de los ojos, aplicándotelo con la ayuda de suaves masajes. Deja actuar durante 20 minutos. Finalmente, retírate el aceite con agua tibia.

Mascarilla de aceite de coco

2. Mascarilla facial de aceite de almendras dulces

Al igual que el aceite de coco, el aceite de almendras dulces destaca por ser otro ingrediente natural muy útil para reducir las bolsas de debajo de los ojos. Y es que actúa como un hidratante natural de la piel, ayudando a disminuir las ojeras y a minimizar, además la aparición de las típicas patas de gallo.

Qué necesitas:

  • 1 cucharada de aceite de almendras dulces
  • 1 cucharadita de miel

Elaboración y aplicación:

Para elaborarla únicamente tienes que poner el aceite de almendras dulces y la miel, en las cantidades indicadas, en un cuenco o tazón pequeño. Luego mezcla bien ambos ingredientes, hasta que se combinen y se integren. Finalmente, tras utilizar un limpiador profundo con el que limpiarte la piel, aplícate esta combinación de aceite de almendras y miel, con la ayuda de suaves masajes circulares. 

Si lo deseas, puedes aplicártelo por la noche, y dejarlo actuar durante toda la noche. Finalmente, cuando sea el momento de quitártela, solo tienes que enjuagarte con agua tibia.

3. Mascarilla facial de agua de rosas

El agua de rosas es un producto natural que se elabora a partir de la destilación de los pétalos de rosas con vapor. Por este motivo, posee una fragancia maravillosa y muy característica, y además de ser utilizada como fragancia natural suave, también proporciona excelentes beneficios para el cuidado de la piel. 

Concretamente, es útil para calmar la irritación de la piel, gracias a sus cualidades antiinflamatorias, por lo que es muy útil en caso de piel sensible o para reducir y disminuir la irritación en determinados problemas y dolencias de la piel, como por ejemplo podría ser el caso de la rosácea o el eccema. De ahí que también sea útil para mejorar la tez en general, y reducir el enrojecimiento.

Para disfrutar de las cualidades del agua de rosas a la hora de disminuir la hinchazón de los ojos, simplemente debes empapar una almohadilla o bolita de algodón en ella, aplicar sobre la zona situada debajo de los ojos (que deberás haber limpiado en profundidad antes), y dejar actuar durante un período de entre 15 a 20 minutos. Te proporcionará un maravilloso efecto tanto calmante como relajante. Y, además, gracias a su delicada fragancia, no será necesario enjuagarte la piel para retirarlo.

4. Mascarilla facial de leche y bicarbonato de sodio

La leche, como probablemente sepas, es un alimento básico en la alimentación de muchas personas, repleto tanto de vitaminas (en especial vitaminas A y D) y ácido láctico. Precisamente, el ácido láctico es la que proporciona algunos de sus beneficios cuando es aplicado directamente sobre la piel.

La textura cremosa de la leche, unido a su acidez suave, ayuda a que pueda convertirse en un ingrediente adecuado a la hora de elaborar diferentes mascarillas faciales. Y, en esta ocasión, podría acabar siendo de muchísima ayuda a la hora de tratar y aliviar los ojos cansados.

Qué necesitas:

  • 5 cucharadas de leche entera
  • 3 cucharadas de bicarbonato sódico

Elaboración y aplicación:

En un cuenco o tazón pequeño, agrega ambos ingredientes, y mezcla bien hasta que obtengas una consistencia suave, similar a una crema. Reserva en la nevera, hasta que se enfríe completamente.

Al momento de aplicártela, recuerda primero limpiarte la piel en profundidad. Luego, aplícate esta mascarilla facial fría alrededor de los ojos, dejándolo actuar durante 20 a 25 minutos. Para terminar, retírate esta maravillosa mascarilla casera con la ayuda de un poco de agua fría.

5. Mascarilla facial de pepino

El pepino fresco, como ya hemos visto en alguna que otra ocasión anterior, se convierte en un ingrediente esencial a la hora de disfrutar de una piel muchísimo más renovada y, sobre todo, fresca. Y además de aplicártelo únicamente cortando un par de rodajas de pepino, y colocártelos sobre los ojos, también es posible elaborar una auténtica mascarilla facial de pepino. Para ello utilizaremos pepino y miel, la cual posee además cualidades nutritivas y suavizantes.

Qué necesitas:

  • Pepino fresco
  • 1 cucharada de miel

Elaboración y aplicación:

Lava bien un pepino fresco. Rállalo bien y deja que se enfríe en la nevera durante al menos 30 minutos. Pasado este tiempo, ponlo en un cuenco o tazón pequeño, agrega la piel, y mezcla bien hasta que se forme una pasta ligeramente pegajosa. Luego, tras haberte limpiado la piel en profundidad, extiéndelo de forma uniforme alrededor de los ojos, dejando actuar durante 30 minutos. Una vez haya transcurrido el tiempo, simplemente enjuágate la piel con un poco de agua fría.

6. Mascarilla facial de piña y cúrcuma

Es muy probable que te sorprendan los ingredientes que vamos a utilizar en esta ocasión para la elaboración de esta mascarilla facial. Y es que, como vemos, se trata de una maravillosa mascarilla facial tropical, y también ligeramente exótica. 

Qué necesitas:

  • Jugo de piña fresco
  • 2 cucharadas de cúrcuma molida (polvo de cúrcuma)

Elaboración y aplicación:

Si tienes una piña en casa, puedes optar por retirar la parte dura con cuidado que la recubre, cortarla en trozos y licuarla para obtener su jugo. Es la mejor opción, dado que así obtendrás un jugo de piña maravillosamente fresco. En un cuenco pequeño, o tazón, pon un poco de jugo de piña y la cúrcuma molida. Es recomendable no poner demasiado jugo, ya que lo ideal es que se forme una pasta ligera (para que te la puedas poner sobre la cara sin temor a que desaparezca).

Una vez hayas conseguido la textura o consistencia deseada, y tras haberte limpiado la piel en profundidad, aplícate la mascarilla sobre la zona debajo de los ojos, con cuidado de no tocarlos. Deja actuar durante 30 minutos. Para terminar, una vez pasado el tiempo, simplemente retírate la mascarilla con agua fría.

7. Mascarilla facial de papa y menta

Las papas, o patatas, son un alimento nutritivo lleno de vitamina C y potasio. Sin embargo, ¿sabías que también puede proporcionar útiles beneficios en el cuidado de la piel? Algunas personas, por ejemplo, la utilizan como un exfoliante suave, ya sea restregando la patata cruda sobre la piel, o bien utilizando jugo de papa. Según parece, las papas ayudarían a aclarar las manchas oscuras, especialmente aquellas relacionadas con las manchas solares, el melasma (muy común en el embarazo) y las pecas.

Qué necesitas:

  • 1 papa
  • Unas hojas frescas de menta

Elaboración y aplicación:

Pela bien la papa y tritúrala hasta formar una especie de puré. Añade las hojas de menta picadas, y si es necesario vuelve a triturarlo todo de nuevo en un procesador de alimentos. En caso de ser preciso, añade un poco de agua para diluir la mezcla.

Sumerge en él unas almohadillas de algodón, introdúcelas en una bolsa para congelar, y reserva en el congelador hasta el momento en el que vayas a utilizarlas.

En el momento en el que te vayas a aplicar esta mascarilla, límpiate la piel en profundidad. Luego, colócalas sobre los ojos, dejándolas actuar durante 25 a 30 minutos aproximadamente.

8. Mascarilla de café

El café se convierte en un excelente agente exfoliante. De hecho, es muy probable que ya lo conozcas, sobre todo si en alguna ocasión has probado a elaborar una mascarilla facial exfoliante (donde, precisamente, este ingrediente se convierte en uno de los más habituales, gracias sobre todo a su textura).

En esta ocasión, además de café, utilizaremos también miel y aceite de vitamina E, el cual proporciona, dicho sea de paso, excelentes cualidades antioxidantes. Eso sí, no utilizaremos café molido -dado que no lo vamos a usar como exfoliante-, sino que antes tendremos que preparar el café.

Qué necesitas:

  • 1 cucharada de café recién hecho
  • 1 cucharada de miel
  • Unas cucharaditas de aceite de vitamina E

Elaboración y Aplicación:

En primer lugar comenzaremos preparando el café como habitualmente lo haces cada día cuando te elaboras tu deliciosa taza de café. Una vez frío, pon la cucharada de café en un cuenco pequeño. Añade la cucharada de miel, y finalmente el aceite de vitamina E. Mezcla todo bien, hasta que los tres ingredientes se combinen.

Luego, sumerge las almohadillas de algodón en esta combinación de ingredientes. Introdúcelas en una bolsa de congelar, tal y como hicimos con la receta de mascarilla facial anterior, y reserva en el congelador hasta que se haya enfriado completamente.

En el momento en el que te vayas a aplicar la mascarilla, y tras haberte limpiado la piel en profundidad, simplemente colócate estas almohadillas sobre los ojos, dejando actuar entre 10 a 15 minutos aproximadamente.

9. Mascarilla facial de clara de huevo

Es posible que esta mascarilla facial te sorprenda, sobre todo por el ingrediente que usaremos en su elaboración. Pero lo cierto es que hoy en día es perfectamente posible encontrar clara de huevo en la composición de una amplia variedad de mascarillas antiarrugas para la cara. Y, como es de imaginar, la zona de los ojos no es una excepción.

La clara de huevo, gracias a su composición, es útil para reducir la aparición de las líneas finas. Además, en esta mascarilla facial en concreto, utilizaremos vitamina E, reconocido nutriente esencial de acción antioxidante, que ayuda a combatir los radicales libres; también destaca por sus cualidades hidratantes, de ahí que en muchas ocasiones sea utilizado para el tratamiento de distintos problemas de la piel, como la psoriasis o el eccema.

Qué necesitas:

  • 2 claras de huevo
  • 1 cápsula de vitamina E

Elaboración y Aplicación:

En primer lugar comenzaremos separando las claras de huevo de las yemas. Este paso es esencial, ya que no debe quedar en la clara de huevo ningún resto de la yema. Luego, bate las claras de huevo hasta que estén espumosas. Mezcla con el aceite de vitamina E.

En el momento en el que te vayas a aplicar la mascarilla facial, después de haberte limpiado la piel con la ayuda de un limpiador profundo, con las yemas de los dedos o con un pincel de maquillaje, aplícate esta mascarilla en el área situada debajo de los ojos, pero con cuidado de no tocarte los ojos (al contener huevo crudo). Deja actuar durante 10 minutos.

Para terminar, simplemente retira con abundante agua fría. Con cuidado, eso sí, de no tocarte los ojos.

No obstante, si te preocupa aplicarte huevo crudo -en este caso, la clara- sobre la piel, especialmente en una zona bastante cercana a los ojos, puedes optar por sustituir la clara de huevo cruda por clara de huevo pasteurizada, que hoy en día puedes encontrar en muchos supermercados. Eso sí, es posible que no sea tan efectivo.

¿Cuáles son las principales causas de las bolsas bajo los ojos?

Como te comentábamos en las líneas anteriores, en realidad son muy variadas las causas que pueden influir de forma directa o indirecta en la formación de las bolsas bajo los ojos. A continuación te resumimos cuáles son las más comunes:

  • El envejecimiento. Es una de las causas más habituales, aunque a pesar de ser la más común, tiende a olvidarse fácilmente. A medida que vamos envejeciendo, experimentamos una pérdida de colágeno y de grasa. El colágeno consiste básicamente en uno de los componentes principales de los tejidos conectivos en la piel, además de los músculos y otras partes del cuerpo. De esta forma, unos niveles menores de colágeno hace que la piel, así como los músculos subyacentes, pierdan elasticidad y tonacidad. Y esta flacidez se vuelve aún más notable en la zona situada alrededor de los ojos, porque la piel en esta área es tremendamente más delgada.
  • No dormir lo suficiente. Una investigación (3) descubrió que no dormir lo suficiente puede terminar provocando la hinchazón de la zona situada debajo de los ojos. Además, también podía causar ojeras, ojos rojos y párpados caídos. ¿El motivo? El debilitamiento de los músculos situados alrededor de los ojos, causando por la falta de sueño, lo que puede terminar conduciendo a una pérdida de colágeno, que es el tejido elástico presente en la piel de debajo de los ojos, haciendo que se acumule líquido en esta zona.
  • Tomar mucha cantidad de sal. Demasiada sal -o sodio- en la dieta no es bueno para el cuerpo. Y tampoco para nuestra apariencia física. ¿Por qué? Muy sencillo: el sodio en exceso puede hacer que nuestro cuerpo acabe reteniendo agua, lo que causa la hinchazón tanto del cuerpo como de la cara. Y como la piel situada alrededor de los ojos es más delgada, tiene una mayor tendencia a hincharse. 
  • Llorar. El llanto puede ocasionar una hinchazón por un periodo corto de tiempo, haciendo que se acumule líquido de forma temporal alrededor de los ojos. Cuando esto ocurre, probablemente suele desaparecer por sí sola. 
  • Determinadas alergias. Las alergias pueden ocasionar la acumulación de líquidos alrededor de los ojos y en los senos paranasales. Además, una reacción alérgica también puede provocar que los ojos se tornen rojos, llorosos y que piquen. Entre las alergias que más comúnmente suelen causar estos síntomas, nos encontramos con: alergia al polen, al polvo, la contaminación ambiental, los productos químicos, las fragancias asociadas al perfume y el pelo de animal.

En definitiva, no debemos olvidarnos que el exceso de líquido en el cuerpo puede convertirse en una de las causas más comunes y habituales, dado que este líquido también puede acumularse en esta zona, provocando que los párpados inferiores se vean aún más hinchados, mientras que las sombras, y la piel descolorida, conforman todo un conjunto que pueden acabar ocasionando que las bolsas bajo los ojos se vean aún más prominentes.

Y también debemos mencionar otras causas igualmente relacionadas, aunque menos conocidas, como: fatiga ocular, estrés, determinadas enfermedades de la tiroides (afecciones médicas crónicas), tabaquismo y algunas características faciales heredadas.

No obstante, como te hemos comentado ya en varios momentos, la realidad es que las bolsas debajo de los ojos no son un problema de salud, y tampoco inofensivo, aunque sí se convierten en un incómodo problema cosmético o estético. Eso sí, tampoco podemos olvidarnos de algo fundamental: en ocasiones pueden ser un signo, señal o síntoma de un problema médico subyacente. Por tanto, si de repente aparecen y nunca antes las habíamos tenido, y además no existe ningún tipo de causa que pueda estar relacionada (como el cansancio, la falta de sueño o alergias), lo más aconsejable es acudir al médico ante la menor duda.

Como vemos, cuando queremos quitar las bolsas de los ojos no solo es necesario aplicar una serie de remedios caseros determinados. También es imprescindible hacer un cambio en nuestro estilo de vida, cuidando lo que comemos, cuánto descansamos, y la cantidad de agua que bebemos, entre otros.

Consejos útiles contra las bolsas bajo los ojos

¿Se pueden prevenir las bolsas bajo los ojos?

Como hemos visto a lo largo de la presente nota, existen una amplia diversidad de remedios naturales y consejos que pueden ser de enorme utilidad a la hora de disminuir tanto las ojeras como las bolsas que habitualmente, y con el paso de los años, tienden a aparecer debajo de los ojos. Al igual que también hay disponibles en el mercado muchísimos productos que aseguran ser capaces de ayudar a aligerar el área y la hinchazón debajo de los ojos. Pero la pregunta en esta ocasión es: ¿hay algo que podamos hacer para prevenir, o al menos evitar al máximo su aparición?

Como opinan muchos expertos, es cierto que aplicar compresas frías, algunas cremas hidratantes con ácido hialurónico y aumentar la hidratación diaria son consejos fundamentales que pueden ayudar a reducir de forma rápida las bolsas bajo los ojos. Pero la realidad es que la única manera eficaz de reducir su apariencia, especialmente a largo plazo, es llevar a cabo algunos cambios en nuestro estilo de vida. Esto es aún más cierto cuando, en nuestro caso, la formación de las bolsas y ojeras han sido genéticamente heredadas. 

Por suerte, existen consejos útiles que pueden ser de muchísima utilidad a la hora de prevenir, o al menos evitar al máximo, la formación de las bolsas bajo los ojos. Toma nota:

Retírate el maquillaje siempre antes de irte a la cama

No hay nada peor para la salud de la piel que mantener el maquillaje y cualquier otro producto cosmético sobre la piel a la hora de acostarte. Aunque probablemente no ocurra nada cuando te lo dejas de forma puntual una sola noche (por ejemplo, porque llegas a casa agotada después de una fiesta nocturna), lo cierto es que aumenta el riesgo de taponar y obstruir los poros, a la vez que al día siguiente podrían surgir otros síntomas y molestias relacionadas, como enrojecimiento, mayor sensibilidad y sequedad.

En el caso de dejarte durante la noche el rímel o cualquier otro maquillaje en los ojos, las consecuencias pueden ser incluso peores, dado que puedes acabar irritándolos, experimentar una reacción alérgica, o en casos más graves, desarrollar una infección (surgiendo otros síntomas como hinchazón y enrojecimiento).

Por otro lado, otros expertos indican que olvidarse de retirarse el maquillaje, y no limpiar la piel en profundidad después de todo un día en la calle -lo que ocasiona a su vez la acumulación de células muertas y contaminantes ambientales, además de sebo o grasa-, puede terminar dañando la piel y causar arrugas, al exponerla a los radicales libres, que tienen el potencial de generar estrés oxidativo, que como se ha demostrado, influye de manera directa en el envejecimiento prematuro de la piel.

Opta por alimentos con alto contenido en vitamina C

A medida que vamos cumpliendo años, y envejecemos, tanto los músculos como los tejidos conectivos que sostienen los párpados empiezan a debilitarse, de manera que la piel comienza a ceder, y la grasa que generalmente encontramos situada alrededor de los ojos también desaparece.

¿Por qué? En la mayoría de las ocasiones tiene relación con la disminución del ácido hialurónico, un ácido esencial que encontramos naturalmente en el cuerpo, pero cuyos niveles se reducen a medida que vamos envejeciendo.

Por tanto, una opción aconsejada es aumentar la producción natural de colágeno. ¿Y cómo hacerlo? Optando por alimentos que aumenten los niveles de ácido hialurónico, lo que ayudará de forma tremendamente positiva a la hora de disfrutar -y crear- una piel mucho más saludable.

Aumentar el consumo de vitamina C (en especial de alimentos con alto contenido en esta vitamina) pueden ser de mucha utilidad para ayudar a que el organismo pueda absorber más ácido hialurónico, y además a hacerlo de manera mucho más eficiente.

Puedes optar por incrementar el consumo de alimentos especialmente ricos en vitamina C, entre los que destacan los cítricos (como naranjas, limones y lima), pimientos rojos, coles de Bruselas, fresas, brócoli y col rizada.

Aumenta el consumo de alimentos ricos en hierro

¿Sabías que la anemia por deficiencia de hierro puede causar la formación de ojeras debajo de los ojos, y hacer a su vez que la piel se vuelva pálida? También surgen otros síntomas como fatiga y cansancio extremo, manos y pies fríos, y uñas quebradizas.

Se produce cuando la sangre carece de la suficiente cantidad de glóbulos rojos, unas células responsables de transportar oxígeno a los diferentes órganos y tejidos del cuerpo.

Por suerte, diagnosticar la posible existencia de una anemia por deficiencia de hierro es bastante sencillo para el médico. Solo basta con llevar a cabo un simple análisis de sangre, y valorar si el nivel de hierro en sangre se encuentra bajo, o no.

Cuando los casos son leves, es posible tratarla fácilmente solo aumentando la ingesta dietética de hierro. En caso de que sea un poco más moderada, los suplementos de hierro pueden ser de mucha ayuda.

Entre los principales alimentos ricos en hierro que puedes añadir a tu alimentación, podemos mencionar: carnes rojas y magras (como la de cerdo y las aves de corral), legumbres como las judías y los garbanzos, verduras de hoja verde como las espinacas y la col rizada, mariscos, frutas secas como las uvas pasas o los albaricoques, y determinados alimentos enriquecidos, como los cereales o las pastas.

Reduce el consumo de sal

Como ya hemos visto, el consumo excesivo de sal influye en la acumulación de líquidos (retención de líquidos), y, a su vez, en la formación de bolsas bajo los ojos. De hecho, cuando no existe ningún otro problema de salud subyacente, suele ser una de las causas más comunes.

De acuerdo al Libro Blanco de la Nutrición de la Federación Española de Nutrición (FEN), los españoles suelen consumir, de media, 9,8 gramos de sal cada día, lo que supone prácticamente el doble que los 5 gramos que, en realidad, recomienda tomar como máximo la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este aspecto, la American Heart Association aconseja no consumir más de 2,3 mg o menos de sodio al día, aunque lo ideal incluso es no superar los 1,5 mg diarios.

Por tanto, es de vital importancia leer detenidamente las etiquetas de los productos alimenticios que compramos habitualmente en el supermercado, para descubrir cuánta cantidad de sal poseen. Y lo mismo ocurre con la sal que utilizas habitualmente en la cocina cada vez que cocinas.

Por suerte, existe una forma sencilla e inmediata de reducir al máximo el consumo de sal diario: evitar los alimentos envasados y procesados, y sustituirlos por alimentos frescos y naturales que contienen, es cierto, sodio en su composición de forma natural, pero nunca en cantidades excesivas.

Descansa bien (y el tiempo necesario)

Descansar adecuadamente, y las horas recomendadas, es siempre fundamental a la hora de disfrutar de una buena salud, y disfrutar incluso de un aspecto muchísimo más saludable. Y es que más allá de la forma como duermes, el tiempo es también un factor imprescindible.

Para tu tranquilidad, si bien es cierto que dormir poco en realidad no es una causa directa de formación de círculos debajo los ojos, el sueño limitado sí puede hacer que la tez se vuelva muchísimo más pálida, de manera que, como resultado, cualquier ojera o sombra que surja en esta zona terminará volviéndose muchísimo más evidente, y visible.

En este sentido, muchos médicos recomiendan al menos dormir entre 7 a 8 horas cada noche. No obstante, si sufres algún tipo de problema a la hora de dormir y descansar debidamente, a continuación te proponemos algunos consejos que te serían de cierta ayuda:

  • Establece un mismo horario. Es ideal intentar crear o establecer un horario de sueño. O, lo que es lo mismo, una hora para acostarse y despertarse cada día de forma regular.
  • Cena antes. Acostarse inmediatamente con el estómago lleno puede hacer que el sueño no sea muy reparable, sobre todo si a ello le sumamos acidez de estómago, hinchazón y malestar a consecuencia de la digestión pesada. Por tanto, es recomendable terminar la cena al menos dos horas antes de irnos a la cama. Y, evidentemente, evitar las comidas copiosas.
  • Evita cualquier distracción. Es muy probable que en tu dormitorio tengas un televisor. O en caso de no ser así, es posible que en la cama siempre utilices el teléfono móvil o una tableta digital. Lo más recomendable es sustituirlos por un libro. O, bien, evitar cualquier distracción al menos una hora antes de acostarte.
  • Reduce o elimina el consumo de cafeína. La cafeína, al ser un compuesto químico capaz de estimular el sistema nervioso, es una opción útil por la mañana, cuando deseamos sentir ese aporte de vitalidad y energía. Pero no sería tan aconsejable por la noche. En este sentido, lo ideal es evitar las bebidas y los alimentos con cafeína al menos entre 6 a 12 horas antes de irte a la cama. Lo mismo ocurriría con las bebidas alcohólicas, además de ser tremendamente insaludables, no son en absoluto recomendables consumirlas antes de acostarnos.
  • Cuidado con el ejercicio físico. Aunque practicar ejercicio físico con regularidad se relaciona con una mejor salud, y también con un mejor descanso, practicar ejercicio físico extenuante horas antes de irnos a la cama puede acabar afectando a la calidad del sueño. De ahí que lo recomendable sea intentar, al menos, practicarlo durante la mañana o durante la tarde, pero en horas bastante alejadas al momento de irnos a la cama.



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