Como hacer una mascarilla facial iluminadora


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Una mascarilla facial se convierte en una de las opciones más sencillas y simples para solucionar algunos problemas de la piel comunes. Son terriblemente tan asombrosas para reducir la fatiga y el estrés después de un día horroroso en el trabajo, como para reducir los poros grandes u obstruidos, reducir la inflamación y el enrojecimiento, nutrir, hidratar desterrar los parches secos o resecos y disminuir las imperfecciones. 

Y lo que es aún mejor: podemos aprender a prepararlas fácilmente en casa, de manera que sustituyendo y combinando algunos ingredientes, es posible disfrutar de una mascarilla hidratante que, a su vez, sea útil para calmar la piel dañada por el sol. O incluso prevenir los incómodos y antiestéticos brotes de acné. De esta forma, no es necesario asaltar el salón de belleza cada vez que quieras aplicarte una, y desees, en definitiva, disfrutar de sus diferentes cualidades.

Si en alguna ocasión las has preparado en casa, probablemente ya hayas podido descubrir por ti misma lo enormemente versátiles que son. Así, siempre es posible preparar una en unos pocos minutos utilizando para ello los ingredientes que encuentres en la despensa (o en la nevera). Por ejemplo, si tienes miel y plátano puedes preparar una pasta suave con cualidades hidratantes y nutritivas. Mientras que si dispones de azúcar moreno y miel, puedes optar por preparar una mascarilla facial con interesantes propiedades exfoliantes.

Como hacer una mascarilla facial iluminadora

Cómo hacer una mascarilla facial iluminadora fácilmente en casa

Aunque, como veremos en el apartado siguiente, podemos hacer una interesante variedad de diferentes mascarillas faciales con cualidades iluminadoras, que ayudan a proporcionar brillo y una nueva apariencia más luminosa a la piel, es posible elaborar una receta básica con apenas 3 ingredientes básicos, que posiblemente tendrás ahora mismo en casa (o en tu despensa). Toma nota.

Ingredientes: 1 cucharadita de cacao en polvo, 1 cucharada de papaya fresca (triturada), y 1 cucharada de jugo de áloe fresco (o bien 1 cucharada de gel de áloe vera).

Elaboración: Pela la papaya y tritura algunos trozos, para obtener la cantidad equivalente a 1 cucharada. Si tienes una planta de áloe vera, puedes optar por recoger su jugo o pulpa tú misma. Para ello simplemente debes cortar una de sus hojas y dejar que la pulpa salga, recogiéndola con un cuenco pequeño o tazón. Luego, utiliza 1 cucharada de este jugo y añádelo a la papaya. Para terminar, añade el cacao en polvo. Mezcla ambos ingredientes y revuelve bien, hasta que se integren y se combinen. 

Cómo usarla / aplicarla: Aplícate sobre la piel del rostro, y deja actuar durante 10-15 minutos como mucho. Luego, una vez pasado este tiempo, enjuágate la cara con agua tibia. Se recomienda aplicarla al menos dos veces por semana, lo que te ayudará muchísimo a la hora de conseguir los mejores resultados.

Las mejores mascarillas faciales iluminadoras que puedes preparar en casa

Mascarilla de cúrcuma y limón

La cúrcuma proporciona cualidades antioxidantes que, combinadas con las propiedades para aclarar la piel de la vitamina C contenida en el limón, se convierte en una mascarilla facial ideal para dejar el rostro perfectamente suave, saludable y brillante.

Ingredientes: 1 cucharada de cúrcuma, 2 cucharaditas de jugo de limón recién exprimido.

Elaboración: Parte el limón por la mitad y exprímelo para obtener su jugo. En un cuenco pequeño pon 1 cucharada de jugo de limón y la cúrcuma, y mezcla bien hasta que se forme una pasta.

Cómo usarla / aplicarla: Aplícate esta pasta sobre la piel limpia, dejando secar y actuar entre 10 a 15 minutos aproximadamente. Luego, una vez pasado este tiempo, enjuágate la cara con un poco de agua limpia, hasta haberla eliminado por completo. Puedes aplicarte y utilizar esta mascarilla dos veces por semana.

Mascarilla de café y miel

Como veremos en el apartado en el que analizamos y descubrimos cuáles son los ingredientes naturales más interesantes a la hora de preparar en casa nuestras mascarillas faciales iluminadoras, tanto el café como la miel se convierten en dos ingredientes interesantes en nuestras recetas de belleza iluminadoras.

El café, por un lado, posee cualidades antienvejecimiento capaces de minimizar las líneas finas de expresión, bloqueando la humedad naturalmente presente en la piel, y además puede actuar como un exfoliante suave. El resultado es una piel brillante, clara e impecable.

Por otro lado, la miel actúa como un exfoliante natural, gracias a que en su composición contiene algunos alfa-hidroxiácidos, como por ejemplo es el caso del ácido glucónico. Estos alfa-hidroxiácidos ayudan a eliminar suavemente las células muertas de la piel, aclarando el cutis.

Ingredientes: 1 cucharadita de café en polvo, 1 cucharada de miel y 1 cucharada de yogur natural.

Elaboración: En un tazón o cuenco pequeño pon todos los ingredientes en las cantidades indicadas. Remueve y revuelve bien. 

Cómo usarla / aplicarla: Aplícate esta mascarilla sobre la piel seca, y deja actuar entre 15 a 20 minutos. Pasado el tiempo enjuágate la cara con la ayuda de agua tibia. Puedes aplicártela entre 2 a 3 veces por semana.

Mascarilla de miel, zumo de limón y canela

Nos encontramos sin duda alguna ante una maravillosa y dulce combinación, que reduce la inflamación y las manchas oscuras, e ilumina la piel naturalmente. La canela, por ejemplo, proporciona cualidades antioxidantes y antimicrobianas, aunque se debe utilizar con cuidado porque en ocasiones puede irritar la piel. El limón, sin embargo, contiene una elevada cantidad de vitamina C, un potente antioxidante.

Ingredientes: 2 cucharadas de miel, 1 cucharada de limón y 1 cucharadita de canela molida.

Elaboración: Parte el limón por la mitad y exprímelo hasta obtener su jugo. En un cuenco pequeño añade todos los ingredientes en las cantidades indicadas, y mezcla bien. 

Cómo usarla / aplicarla: Simplemente aplícate esta mascarilla sobre la piel limpia, dejando actuar durante 15 minutos en total. Después, enjuágate con agua tibia. Sentirás cómo la piel se muestra más suave y delicada.

Descubre: Cómo hacer una mascarilla facial Casera

Mascarilla de avena, cúrcuma y limón

La avena es un ingrediente natural sumamente interesante para la piel, porque proporciona nutrición y suavidad. Combinada con la cúrcuma y el limón (rico en vitamina C, con antioxidantes naturales), es ideal para iluminar la piel y luchar contra las manchas oscuras.

Ingredientes: 3 cucharadas de avena molida finamente, 1 cucharada de miel, ½ cucharadita de cúrcuma y un poco de jugo de limón fresco.

Elaboración: Parte el limón por la mitad y exprímelo para obtener su jugo. Si no dispones de harina de avena ni de avena coloidal, solamente tienes que poner los copos de avena en el procesador de alimento, y triturarlos bien hasta que los copos de muelan finamente. Luego pon todos los ingredientes en un cuento pequeño, y mezcla bien.

Cómo usarla / aplicarla: Aplícate la mascarilla sobre la piel del rostro limpia, y deja actuar entre 15 a 20 minutos. Luego, enjuágate con agua tibia, y seca.

Mascarilla de avena, cúrcuma y limón

Mascarilla de clara de huevo y jugo de naranja

El jugo de naranja es sumamente rico en vitamina C, que proporciona cualidades antioxidantes. La clara de huevo, por otro lado, proporciona cualidades astringentes y exfoliantes, además de vitaminas, minerales y proteínas. Lo cierto es que ambos ingredientes combinados permiten conseguir una mascarilla capaz de tonificar la piel naturalmente.

Eso sí, si te preocupa utilizar clara de huevo cruda, por el riesgo de salmonella, puedes optar por utilizar clara de huevo pasteurizada, que podrás encontrar en tu supermercado habitual fácilmente.

Ingredientes: 1 clara de huevo y 1 cucharada de jugo de naranja recién exprimido.

Elaboración: Parte una naranja y exprímela para obtener su jugo. Luego, pon los ingredientes en un cuenco pequeño, y bate con cuidado hasta que se forme una textura espumosa.

Cómo usarla / aplicarla: Ponte esta mascarilla sobre la piel del rostro. Dado que puede gotear un poco, lo mejor es que te acuestes un rato boca arriba, mientras dejas que la mascarilla actúe durante 15 minutos completos. Luego, pasado el tiempo, enjuágate con agua tibia. Sentirás la piel tan suave como limpia.

Mascarilla cítrica de miel

Una mascarilla a base de naranja y miel puede convertirse en una de las mejores soluciones -rápidas- para proporcionar a la piel opaca un brillo bonito.

Ingredientes: 3 cucharadas de jugo de naranja y ¼ de taza de miel.

Elaboración: Parte una naranja por la mitad, y exprímela para obtener su jugo. Luego, en un cuenco o taza, añade los ingredientes en las cantidades indicadas. Mezcla bien.

Cómo usarla / aplicarla: Frota esta mezcla ligeramente sobre la piel del rostro. Luego, deja actuar durante 15 a 20 minutos. Pasado el tiempo enjuágate la piel con un poco de agua tibia. Si lo deseas, puedes aplicarte esta mascarilla 2 veces a la semana.

Mascarilla de papaya con yogur griego

Como ya te hemos indicado, la papaya destaca por su enorme cantidad de vitamina C. Además, también posee una enzima -papaína- capaz de disolver las proteínas, por lo que es una opción natural excelente para disfrutar de una piel mucho más clara y suave. 

Ingredientes: 3 cucharadas de papaya madura, 1 cucharada de yogur natural.

Elaboración: Pela la papaya, pártela y tritúrala bien con la ayuda de un tenedor. Si queda un poco grumosa, puedes optar por pasarla por una licuadora o procesadora de alimentos. Luego, en un cuenco pequeño, mezcla con el yogur griego, hasta formar una pasta.

Cómo usarla / aplicarla: Aplícate esta mascarilla sobre la piel del rostro, el cuello y el escote, con la ayuda de movimientos ascendentes y suaves. Deja actuar durante 10 minutos, como mucho. Luego lávate la piel con agua tibia. Eso sí, en caso de que tu piel sea sensible o se enrojezca con facilidad, es conveniente reducir a la mitad la cantidad de papaya.

Mascarilla de plátano y yogur

Los plátanos son ricos en vitaminas (en especial vitamina E y C), además de potasio. Combinar estas cualidades nutritivas con las bacterias buenas naturalmente presentes en el yogur, nos encontramos ante una mascarilla iluminadora que, además, es útil para reducir las líneas finas de expresión, disfrutando con ello de un cutis mucho más joven y brillante.

Ingredientes: ½ plátano y 2 cucharadas de yogur natural.

Elaboración: Pela el plátano y tritúralo bien. En un cuenco pequeño, añade el plátano triturado y el yogur, y mezcla bien hasta que ambos ingredientes se combinen.

Cómo usarla / aplicarla: Extiéndete uniformemente sobre la piel de la cara, y deja actuar entre 15 a 20 minutos, o hasta que se seque bien. Luego, enjuágate con agua tibia.

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Mascarilla de yogur, miel y cúrcuma

Sobre estos ingredientes ya te hemos hablado en bastantes ocasiones. De hecho, el yogur es tremendamente rico en bacterias buenas y en ácido láctico. El ácido láctico, por ejemplo, actúa como un exfoliante suave, útil para eliminar las células superficiales ásperas y sin brillo, y descubrir con ello otras mucho más suaves y brillantes. La miel actúa como un auténtico imán para la humedad, ayudando a que la piel se sienta elástica y suave. Y la cúrcuma combate la pigmentación.

Ingredientes: 1 cucharada de yogur natural, 1 cucharada de miel y 1 cucharada de cúrcuma en polvo.

Elaboración: En un cuenco pequeño pon el yogur natural, la miel y la cúrcuma en polvo, y mezcla bien hasta que los tres ingredientes se combinen y se integren. 

Cómo usarla / aplicarla: Extiéndete esta maravillosa mezcla iluminadora sobre la piel limpia del rostro, y deja actuar durante 15 minutos. Pasado este tiempo, simplemente enjuágate con agua tibia.

Mascarilla de cacao, yogur, miel y aguacate

El cacao se convierte en un poderoso antioxidante natural, ayudando a aclarar la piel, disminuir el enrojecimiento y la inflamación causados por el acné. Además, nutre la piel y reduce las imperfecciones. El yogur actúa como exfoliante suave, mientras que la miel y el aguacate nutren la piel.

Ingredientes: 1 cucharada de cacao en polvo, 2 cucharadas de yogur natural, 1 cucharadita de miel y media cucharadita de aguacate.

Elaboración: Con la ayuda de una cucharadita obtén el aguacate y colócalo en un cuenco pequeño. Añade luego el yogur natural, la miel y el cacao en polvo. Mezcla bien, hasta que se forme una pasta lo más suave posible. 

Cómo usarla / aplicarla: Aplícatelo sobre la cara limpia, y deja actuar durante 15 minutos. Luego retira con la ayuda de agua tibia.

Mascarilla de cacao, yogur, miel y aguacate

¿Por qué deberíamos aprender a hacer nuestras propias mascarillas faciales iluminadoras en casa?

Es normal que desees tener una piel perfectamente brillante, iluminada y lisa, dado que la piel naturalmente iluminada y brillante se convierte en una señal evidente de salud y juventud. 

Aunque es cierto que podemos encontrarnos en las tiendas especializadas una amplia diversidad de mascarillas faciales, muchas de ellas elaboradas con ingredientes naturales, no hay duda que aprender a hacerlas en casa proporciona, si cabe, un número mayor de propiedades, principalmente por la tranquilidad y seguridad que nos ofrece la idea de saber qué ingredientes hemos utilizado en su composición.

En este sentido, los ingredientes naturales nos aseguran que ningún componente químico peligroso (o en definitiva perjudicial para la salud de nuestra piel), como podría ser el caso de los parabenos, puedan terminar dañándola.

En su elaboración, como hemos visto, podemos utilizar desde frutas a vegetales, pasando por aceites vegetales, cereales e incluso semillas, que no solo son excelentes ingredientes en la cocina, sino también como maravillosos productos de belleza.

Cuáles son los mejores ingredientes naturales para iluminar y aclarar la piel

Aunque te puedes hacer una idea de qué ingredientes naturales puedes utilizar a la hora de elaborar una mascarilla facial iluminadora, siempre es una excelente idea contar con un buen resumen acerca de qué beneficios y propiedades proporcionan. A continuación te explicamos cuáles son los más útiles:

Papaya

La papaya madura es especialmente rica en papaína, una enzima útil para exfoliar la piel y ayudar, de manera total y completamente natural, a eliminar la capa superior de células muertas de la cara.

La exfoliación, de hecho, se convierte en uno de los pasos esenciales en el tratamiento para iluminar y aclarar la piel, puesto que ayuda a dejar al descubierto la piel renovada que tenemos bajo las células muertas. De ahí que sea siempre esencial deshacerse primero de esa capa, para luego obtener una piel perfectamente brillante y clara.

Miel

La miel se convierte en otro ingrediente esencial para ayudar a iluminar y aclarar la tez de la piel, gracias a que proporciona propiedades hidratantes, calmantes, antiirritantes y antienvejecimiento.

Arroz (y agua de arroz)

El arroz está repleto de vitaminas y otros nutrientes útiles para ayudar a eliminar las imperfecciones de la piel, la decoración y el acné. Además, es un alimento tan versátil que puede aplicarse de muy diferentes maneras.

Por ejemplo, con la cocción del arroz podemos utilizar el agua resultante de su preparación, que es especialmente útil para ayudar a cerrar los poros. Mientras que, los granos de arroz, se pueden triturar y moler hasta obtener una maravillosa harina de arroz, perfecta para ser utilizada en nuestras recetas de mascarillas iluminadoras.

Áloe vera

Es común que nos encontremos al gel de áloe vera en muchas de las recetas de mascarillas faciales. Y es que el áloe vera está repleto de vitaminas (entre las que destacan las vitaminas del complejo B, A, C y E), las cuales pueden rejuvenecer la piel, sanarla e hidratarla, dejándola perfectamente radiante, hidratada y suave.

Pero sus cualidades no quedan aquí, puesto que, además, es especialmente útil para calmar y refrescar la piel quemada y dañada por el sol, por lo que se convierte en el ingrediente ideal para los días de enfermo.

Lee también: Como hacer una mascarilla facial hidratante

Café

La cafeína presente naturalmente en el café es excelente para energizar y despertar la piel opaca y dormida, proporcionándole brillo e iluminación. Pero no solo eso: debido a su textura granulosa, es un ingrediente ideal para la preparación de alguna mascarilla con cualidades exfoliantes.

Debido a ello, el café además es capaz de mejorar la circulación sanguínea, esencial como sabes para mantener una buena salud de la piel. Por tanto, al exfoliar la piel ayuda a dejarla muy suave, radiante y brillante.

Pepino

¿Hay algo mejor que aplicarse unas rodajas de pepino frescas sobre los ojos cerrados, después de un día agotador en la oficina? Se convierte en un agente refrescante muy interesante para la piel, gracias a sus cualidades hidratantes.

También ayuda a restaurar la piel opaca, proporcionándole su brillo más juvenil, y además es útil para nivelar el tono natural de la piel y cerrar los poros abiertos, mejorando -y corrigiendo- el cutis.

Leche de cabra

La leche es, por lo general, un ingrediente excelente cuando deseamos refrescar la piel. Por este motivo, por ejemplo, se convierte en una opción interesante cuando queremos calmar el dolor y la inflamación asociados a una quemadura solar. Y es ideal a la hora de cuidar la piel.

De hecho, ¿sabías que Cleopatra, la reina del Antiguo Egipto, solía bañarse en leche de cabra? Ayuda a dejar la piel suave y flexible. Y puede ser un ingrediente natural tremendamente útil para cualquier receta de mascarilla facial iluminadora.

Cúrcuma

En la cúrcuma encontramos curcumina, la cual posee una serie de propiedades antiinflamatorias sumamente útiles e interesantes, puesto que ayudan a eliminar los radicales libres presentes en la piel, y que a la larga tienden a ser bastante dañinos. 

Pero sus cualidades no quedan aquí, puesto que es útil para estimular la producción de colágeno, haciendo que la piel se vea más radiante, suave y elástica.

Arroz (y agua de arroz)

Tanto el arroz como el agua de arroz poseen enormes beneficios tanto para la piel como para el cabello. El agua de arroz, por ejemplo (que consiste en el líquido procedente de la cocción del arroz), actúa cerrando los poros. Mientras que, los granos de arroz en sí, están repletos de vitaminas que ayudan a reducir el acné, eliminar las imperfecciones y actuar directamente sobre la decoloración de la piel.

Por otro lado, los granos de arroz crudos pueden molerse con un procesador de alimentos para hacer harina de arroz casera, la cual -dicho sea de paso- es ideal para la elaboración de nuestras recetas de mascarillas faciales iluminadoras.

Por qué la piel se ve opaca, sin luz ni brillo: sus principales causas

Los motivos por los que quizá quieras utilizar una mascarilla facial iluminadora son más que evidentes: es tremendamente probable que tu piel se vea opaca, poco iluminada y, sobre todo, sin ningún tipo de brillo. Aunque en determinados momentos del año, es normal que ocurra, siempre es necesario intentar indagar acerca de las causas que podrían provocarlo, como forma de prevención o incluso de tratamiento.

1. Piel deshidratada

La deshidratación tiende a disminuir el volumen del flujo sanguíneo que se dirige hacia la piel. Como consecuencia, la piel tiende a mostrarse pálida y fatigada. Aunque puede parecer un problema a corto plazo, que podría resolverse fácilmente tras tomarse un simple vaso de agua, muchos dermatólogos coinciden en señalar que, en realidad, debería comenzar a verse como un problema a largo plazo.

¿El motivo? Al no proporcionar a la piel la hidratación que necesita puede acabar causando daños duraremos en la misma, como por ejemplo la formación de líneas finas de expresión, escamas e incluso flacidez, además de arrugas profundas como consecuencia de la deshidratación crónica severa.

Solución: Es fundamental mantenerse debidamente hidratado/a, tratando de tomar cada día entre 6 a 8 vasos de agua. Y es que la hidratación de la piel, como probablemente sepas, comienza desde el interior.

2. No se hidrata debidamente

En la mayoría de las ocasiones, una tez apagada suele pedir a gritos algo de humedad. Los factores estresantes propios de la vida diaria, unido a determinados contaminantes presentes en el medio ambiente, pueden influir en la formación de grietas en la superficie de la piel, lo que le proporciona una apariencia más bien opaca.

Por tanto, la piel no solo debemos hidratarla internamente, sino también externamente, utilizando para ello cremas con cualidades hidratantes.

Solución: Las cremas hidratantes son especialmente útiles para llenar esas incómodas fisuras y líneas de expresión con lípidos añadidos, las grasas naturales de la piel, permitiendo conseguir con ello una superficie mucho más lisa, y reflectante. Las ceramidas, por ejemplo, son unos ingredientes humectantes muy útiles, al reparar la función de barrera de la piel, y mejorar, por tanto, la retención del agua. ¿Lo más útil? Aplicar la crema hidratante con movimientos suaves y ascendentes, lo que ayudará a estimular las células situadas alrededor de la cara y el cuello, al aumentar -y mejorar- la circulación sanguínea. Esto brindará oxígeno a la superficie de la piel, ayudando finalmente a se vea tan saludable como nutrida.

3. Estrés crónico

Aunque un poco de estrés puede llegar a ser positivo, lo cierto es que solemos vivir día a día intensamente estresados/as, lo que se acaba convirtiendo en un serio problema para nuestra salud.

En este sentido, ¿sabías que el estrés juega un papel importante en el brillo que puede tener nuestra piel, o incluso la falta de éste? Se sabe que el estrés ocasiona un aumento en la conocida como hormona del estrés, el cortisol, que puede terminar afectando negativamente el flujo sanguíneo hacia la piel, y afectar por tanto a la reparación de ésta.

Solución: Es fundamental saber cómo manejar el estrés, sobre todo para evitar que se convierta en un problema crónico. Lo más aconsejable es intentar tomarnos el tiempo suficiente en casa como para poder desestresarnos, practicando algún tipo de actividad física que nos ayude a relajarnos (como caminar, correr, practicar meditación o yoga…), y aprender distintas estrategias que ayuden a controlar el estrés y calmar la mente. Por otro lado, se ha demostrado que adoptar una actitud muy positiva también tiende a ayudar muchísimo. 

4. La falta de sueño

El sueño se convierte en el tiempo de restauración natural de nuestro organismo, permitiendo a su vez que las diferentes células presentes en nuestra piel puedan repararse y regenerarse. Sin embargo, si ese período se acorta o se altera, las células de la piel simplemente pueden no rendir como deberían. Y el resultado se mostrará en la piel al día siguiente: ¿a que tienes ojeras, y también la sensación de tener la piel opaca y fatigada?

Solución: Dormir y descansar debidamente, así como el tiempo suficiente y necesario, es cuanto menos fundamental. Lo recomendable en este sentido es descansar entre 7 a 9 horas. Por otro lado, las mascarillas faciales de noche, y las cremas hidratantes nocturnas, pueden ser de mucha ayuda, puesto que abordan los problemas más difícil de la piel mientras descansas, proporcionando hidratación y humedad.

5. El entorno

Probablemente sepas que el clima, así como determinados contaminantes presentes en el aire, pueden arruinar cualquier piel bien cuidada. Por ejemplo, incluso aunque suelas tener la piel grasa durante la mayor parte del año, la realidad es que durante el invierno el clima puede acabar volviéndose sorprendentemente seca.

La falta de humedad, la temperatura baja (el frío), los vientos fuertes o la exposición excesiva a los rayos UV pueden causar estragos en la piel desprotegida. En este sentido, en un estudio los investigadores compararon a las mujeres que vivían en áreas rurales con las que vivían en zonas urbanas, durante un período de más de 20 años; descubrieron que los habitantes de la ciudad presentaban una mayor cantidad de manchas, así como líneas marrones.

Solución: No es necesario mudarse para volver al campo, y vivir en plena naturaleza. En la mayoría de las ocasiones basta únicamente con lavarse bien la cara antes de irnos a la cama, evitando y retirando el maquillaje, puesto que tanto los productos cosméticos como las partículas contaminantes pueden acabar obstruyendo los poros mientras duermes. 

La clave está en seguir con la rutina de cuidado de la piel nocturna, y a la mañana siguiente, optar por aplicarse un buen producto antioxidante, útil para eliminar los radicales libres a los que sueles estar expuesta todos los días, para evitar que te hagan daño. Y por último: no te olvides de proteger la piel del sol y de los contaminantes, utilizando regularmente un protector solar adecuado. 

Practicar ejercicio físico también puede ser de muchísima ayuda, dado que la actividad aeróbica se ha relacionado con una mejora de la circulación sanguínea en la piel, ayudando en el proceso de eliminación de toxinas de las células de nuestra piel, y a un mejor intercambio de nutrientes.

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