Cómo hacer una mascarilla facial Casera


En este artículo encontrarás:

Las mascarillas faciales se convierten en una de las formas más útiles, simples, sencillas y modernas de cuidar nuestra piel hoy en día, y se trata de una buena razón: la mayoría de los dermatólogos opinan que, cuando se utilizan de manera correcta, pueden ayudar a mejorar la piel de muy distintas formas. Es más, recomiendan aplicarlas una vez por semana, aunque lo ideal incluso es hacer una vez por día.

Por ejemplo, como conoceremos detalladamente en un futuro apartado, pueden ser útiles para abrir los poros obstruidos, absorber el exceso de aceite o cebo, e incluso reducir la inflamación. Además, se pueden convertir en una opción excelente de disfrutar de una auténtica sensación de spa, pero en nuestra propia casa.

Cómo hacer una mascarilla facial Casera

Aunque hoy en día es posible encontrarnos con una amplísima diversidad de mascarillas faciales en el mercado, es cierto que, dependiendo del objetivo que busquemos, cada una de ellas brindará distintos beneficios para la piel. Evidentemente, no es lo mismo optar por una mascarilla facial con cualidades hidratantes, que una mascarilla facial útil para iluminar la piel de nuestro rostro.

Además, dependiendo de nuestros propios gustos personales podemos escoger y elegir entre muchos tipos de mascarillas populares hoy en día, que entre sus ingredientes principales incluyen arcilla o barro, geles, cremas y hojas. También pueden proporcionar interesantes antioxidantes naturales, enzimas y una variedad interesante de ingredientes y compuestos activos. 

¿Qué es una mascarilla facial y para qué sirve?

Son, como dirían muchas mujeres, uno de los pequeños placeres de la vida, especialmente cuando te las aplicas después de un día agotador, tras un baño relajante y luego de haber disfrutado de la lectura de tu libro favorito. Y, además, puede acabar siendo enormemente divertido, sobre todo si te la aplicas debidamente, y el resultado es el que esperabas.

Básicamente consisten en un producto cosmético que complementan el ritual de cuidado y belleza diario, el cual se aplica sobre la piel, hasta que se seca, y se deja actuar durante algún tiempo (habitualmente de 15 a 30 minutos).

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Además, cualquier tipo de piel puede beneficiarse de sus cualidades. Aunque, en cada ocasión en concreto, dependerá de las características que posea la dermis:

  • Pieles con tendencia al acné. Lo ideal es optar por mascarillas calmantes y purificantes, que ayuden a calmar la piel reduciendo la inflamación. Aquellas que contienen gel o cremas ricas en enzimas son muy interesantes.
  • Pieles grasas. Las mascarillas que arrastran el aceite o el sebo son las más interesantes. Por ejemplo, las mascarillas faciales de arcilla o barro, son útiles, al igual que también son adecuadas para quienes tienen la piel mixta.
  • Pieles secas. Son más recomendadas las mascarillas hidratantes.
  • Pieles con manchas. Lo aconsejable es elegir mascarillas un poco más especiales, que contengan una serie de activos capaces de unificar el tono de la piel. Las mascarillas de gel o cremas antioxidantes son muy interesantes.
  • Pieles sensibles y enrojecidas. Las mascarillas hidratantes pueden ser de mucha utilidad, al igual que, sobre todo, las mascarillas calmantes. Por ejemplo, las mascarillas faciales con forma de gel son tremendamente interesantes.
  • Pieles fotoenvejecidas. Además de las mascarillas con cualidades hidratantes, lo recomendable es utilizar también las mascarillas que contengan antioxidantes naturales, útiles para iluminar e hidratar la piel.

Pero a la hora de escoger la mascarilla facial no solo debemos fijarnos en sus cualidades y efectos. Su textura también tiene mucho que ver, puesto que en el mercado podemos encontrar a su vez distintos tipos, cuyo resultado final variará mucho.

Por otro lado, la forma de aplicación suele ser siempre bastante simple y sencilla. Además, en la mayoría de las ocasiones tiende a ser la misma. Una vez tienes la piel del rostro limpia, únicamente debes cubrir la cara con la máscara después de haber escogido la fórmula preferida, dejándola sobre la piel durante el período de tiempo establecido según el fabricante del producto (las indicaciones las encontrarás en el envase), generalmente entre 10 a 20 minutos.

Este es el tiempo necesario, puesto que es el período de tiempo suficiente para conseguir que los distintos ingredientes que encontraremos en su composición puedan penetrar durante un tiempo mayor en la superficie de la piel, y aumentar su efecto. Eso sí, aún cuando sean enormemente beneficiosas, es necesario tener en cuenta algo fundamental: aunque pueden ser una solución rápida para proporcionar suavidad a la piel, y aliviar la inflamación y los parches secos, sus beneficios son temporales. Por lo que lo más aconsejable es utilizarlas de forma conjunta con otros productos efectivos para el cuidado de la piel, y que de hecho regularmente utilizas con tu rutina de belleza diaria.

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Cómo hacer mascarillas faciales caseras fácilmente

Mascarilla facial de plátano: hidratante e ideal para las arrugas

El plátano, aunque no lo creas, está lleno de ingredientes beneficiosos y útiles para disfrutar de una piel excelente. Por ejemplo, es rico en vitaminas del complejo B, útiles para reducir la sequedad de la piel; vitamina A para suavizar la piel áspera y desvanecer o disminuir las manchas oscuras; vitamina E, ideal para reducir la formación y aparición de las arrugas; y potasio, excelente para hidratarla.

Ingredientes: 

  • Un plátano maduro mediano

Elaboración: 

El proceso de preparación es muy sencillo. Solo tienes que pelar el plátano y triturarlo bien con la ayuda de un tenedor, hasta que se forme una pasta suave.

Cómo usarlo y aplicarlo:

Solo tienes que aplicártelo con suavidad sobre la piel de la cara y del cuello, y dejarlo reposar entre 10 a 20 minutos. Luego, una vez haya pasado este tiempo, enjuágate la piel con agua fría, para limpiarla bien.

Mascarilla facial de plátano, miel y yogur: tremendamente hidratante y con cualidades antioxidantes

A los beneficios que proporciona el plátano, y que te hemos mencionado en la receta anterior, se suman en esta ocasión los efectos de la miel, la cual ayuda a equilibrar las bacterias presentes en la piel, evitando o reduciendo la formación del acné; también acelera los procesos de curación de las células de la piel, por lo que puede ser interesante en caso de manchas o brotes de eczema. Además, el yogur está repleto de proteínas, vitamina D, calcio, probióticos y ácido láctico, el cual disuelve las células muertas.

Ingredientes:

  • 1 plátano maduro mediano
  • ¼ taza de yogur natural
  • 2 cucharadas de miel

Elaboración:

Pela el plátano y tritúralo bien con la ayuda de un tenedor. Luego, tras batir o agitar ligeramente el yogur antes de abrir el envase, viértelo sobre el plátano y agrega la miel. Mezcla bien con la ayuda de una cuchara.

Cómo usarla y aplicarla:

El proceso a seguir es igual de sencillo que el anterior. Solo tienes que lavarte bien el rostro, secártelo, y aplicarte la mascarilla, dejando actuar durante 10-20 minutos. Finalmente retírale la mascarilla con agua fría, y enjuágate bien.

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Mascarilla facial de vinagre: ideal para limpiar y tensar la piel

El vinagre de manzana se convierte en un ingrediente natural sumamente efectivo para el cuidado de la piel. Su uso se remonta a la época de Helena de Troya, y hoy continúa siendo utilizado con este fin.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de vinagre de sidra de manzana
  • 2 tazas de agua

Elaboración:

Únicamente tienes que combinar el vinagre de sidra de manzana con el agua en un cuenco. Mezcla bien con una cuchara.

Cómo usarla:

Utiliza esta mascarilla facial como un paso final en tu enjuague diario. Es muy útil para tensar la piel.

Mascarilla facial de leche: un tratamiento lujoso y sencillo a la vez

¿Hay algo más lujoso y maravilloso que una mascarilla facial de leche? Es una opción de tratamiento muy popular en muchos spas, y es perfectamente posible prepararla fácilmente en casa. Ayuda a rejuvenecer la piel, y es ideal para hacerte sentir más fresca.

Ingredientes:

  • ¼ taza de leche en polvo
  • Agua

Elaboración:

Solo debes mezclar la leche en polvo con la suficiente cantidad de agua como para formar una pasta espesa. Para ello vierte la leche en polvo en un cuenco y añade el agua. Mezcla bien hasta que espese.

Cómo usarla y aplicarla: 

Solo debes cubrir la cara con esta maravillosa y simple mezcla, y deja que se seque por completo. Luego deja actuar entre 10 a 20 minutos. Para finalizar, enjuágate la piel del rostro con la ayuda de agua tibia.

Mascarilla facial casera

Mascarilla facial de aguacate, cacao y miel: hidratante y antioxidante

Sobre los beneficios de la mascarilla de miel sobre la piel ya te hemos hablado en otra ocasión (de hecho, destaca por ser sus cualidades antiinflamatorias y antibacterianas). En esta ocasión combinamos este maravilloso ingrediente natural con aguacate, extremadamente hidratante, y cacao, un estupendo antioxidante natural capaz de calmar la piel. 

Ingredientes:

  • Medio aguacate
  • 1 cucharada de cacao en polvo
  • 1 cucharada de miel

Elaboración:

Parte el aguacate por la mitad, y retira con cuidado su hueso. Colócalo en un cuenco pequeño. Añade la cucharada de cacao en polvo y luego la miel. Tritura y machaca, mezclando bien todos los ingredientes.

Cómo usarla:

Sobre la piel limpia y seca aplícate esta mascarilla de aguacate, cacao y miel. Deja que actúe durante 10-15 minutos. Una vez haya pasado el tiempo necesario, retíratela con la ayuda de agua tibia.

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Mascarilla facial de yema de huevo, avena y miel: ideal para pieles grasas

Se trata de una mascarilla facial excelente para las pieles grasas, porque ayuda a reducir el exceso de grasa o sebo, así como a calmar la piel.

Ingredientes:

  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • ½ taza de avena

Elaboración: 

Separa la yema de la clara de huevo. Si lo deseas, la clara de huevo la puedes utilizar para cualquier otra receta de belleza, o puedes cocinarla al microondas con un poco de sal yodada y romero (es una excelente fuente de proteínas, y se convierte de hecho en una maravillosa opción para el desayuno). En un cuenco pequeño combina la yema de huevo con el aceite de oliva, la miel y la media taza de avena. Remueve bien con la ayuda de una cuchara.

Cómo usarlo:

Aplícatelo sobre la piel limpia, y deja actuar entre 15 a 20 minutos. De esta forma dejarás que actúe a la perfección el tiempo preciso. Finalmente, enjuágate con la ayuda de agua tibia.

Mascarilla facial de papaya: ideal contra las manchas solares

La papaya es una fruta refrescante maravillosa, llena de nutrientes y de beneficios para la salud. Y, como no podría ser menos, también proporciona excelentes cualidades cuando la aplicamos sobre la piel. Por ejemplo, esta mascarilla es tremendamente útil contra la hiperpigmentación, las incómodas manchas provocadas por el sol, y para los tonos de piel desiguales.

Ingredientes:

  • Media taza de papaya
  • 2 cucharadas de miel

Elaboración:

Corta la papaya en trozos, y luego tritúrala con la ayuda de un tenedor, hasta que se forme un puré. Ahora mézclala con dos cucharadas de miel, hasta que se combinen bien ambos ingredientes y se forme una pasta ligeramente espesa.

Cómo usarla: 

Quizá te apetezca probarla. Aunque puedes hacerlo, lo ideal es que la utilices para el motivo por el que la has creado. Para ello, aplícatela con suavidad sobre la piel limpia y seca, y deja actuar entre 15 a 20 minutos, como máximo. Pasado el tiempo, lávate la piel con agua fría, e hidrátatela como habitualmente haces.

Mascarilla facial de avena: nutritiva y calmante

Como ya te hemos comentado en algún que otro momento, la avena es un ingrediente excelente, lleno de beneficios nutritivos y calmantes para piel. Y también se convierte en el ingrediente ideal a la hora de preparar una mascarilla facial de avena.

Ingredientes:

  • ⅓ taza de avena
  • ½ taza de agua
  • 2 cucharadas de yogur natural
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 clara de huevo

Elaboración:

Pon el agua en una cacerola al fuego, y calienta pero sin que llegue a hervir. Una vez el agua se haya calentado lo suficiente, ponla en un cuenco y añade la avena en la cantidad indicada. Deja reposar entre 2 a 3 minutos. Luego mezcla el resto de ingredientes, especialmente después de haber separado la clara de la yema.

Cómo usarla:

Aplícate una delgada capa sobre la piel del rostro, y deja actuar -y reposar- entre 10 a 15 minutos. Pasado el tiempo, enjuágate con la ayuda de agua tibia.

Algunos de los mejores ingredientes naturales que puedes usar en tus mascarillas faciales

Como hemos visto, lo mejor de hacer mascarillas faciales en casa es que podemos escoger qué ingredientes utilizar, por lo que lo más probable es que se convierta en una opción evidentemente más natural que si optamos por comprarlas en las tiendas de cosmética. Pero, ¿qué ingredientes usar, y cómo combinarlos? A continuación te explicamos cuáles son los mejores ingredientes, en función de sus beneficios y cualidades cuando la aplicamos sobre la piel:

  • Aguacates. Son una excelente fuente de vitamina E, que consiste en un antioxidante natural fundamental para proteger a nuestra piel del daño oxidativo causado tanto por el sol como por el medio ambiente, ayudando por tanto a prevenir los signos del envejecimiento prematuro.
  • Papaya y zanahorias. Son dos alimentos maravillosos porque están repletos de betacarotenos, el cual actúa de forma similar a como lo hace la vitamina E cuando la aplicamos sobre la piel, dado que es útil para proteger contra el daño solar y, además, estimula el recambio celular.
  • Té verde. Se convierte en una bebida saludable cuando se consume, por sus elevados niveles de antioxidantes naturales, entre los que se encuentran las catequinas, flavonoides y epigalocatequina. Además, aplicado sobre la piel es antiinflamatorio y calmante, útil por tanto como ingrediente natural en cualquier receta de belleza casera.
  • Avena. Aunque los copos de avena son deliciosos cuando los consumimos en forma de porridge (el tradicional y popular desayuno inglés, rico en carbohidratos complejos), lo cierto es que aplicados sobre la piel proporcionan a su vez interesantes cualidades. Por ejemplo, contiene químicos antioxidantes y antiinflamatorios, y se ha comprobado que son útiles en el tratamiento de ciertas irritaciones de la piel, como por ejemplo el eczema, la piel seca o incluso para calmar las picaduras de insectos.
  • Aceite de coco. Se trata posiblemente de uno de los ingredientes más famosos y populares, además de caracterizarse por ser el más versátil. Ayuda a eliminar las células muertas, fortaleciendo el tejido cutáneo y protegiendo a la piel de las quemaduras solares. 
  • Agua de rosas. Se ha demostrado que el agua de rosas es un ingrediente excelente en el tratamiento del acné, así como para la irritación de la piel, gracias a su efecto refrescante y calmante. También es excelente cuando la aplicamos sobre la piel grasa, puesto que actúa como limpiador. Y, para las pieles secas, se convierte en un maravilloso humectante natural, ayudando a tonificar, rejuvenecer, revitalizar y suavizar la piel.
  • Aceite de argán. Especialmente rico en vitamina E, antioxidantes naturales y ácidos grasos esenciales, aplicado sobre la piel es perfecto para reducir la formación de las líneas finas de expresión, arrugas, estrías y cicatrices. Y, además, es interesante para combatir las primeras señales tanto del daño solar como del envejecimiento prematuro, proporcionando a su vez una mejor elasticidad de la piel. 
  • Vinagre de manzana. Aunque no lo creas, sobre todo por su peculiar y característico olor, el vinagre de manzana contiene un potente ácido acético, que ayuda a eliminar hongos, bacterias y otros patógenos presentes en la piel. Además, sería útil para reducir los brotes de acné.
  • Aceite del árbol del té. Ingrediente natural antimicrobiano, antifúngico y antiinflamatorio, cuando se aplica sobre la piel se convierte posiblemente en uno de los más populares y versátiles, gracias a la enorme diversidad de fitoquímicos que contiene. Por ejemplo, es interesante para tratar los brotes de acné (pero sin efectos secundarios), el enrojecimiento y la inflamación.
  • Aceite de semillas de uva. A diferencia del aceite de coco, el aceite de semillas de uva no es comedogénico, por lo que no obstruye los poros y, además, puede ser utilizado incluso en pieles sensibles. De hecho, se convierte en una opción excelente como alternativa a las cremas para los ojos, que habitualmente se utilizan con el fin de aclarar las ojeras. Pero sus cualidades no acaban aquí: también es un excelente humectante, ampliamente usado en aquellas pieles con propensión al acné, y contiene a su vez propiedades antiinflamatorias.
  • Sal marina, granos de café y azúcar. Aunque no se deben usar conjuntamente, lo cierto es que de forma individual se convierten en tres excelentes ingredientes como exfoliantes faciales naturales, especialmente cuando se combinan con otros ingredientes para formar una pasta fácilmente deslizable, como por ejemplo es el caso de la miel cruda y el aguacate.

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