Cómo limpiar una piscina de plástico


Las piscinas plásticas son un excelente recurso para combatir el calor en casa, especialmente cuando hay niños y tienes cualquier espacio exterior, por pequeño que sea, y antes de guardarlas cuando llega el frío es importante limpiarlas. Si quieres saber cómo limpiar una piscina de plástico, sigue leyendo y toma nota de unos cuantos trucos caseros para hacerlo con eficacia.

En esta época del año el frío ha llegado ya a casi todo el país, por lo que las piscinas se guardan ya que probablemente hasta entrada la primavera no se volverán a utilizar. Antes de guardarlas conviene limpiarlas para que no acumulen suciedad durante tantos meses, lo que puede estropearlas y cuando la necesites al año siguiente quizás no la puedas utilizar.

Trucos caseros para limpiar una piscina de plástico

  • Lejía: si en la piscina hay algas o moho, lo más recomendable para su limpieza es la lejía, y antes de utilizarla debes protegerte boca, manos y ojos. Mezcla lejía en un cubo en cantidad que sea una parte de lejía por tres de agua, y utiliza un trapo o cepillo para limpiar todo el interior, tanto las paredes como el fondo. Cambia el agua cuando creas que es necesario.
  • Sulfato de aluminio: muchas de las partículas y suciedades que ensucian el agua de la piscina son muy pequeñas para que el filtro las pueda eliminar, lo que hace que se queden en el agua y se manche el plástico. Lo ideal en estos casos es utilizar sulfato de aluminio mezclado con agua.
  • Productos químicos: en el mercado puedes encontrar numerosos productos químicos que te servirán para limpiar la piscina correctamente, y lo hacen además con eficacia. Sigue las instrucciones del fabricante al manipularlos para no sufrir ningún incidente.
  • Vinagre: el vinagre no solo es un perfecto para condimentar un gran número de comidas, también es un producto excelente para diversos trucos de limpieza. Mezcla a partes iguales vinagre blanco y agua, añade un buen chorro de jabón de lavavajillas y pasa una fregona por todo el interior de la piscina. Enjuaga después con agua a presión para eliminar cualquier resto antes de guardarla.
  • Agua y jabón: esta mezcla nunca falla, especialmente cuando no hay ninguna mancha o suciedad difícil que eliminar. Pasa un trapo humedecido en agua y jabón y limpia toda la superficie.

Cómo guardar una piscina de plástico

A la hora de guardar una piscina de plástico para no ser usada durante una buena temporada, lo primero que tienes que hacer es limpiarla. Desmonta también todos los tubos o lo que tenga para dividirlo en todas las piezas posibles, tal y como te vino en el embalaje. Extiende la lona de la piscina en el suelo, en una superficie lisa sin ningún relieve, piedra u obstáculo que pueda dañarla.

Una vez que hayas limpiado la piscina, deja que se seque y, cuando esté completamente seca, empieza a plegarla de forma que no quede ninguna arruga ni doblez. Guárdala en su envase original o en uno cerrado para que no puedan entrar bichos ni suciedades. Si lo haces todo correctamente, cuando la saques al año siguiente estará en perfectas condiciones.



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