Cómo hacer un Serum facial casero para piel grasa


En lo que al cuidado de la piel se refiere, no hay duda que es imprescindible tener bien presente qué tipo de piel tenemos para poder proporcionarle todo el cuidado y la protección que necesita, pero atendiendo especial y específicamente a sus diferentes particularidades. Es cierto que no ocurre lo mismo que, por ejemplo, la piel mixta, que en ocasiones es tremendamente difícil identificar porque en algunos momentos puedes pensar que se trata de una piel seca, y sin embargo, al poco tiempo alterna con grasa. Sin embargo, cuando esto ocurre de forma simultánea (lo que significa que existen partes de la cara con áreas o parches secos, y otras zonas con una mayor cantidad de aceite), entonces la piel será mixta o combinada.

No ocurre lo mismo con la piel grasa, que suele ser muchísimo más evidente y fácil de identificar. Pero si aún dudas, debes saber que este tipo de piel se caracteriza por emitir una especie de brillo extra. Es decir, es común que la piel grasa se vea constantemente brillante, incluso podemos sentirla así apenas unas horas después de la limpieza. Además, dado que el sebo se mezcla con las células muertas acumuladas en la piel y los poros se obstruyen, los brotes de acné tienden a ser más probables. 

Serum facial casero para piel grasa

Y, efectivamente, es debido sobre todo por la excesiva cantidad de aceite producida por las glándulas sebáceas. Si bien es cierto que debajo de cada poro existe una glándula sebácea que produce sebo (aceite natural), útil ayudar a que la piel esté siempre debidamente hidratada, y por tanto más saludable, y que todos tenemos ese aceite en la piel, en el caso de la piel grasa la producción de ese sebo es excesivo, lo que puede causar diferentes problemas.

Sus causas incluyen factores genéticos, relacionados con el estilo de vida que sigamos cada día, y también ambientales. De hecho, su uno de tus padres -o los dos- tienen o tenían piel grasa en la juventud, es tremendamente probable que también tengas glándulas sebáceas hiperactivas. 

En cualquier caso, aunque la piel grasa tenga la peculiaridad siempre de proporcionar un aspecto más brillante, y debamos tratarla debidamente no solo a la hora de eliminar o reducir todo ese sebo extra, sino para prevenir la posible formación de brotes de acné y espinillas, podríamos encontrar un beneficio adicional para quienes presentan este tipo de piel. Y es que no suele mostrar signos de envejecimiento tan rápido, en comparación con aquellas personas que presentan, por ejemplo, un tipo de piel seca. Aún cuando tuviéramos la piel grasa cuando éramos adolescentes o teníamos 20 años, a medida que vamos envejeciendo es común que no tengamos la misma composición de la piel a los 30 o 40 años de edad, lo que hace que sea preciso evaluarla cuando vamos cumpliendo años.

Un esteticista, por ejemplo, será ideal para ayudarnos a evaluar nuestro tipo de piel cada pocos años, para ver si así necesitamos llevar a cabo algún cambio en la rutina de belleza, y de cuidado de la piel, que podríamos estar siguiendo cada día. Por suerte, la piel grasa se caracteriza por ser un tipo de piel fácil de tratar, aunque es preciso y necesario tener siempre bien presente qué productos debemos evitar siempre: aquellos que sean comedogénicos debemos mantenerlos muy alejados, ya que si tienen esta capacidad significa que tienden a bloquear u obstruir los poros, y como es lógico suponer, este efecto no es el que necesitamos cuando nuestra piel es, ya de por sí, grasa o muy grasa.

No obstante, es necesario tratar no solo ese exceso de sebo, sino también la textura áspera que habitualmente tiende a producir, y disminuir los poros, que se caracterizan por ser muy grandes y visibles. Además, durante los meses de verano (que son los más cálidos del año, en definitiva), podría ser necesario mantener algunos cuidados básicos, puesto que la mayoría de las personas con la piel grasa pueden experimentar un ligero aumento en la producción de sebo, lo que puede acabar influyendo negativamente.

Receta básica de sérum facial casero para piel grasa

La receta que te proponemos en esta ocasión se caracteriza sobre todo por ser una receta básica, lo que significa que se convierte en una de las primeras opciones que podríamos probar cuando, sobre todo, es la primera vez que vamos a elaborar nuestro sérum facial, y no tenemos experiencia elaborando recetas de belleza, gracias a que prácticamente todos los ingredientes que utilizamos en su formulación no solo son tremendamente adecuados para tratar los problemas y síntomas habitualmente asociados a este tipo de piel. También se caracterizan por ser fáciles de conseguir, sobre todo en herbolarios y tiendas de belleza.

Ingredientes

  • 30 ml de aceite de jojoba
  • 10 gotas de aceite esencial del árbol del té
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda.

Elaboración

Con la ayuda de un embudo de pequeño tamaño, comenzaremos vertiendo primero en el interior de una botellita de vidrio oscura (a ser posible con cuentagotas) el aceite de jojoba. Luego, seguimos con el aceite esencial del árbol del té y con el aceite esencial de lavanda. Cerramos la botellita con la tapa, y agitamos un poco para conseguir que los ingredientes se mezclen y combinen. Recuerda que un sérum poco mezclado no funcionará para nada. Por lo que continúa agitando con cuidado durante algunos segundos más. ¡Listo! Ya tienes tu suero facial para pieles grasas listo para usar.

Cómo conservarlo

Aunque el sérum facial casero, debidamente conservado, puede aguantar bastante semanas, para aprovecharnos de todas sus cualidades lo mejor es utilizarlo dentro de las primeras 2 semanas. Dado que puede ser utilizado cada día, incluso mañana y noche para conseguir que sea todavía más eficiente, es bastante probable que en el transcurso de esas dos semanas debas volver a hacer uno nuevo. Lo ideal, en cualquier caso, es conservarlo en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz solar. La nevera, por ejemplo, puede convertirse en una opción óptima, que además ayudará a que se conserve por más tiempo. En caso contrario, el mueble del baño igualmente estará bien.

Qué beneficios proporciona este sérum facial casero

Como te hemos expuesto en la nota introductoria de esta receta, los ingredientes que hemos utilizado convenientemente en la elaboración de nuestro suero facial casero se caracterizan precisamente por ser ideales para la piel seca. De hecho, recuerda que se deben evitar sobre todo los ingredientes comedogénicos, por lo que ninguno de ellos lo es.

El aceite de jojoba, por ejemplo, que además destaca por ser la base de nuestro sérum, se convierte en uno de los mejores aceites naturales que existen para la piel grasa, gracias a que posee una textura bastante similar al sebo naturalmente presente en nuestra piel. Por este motivo, es capaz de brindar una hidratación ligera, pero sin dejar una textura aceitosa o grasosa, y puede ayudar incluso a la hora de combatir los brotes y el acné.

El aceite esencial de lavanda, que ya hemos utilizado en la elaboración de otros sueros faciales caseros, proporciona una fragancia relajada y tranquilizadora, ideal en definitiva para cualquier producto de belleza. Pero, en esta ocasión, se convierte en una opción excelente porque reduce el enrojecimiento y los signos asociados a las infecciones cutáneas, combate el acné y promueve una piel más saludable y suave.

¿Y qué ocurre con el aceite esencial del árbol del té? Se trata, posiblemente, de uno de los ingredientes comúnmente más usados en el tratamiento de los granos y el acné. Pero esta no es la única cualidad que proporciona: también promueve una piel más suave al actuar redifiniendo y mejorando la textura.

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Receta de tónico facial para piel grasa con acné

La piel grasa, especialmente cuando somos más jovenes, presenta una tendencia especial a la formación de granos, por lo que tiene cierta propensión al acné. Aunque la mayoría de sérums faciales para piel grasa pueden ser de utilidad en estos casos (como por ejemplo la receta básica sobre la que te hemos hablado en el apartado anterior), es más conveniente añadir algunos ingredientes activos que pueden proporcionar cualidades específicas a la hora de combatirlos. Es el caso del vinagre de manzana, sobre cuyos beneficios te hablaremos próximamente.

Ingredientes

  • 30 ml de agua purificada
  • 10 gotas de vinagre de manzana orgánico
  • 10 gotas de aceite esencial del árbol de té.

Elaboración

Con la ayuda de un embudo de pequeño tamaño comenzaremos vertiendo el agua purificada en el interior de nuestra botella de vidrio oscura (recuerda, mejor con cuentagotas). Luego, continúa con el vinagre de manzana y sigue con el aceite esencial del árbol del té. Cierra la botellita y agita con vigor durante algunos segundos, para conseguir que todos los ingredientes se mezclen y combinen entre sí. ¡Listo!

Cómo conservarlo

Trata siempre de almacenarlo en un lugar fresco y oscuro, puesto que la luz del sol podría dañar sus ingredientes activos. Por otro lado, recuerda utilizarlo durante las primeras 2 semanas, aunque podrás extender su uso hasta terminarlo, siempre que no te excedas mucho tiempo.

Qué beneficios proporciona este sérum facial casero

Sin tener en cuenta el agua, que se convierte en el ingrediente principal para dar la consistencia óptima a nuestro sérum, en realidad nos encontramos con dos ingredientes básicos: el vinagre de manzana y el aceite del árbol del té.

Es más, ¿sabías que el vinagre de manzana se convierte en uno de los ingredientes activos más poderosos a la hora de tratar tanto el acné como las cicatrices asociadas a los granos? Actúa aligerando las cicatrices, a la vez que combate los brotes y ayuda a prevenir su formación. También disminuye los poros agrandados, controlando la producción excesiva de sebo.

El aceite del árbol del té, como ya te hemos mencionado, es otro poderoso ingrediente anti-acné. Ayuda a eliminar las espinillas y las cicatrices del acné, a la vez que es útil para destapar los poros, limpiando la piel en profundidad al eliminar bacterias y microbios.

Otra receta de suero facial casero para pieles grasas: esta vez con más ingredientes

Partiendo de la receta básica que te hemos propuesto al comienzo, podemos igualmente elaborar una diversidad interesante de otros sueros faciales para pieles grasas, de tal manera que puedas sustituirlos entre sí para aprovecharnos de las diferentes cualidades y beneficios que nos proporcionan otros ingredientes activos, y no vernos en la obligación de tener que utilizar siempre el mismo. Es más, no solo podemos utilizar los mismos ingredientes de base, sino que podemos sustituirlos o añadir otros. ¿Te animas a descubrir otra receta útil en este sentido?

Ingredientes

  • 1 cucharada de aceite de jojoba
  • 1 cucharada de aceite de semillas de uva
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda
  • 4 gotas de aceite esencial de pachulí
  • 4 gotas de aceite esencial de ylang ylang.

Elaboración

Con la ayuda de un embudo pequeño, para conseguir que todos los ingredientes se introduzcan bien en nuestro envase (y no desparramarlos o desperdiciarlos), agrega todos los ingredientes en el interior de nuestra botellita de vidrio, o en nuestro frasco de vidrio con gotero. Ciérralo, y agítalo bien durante al menos 1 minuto, para conseguir que todos los ingredientes se mezclen.

Cómo conservarlo

Como ocurre con los anteriores sérums faciales, en esta ocasión nuevamente puedes utilizarlo durante 2 semanas como máximo, aunque si optas por conservarlo en la nevera, puedes extender su uso unas cuantas semanas más. Eso sí, en caso contrario, recuerda siempre almacenarlo en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz solar.

Qué beneficios proporciona este sérum facial casero

Salvo el aceite de jojoba y el aceite esencial de lavanda, que ya hemos utilizado en nuestra receta básica, es cierto que el resto de ingredientes son nuevos para nosotros. Sin embargo, también son sumamente interesantes en el cuidado y tratamiento natural de la piel grasa.

Por ejemplo, el aceite de semillas de uva destaca por su elevado contenido en ácido linoleico, que actúa ayudando a reducir los poros obstruidos, desatascándolos, de manera que es útil a la hora de regular el aceite natural y tratar los parches secos que, en ocasiones, pueden surgir también en la piel grasa.

El aceite esencial de pachulí posee propiedades sumamente interesantes para el tratamiento del acné, y para equilibrar la presencia excesiva de sebo (aceite) sobre la piel. Brinda, además, cualidades antiinflamatorias y curativas que comparte a la perfección con el aceite de ylang-ylang, que igualmente equilibra la producción de aceite a la par que proporciona un efecto calmante.

Receta de suero facial para piel grasa con cualidades hidratantes y calmantes

Si te apasiona tanto como a nosotros elaborar tus propias recetas de belleza en casa, y deseas probar diferentes sueros faciales para tratar la piel grasa, en esta ocasión vamos a descubrir cómo hacer un suero facial que, además de equilibrar ese exceso de aceite y ayudar contra los brotes de acné, proporciona excelentes beneficios calmantes e hidratantes. ¿Por qué? Muy sencillo: en su composición utilizamos gel de áloe vera, de reconocida acción hidratante.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de gel de áloe vera
  • 8 gotas de aceite esencial de árbol del té
  • 1 cucharadita de agua de rosas.

Elaboración

Con la ayuda de un embudo pequeño (o con algo de paciencia y cuidado si no dispones de uno en estos momentos), vierte todos los ingredientes en el frasco de vidrio oscuro con gotero, o en una botellita de vidrio pequeña y oscura. Cierra la tapa, y agita bien durante algunos segundos. ¡Listo!

Cómo conservarlo

Trata siempre de mantenerlo en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz solar. Esto es esencial, dado que los rayos ultravioleta pueden dañar los aceites esenciales, impidiendo que proporcionen la mayoría de sus beneficios y propiedades. Por lo demás, puedes usarlo entre 2 a 4 semanas, como mucho.

Qué beneficios proporciona este sérum facial

El gel de áloe vera es sumamente conocido, y reconocido, por sus cualidades calmantes, convirtiéndose así en un producto natural tremendamente útil para el cuidado de la piel grasa y en caso de propensión al acné, puesto que reduce la inflamación y el enrojecimiento. Por otro lado, actúa a su vez disminuyendo y reduciendo los poros.

El agua de rosas, además de proporcionar una delicada fragancia a rosas, es capaz de nutrir la piel y suavizarla, dando como resultado una piel mucho más suave y relajada.

Sobre el aceite esencial del árbol del té ya te hemos hablado en las recetas anteriores; posee propiedades antisépticas útiles para combatir las irritaciones e inflamaciones de la piel, y es ideal en el tratamiento del acné.

Receta de sérum facial para pieles grasas con efecto revitalizante

Cuando la piel grasa, en ocasiones, se muestra ligeramente apagada u opaca, es necesario intentar revitalizarla con ingredientes que, combinados entre sí, ofrezcan la posibilidad de conseguirlo. En esta ocasión, entremezclamos en nuestra formulación ingredientes activos naturales ya conocidos -y efectivos para este tipo de piel- como el aceite esencial del árbol del té, el agua de rosas o el gel de áloe vera, pero también añadimos aceite esencial de salvia.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de gel de áloe vera
  • 3 cucharaditas de agua de rosas
  • 7 gotas de aceite esencial de salvia
  • 7 gotas de aceite esencial del árbol del té.

Elaboración

En un recipiente limpio, vierte el agua de rosas y el gel de áloe vera con la ayuda de una cuchara. Luego, añade los aceites esenciales en la cantidad de gotas indicadas. Ahora, con cuidado, vierte el sérum en una botellita de vidrio oscura con cuentagotas. Ciérralo, y agita bien durante unos pocos segundos, para conseguir que los ingredientes se combinen.

Cómo conservarlo

Guárdalo en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz solar para evitar que los rayos ultravioleta pueden dañar los aceites esenciales. Y trata de utilizarlo en las próximas 2 semanas tras elaborarlo, para conseguir que, al menos, todos sus ingredientes activos permanezcan lo más frescos posible.

Qué beneficios proporciona este sérum facial

Salvo el gel de áloe vera, el agua de rosas y el aceite esencial del árbol del té, sobre cuyas propiedades para la piel grasa ya te hemos hablado en otras recetas, debemos añadir que el aceite esencial de salvia se convierte en una opción natural maravillosa para mantener los brotes de acné a raya y bajo control, gracias a que proporciona beneficios antiinflamatorios y antifúngicos.

¿Cómo debe ser un sérum facial para la piel grasa? ¿Por qué es tan importante?

Aunque muchos expertos consideran que el uso de un sérum y su integración en la rutina de belleza no es esencial ni indispensable, lo cierto es que puede ayudar a proporcionar un número determinado de interesantes cualidades. Es más, si tenemos la piel grasa, y aún no lo hemos usado en ninguna ocasión, entonces es tremendamente probable que nuestra piel se esté perdiendo grandes beneficios. ¿Por qué? Muy simple: muchos de los ingredientes activos presentes en los sérums para piel grasa son perfectos para reducir o disminuir sus síntomas.

Para entenderlo, debemos saber que los sérums son productos de textura ligera, a base de agua, que contienen cantidades concentradas muy elevadas de determinados ingredientes activos. Además, la mayoría de las cualidades que diferencial los sueros faciales de los humectantes hacen que, de hecho, sean perfectos tanto para las pieles grasas como para las pieles mixtas: son livianos o ligeros y de fácil absorción, pueden penetrar más profundamente en comparación con la mayoría de humectantes, y además, su formulación está especialmente enfocada en la hidratación. 

Como vemos, todos estos beneficios coinciden exactamente con las diferentes necesidades de la piel grasa. Y dado que durante los meses de verano la piel tiende a producir todavía una mayor cantidad de aceite, es sumamente aconsejable integrar nuestro sérum facial casero tanto por la mañana como por la noche.

Por ello, los ingredientes comúnmente utilizados en su formulación / elaboración se caracterizan no solo por ayudar a disminuir esa excesiva producción de sebo, o reducir los poros agrandados y visibles. También ayudan a tratar los brotes de acné, o incluso a prevenirlos si nuestra piel grasa presenta cierta propensión a su formación.

Suero facial para piel grasa

¿Qué ingredientes debería contener nuestro suero facial para piel grasa?

A la hora de preparar cualquier producto de belleza casero, es esencial fijarnos bien en qué ingredientes pueden ser recomendados para tratar determinados problemas o afecciones, y sobre todo -y más especialmente-, cuáles son los más adecuados en función del tipo de piel que tengamos. Y es que si utilizamos cualquier ingrediente sin fijarnos bien en si sería o no aconsejable, podríamos acabar causando más problema que bien.

Eso sí, cuando hablamos de elaborar sérums faciales caseros, es necesario prestar atención a dos elementos básicos en cualquier receta de este tipo: los conocidos como ingredientes base y los ingredientes curativos. Los ingredientes base, como su propio nombre indica, son fundamentales porque forman la base del suero, y le proporcionan consistencia y textura. Son, en definitiva, la base en la que se asientan los ingredientes curativos, que son los que brindan la mayoría de sus cualidades y beneficios. Eso sí, tampoco podemos olvidarnos que los ingredientes base aportan propiedades por sí solos, ya que en la mayoría de las ocasiones también son hidratantes.

Ingredientes base ideales para la piel grasa

  • Aceite de jojoba. Se convierte en un aceite vegetal sumamente aconsejado para las pieles grasas, gracias a su enorme contenido en ácido linoleico, aunque es necesario usarlo con cuidado y nunca de forma excesiva, puesto que siempre lo más recomendable es optar por opciones más ligeras o livianas. ¿Y por qué es tan interesante? Básicamente porque contiene una serie de compuestos similares al sebo de nuestra propia piel, lo que hace que la piel no tenga que producir más aceite para protegerse.
  • Aceite de rosa mosqueta. Consiste en un aceite facial de textura muy ligera, que además tiende a absorberse rápidamente. Es no comedogénico, por lo que no corremos el riesgo de que pueda obstruir los poros, y tampoco deja residuos aceitosos. También contiene una serie de agentes calmantes y curativos, útiles para calmar la inflamación que comúnmente acompaña al acné, dejando la piel más hidratada y suave.
  • Aceite de semillas de uva. Es principalmente conocido por sus cualidades antiinflamatorias y antimicrobianas, y destaca por su elevado contenido en ácidos grasos saludables y vitamina E. Es útil para combatir los brotes, fortaleciendo la barrera de la piel y ayudar contra el acné. Además, disminuye el enrojecimiento, hidrata, reafirma y reduce la apariencia de las cicatrices.
  • Aceite de argán. Como ocurre con el resto de ingredientes base mencionados a lo largo del presente apartado, se caracteriza -obviamente- por ser no comedogénico, por lo que es tremendamente bueno para la piel grasa. No obstruye los poros, equilibra la producción de aceite, frenando el ciclo, y contiene nutrientes muy interesantes como ácidos grasos omega, vitamina E, ácidos linoleicos y esterolinas, que son unos compuestos capaces de estimular un metabolismo celular más saludable a la vez que retiene la humedad.
  • Aceite de cáñamo. Desde el control de la inflamación a la hidratación, se convierte en una opción igualmente útil para tratar y aliviar los principales síntomas asociados a la piel grasa. Entre otros interesantes beneficios, ayuda a reducir la sequedad y el exceso de aceite, disminuye la inflamación (útil por tanto en caso de acné), es ideal para aumentar la oxigenación natural de la piel y es un excelente componente antienvejecimiento.
  • Gel de áloe vera. De reconocida acción hidratante y calmante, proporciona a su vez cualidades astringentes, por lo que es capaz de absorber el exceso de grasa presente en la piel grasa, y extraer la suciedad que se ha obstruido en los poros. Además, sus agentes refrescantes trata la piel propensa a los brotes y a la irritación. Por otro lado, hidrata la piel sin obstruir los poros.

Ingredientes curativos ideales para la piel grasa

  • Aceite esencial de lavanda. Sobre este aceite esencial ya te hemos hablado en otras ocasiones. Proporciona cualidades antiinflamatorias muy interesantes, ayudando a combatir el acné al humectar y suavizar la piel, no siendo comedogénico para los poros. También es antibacteriano, por lo que ayuda a reducir al máximo la presencia de las bacterias causantes del acné en la piel, que pueden acabar infiltrarse en los poros.
  • Aceite esencial de árbol del té. Brinda cualidades antisépticas, contribuyendo a combatir algunos de los principales síntomas asociados con la piel grasa. También es antiinflamatorio, útil para calmar y aliviar la piel irritada, el enrojecimiento y la inflamación relacionados con los brotes de acné.
  • Aceite esencial de salvia. Aunque no lo creas, se trata de un aceite esencial muy interesante en el tratamiento de la piel grasa, puesto que actúa como un limpiador natural, a la vez que aporta propiedades antimicrobianas. 
  • Aceite esencial de pachulí. Al igual que el resto de los aceites esenciales, en el caso particular del aceite esencial de pachulí nos encontramos principalmente con que es un producto de origen vegetal que proporciona cualidades antiinflamatorias, antisépticas y antibacterianas. Además, es un maravilloso astringente, por lo que es capaz de absorber el exceso de aceite, y un excelente tónico. 
  • Aceite esencial de eucalipto. Con una fragancia o aroma sumamente característico, este aceite es ideal para suavizar la piel grasa, reduciendo la mayor cantidad de aceite relacionada con la piel grasa.
  • Aceite esencial de Ylang Ylang. Este aceite esencial hace maravillas para ayudar a equilibrar y regular la producción de sebo, gracias a que actúa corrigiendo la cantidad de aceite que producen las glándulas sebáceas hiperactivas. También posee potentes propiedades antibacterianas, convirtiéndose además en un limpiador tremendamente útil y eficaz. 
  • Aceite esencial de romero. Se trata de una opción natural única para quienes sufren de granos o acné, gracias a su efecto antibacteriano. Entre otros interesantes aspectos, también ayuda a equilibrar la piel grasa, previniendo la aparición de los incómodos y antiestéticos puntos blancos y negros, así como el acné y otros problemas relacionados con la piel grasa.
  • Aceite esencial de sándalo. Se convierte en un excelente preventivo del acné, mientras que por su acción antiinflamatoria, ayuda a calmar la inflamación y el enrojecimiento del acné, gracias a sus cualidades calmantes. Además, posee cualidades antisépticas y antibacterianas, ayudando a combatir la presencia de las bacterias causantes de los granos, y manteniendo tanto los poros como las heridas causadas por las espinillas perfectamente limpias y libres de gérmenes.
  • Aceite esencial de menta. Es un aceite útil en caso de acné, gracias a que limpia la piel naturalmente, mientras sus propiedades antisépticas y antibacterianas ayudan a reducir al máximo los posibles riesgos de infección y brotes. Además, proporciona un efecto refrescante, ideal para aliviar tanto la irritación como la inflamación.
  • Aceite esencial de incienso. Gracias a que proporciona lípidos útiles contra el envejecimiento, ayuda a aliviar la piel grasa y la propensa al acné.

Igualmente, como ocurre con cualquier producto de belleza que hayas comprado y que vayas a utilizar por primera vez, en el caso de las recetas que hagamos nosotros mismos en casa también es esencial hacer una pequeña prueba antes a modo de seguridad, lo que nos ayudará a conocer cómo reaccionará nuestra piel al mismo, y si se produce -o no- algún tipo de reacción alérgica. Recuerda que aunque la preparación sea casera, igualmente no está exenta de posibles riesgos.

Para hacer esta prueba, antes de aplicártelo directamente sobre la cara, puedes ponerte un poco del producto que hayas elaborado en una zona no tan visible del cuerpo, como por ejemplo la zona interna de la muñeca o el antebrazo, y esperar durante al menos 12-24 horas. Si se produce algún tipo de enrojecimiento, sarpullido o irritación, es posible que puedas ser alérgica a alguno de los ingredientes incluidos en la receta, de manera que tendrás que lavarte suavemente la zona con un jabón neutro y enjuagar con agua tibia para eliminar cualquier resto que haya podido quedar, y evitar utilizar esa combinación de ingredientes en concreto, intentando usar otra. Si no ha surgido ningún síntoma relacionado, puedes estar tranquila, por lo que puedes continuar usándolo en el resto de la cara.

¿Qué ingredientes debemos evitar a la hora de hacer nuestro suero facial para piel grasa?

No te olvides de que, a la hora de elegir los ingredientes necesarios para la elaboración de nuestro sérum facial, no es imprescindible prohibir por completo los aceites vegetales. Al contrario, lo único que necesitamos hacer es evitar aquellos que son comedogénicos, para evitar el riesgo de que puedan obstruir los poros y ocasionar mayores problemas. En cualquier caso, existen tres grandes familias de ingredientes que deberíamos evitar en caso de tener la piel grasa: son aquellos que despojan a la piel de sus aceites naturales, los ingredientes oclusivos y los comedogénicos.

El alcohol, evidentemente, se convierte en uno de los menos adecuado, dado que la piel grasa se caracteriza no solo por ser más aceitosa, también se suele encontrar escamosa y deshidratada. El alcohol, aplicado sobre la piel, puede hacer que ésta se deshidrate todavía más, especialmente si lo usamos a largo plazo.

Determinados aceites pueden no ser tan positivos porque poseen en su composición una elevada cantidad de ácido oleico. Si bien hemos visto que los ácidos grasos son esenciales incluso para la piel grasa, cuando está presente en cantidades bastante altas suelen producir un aceite más pesado, el cual se asienta sobre la piel. Es lo que ocurre con el aceite de girasol y el aceite de avellanas. En su lugar, podremos reemplazarlos por algunos de los ingredientes base sobre los que te hemos hablado en el apartado anterior, en particular aceite de semillas de uva, de cáñamo o de argán (aunque el aceite de onagra es también interesante).

¿Cómo debe ser la rutina para el cuidado de la piel grasa y cuándo debemos utilizar nuestro sérum facial casero?

A no ser que tengamos la piel normal (y aún así se recomienda), es siempre fundamental seguir una rutina de cuidado de la piel, porque es una estrategia excelente para limpiar la piel en profundidad, nutrirla, tonificarla y humectarla. En definitiva, una rutina de belleza óptima en función de nuestro tipo de piel es irremediablemente eficaz a la hora de disfrutar de una piel mucho más cuidada y saludable. Y esencial cuando nuestra piel es grasa, ya que con ella ayudamos a retirar todo ese excedente de sebo que, a la larga, puede acabar causando brotes de acné y otros problemas o síntomas relacionados.

Y lo que es aún más importante, en el caso de la piel grasa sí es esencial mantener una rutina de cuidado de la piel por la mañana y también por la noche. Para ayudarte a establecer la mejor rutina para pieles grasas, a continuación te ofrecemos unos simples y sencillos ejemplos:

Rutina de cuidado de la piel por la mañana

Debes empezar con un limpiador. De hecho, a diferencia de la piel seca, es esencial limpiar la piel grasa por la mañana, dado que por la noche es tremendamente común y habitual que el exceso de aceites, la suciedad y las impurezas se hayan acumulado sobre la piel, y pueden obstruir los poros si no se eliminan. Debes empezar tu rutina matutina con un limpiador suave a base de agua

Dado que la piel grasa es especialmente propensa a que se acumulen sobre ella células muertas, y a que los poros en definitiva se obstruyan, la exfoliación 2 a 3 veces por semana es de bastante ayuda. Puedes optar por un exfoliante suave, como por ejemplo podría ser el caso de los exfoliantes químicos (como los ácidos alfa-hidroxiácidos, como el ácido salicílico, el ácido glicólico o el ácido láctico, entre otros), útiles para agregar luminosidad a la piel opaca y aumentar el recambio celular.

A la exfoliación le sigue la aplicación del tónico, que ayuda a eliminar la suciedad residual que haya podido quedar y prepará la piel para lo que en este caso nos interesa: la aparición del sérum. Debes escoger un tónico que sea adecuado para pieles grasas, ya que ayudará a tratar la grasa y el brillo, pero sin resecar la piel. También es fundamental que actúe disminuyendo y minimizando los poros, y refiniendo la textura al tiempo que es capaz de mantener el equilibrio de humedad. 

Y ahora llega el momento que esperábamos: la aplicación de nuestro sérum facial casero. Se trata, como hemos visto, de una opción natural sumamente ligera y refrescante, que proporciona una elevadísima concentración de ingredientes activos útiles a la hora de tratar la piel grasa. 

Finalmente, acaba con la aplicación de tu humectante favorito, o tu crema hidratante, lo que ayudará muchísimo a sellar todos los nutrientes que hemos suministrado a la piel en los pasos indicados anteriormente. Lo mejor por la mañana es la aplicación de un humectante lo más ligero posible, siendo más interesantes los que tienen consistencia o textura de gel, puesto que las cremas más pesadas, lejos de hidratar y nutrir, podrían terminar por obstruir los poros todavía más, y hacer que la piel se vea más brillante. Luego, sigue con la aplicación de tu contorno de ojos favorito (útil como sabes para reducir los signos del envejecimiento que se tienden a formar de forma prematura en esta delicada zona del rostro). Y, si vas a salir de la calle, no te olvides del protector solar de amplio espectro, con un SPF de al menos 30.

Rutina de cuidado de la piel por la noche

Como probablemente sepas, sobre todo si ya la tiendes a seguir cada día de forma regular, la rutina de cuidado de la piel nocturna se caracteriza por ser un poco más específica y completa, ya que debemos proporcionar a nuestra piel todo el cuidado que necesita después de un largo día, en el que posiblemente ha sufrido la agresión de diferentes agentes externos (suciedad, contaminación ambiental, daño solar causado por la acción de los rayos ultravioleta), y en la que se han ido acumulando células muertas. Además, es muy probable que también tengas la necesidad de retirarte el maquillaje, si en algún momento del día te lo pusiste.

Independientemente de que hayas utilizado maquillaje o no, si tienes la piel grasa puedes beneficiarte muchísimo de la conocida como doble limpieza facial. Así, puedes comenzar con un limpiador a base de aceite, capaz de disolver el exceso de sebo y el maquillaje de forma simple y sencilla, y luego seguir con un limpiador a base de agua (en estos casos, el agua micelar puede convertirse en una opción excelente). A la limpieza le sigue la aparición del tónico y, luego, si lo deseas, también puedes volver a exfoliar la piel, especialmente si no lo hiciste por la mañana. Aunque, ojo, no es aconsejable hacerlo todos los días, ya que aunque tu piel sea de por sí grasa, exfoliarla demasiado puede acabar dañándola.

Nuevamente, nos encontramos con el paso que más nos interesa en este caso: volvemos a aplicar nuestro sérum casero para pieles grasas. Este paso es aún más importante si cabe en tu rutina de belleza nocturna, porque dado que el sérum contiene una serie de ingredientes activos, con una concentración bastante elevada, al aplicarlo sobre la piel dejaremos que estos compuestos hagan su magia mientras dormimos. Posteriormente, acabamos con la aplicación del humectante y con nuestra crema para el contorno de los ojos.

Como hemos visto, tanto en la rutina de cuidado de la piel matutina, como en la nocturna, es esencial siempre aplicarnos nuestro suero facial a mitad, después de la aplicación del tónico facial, e inmediatamente antes de la aplicación del humectante. O, lo que es lo mismo, es imprescindible aplicar primero todos los productos con una consistencia más ligera, hasta alcanzar la más espesa (humectante). ¿Por qué? Muy sencillo: la mayoría de los productos de textura líquida o ligera, como por ejemplo es el caso del tónico, preparan la piel para recibir mejor el resto de productos -sérum y humectante-, de manera que mientras que el suero trata determinados problemas de la piel, a la vez que la nutre ligeramente, el humectante sella toda la humedad, hidratándola en profundidad.



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