CÓMO HACER LO QUE DEBES HACER EN TRADING


Debes generar contexto, estudiar lo que cuentan los gráficos mayores, relacionar la sesión que vas a operar con la sesión anterior, pero no te apetece. No sientes que sea algo que quieres hacer. Tu emoción te lleva por otros derroteros. Lo que verdaderamente te apetece es lanzarte a operar, sentir la adrenalina, ver si arañas unos pocos ticks.

Has finalizado tu sesión frente al mercado y debes tomar notas de tu operativa, reflexionar sobre lo que has hecho para identificar áreas de mejora, reforzar lo que estás haciendo mejor, incluir las imágenes en tu galería, pero tu cuerpo te pide otra cosa. Quieres cerrar el orden, entretenerte con alguna distracción, ocuparte de otros asuntos.

Necesitas hacer backtesting de este nuevo concepto, ver qué resultado ha arrojado en el pasado, proponer nuevas hipótesis, optimizar tu política de toma de beneficios. Pero no sientes que quieres hacerlo. Ahora no, tal vez más adelante, tal vez en otro momento, tal vez mañana. Lo que de verdad deseas es ver esa serie en Netflix de la que todos hablan, mirar qué novedades tienes en Instagram o salir a dar un rulo con los colegas.

Y eso no es algo que te pase a ti como trader, no es algo exclusivo de esta profesión, es algo que le pasa al escritor frente a una página en blanco, al atleta en un día de frío y lluvia, o al ajedrecista preparando un torneo. 

Los profesionales no esperan a querer hacer algo para hacerlo, simplemente hacen lo que deben hacer, les guste o no, les apetezca o no, quieran o no. No debes ni siquiera esperar que te guste o que sea divertido, agradable, o entretenido. Ese pensamiento no cabe en tu mente. Da igual el mensaje que te esté mandando tu emoción. Da igual el color con el que pinte esa actividad. Podría ser muy apetecible o realmente desagradable, pero fíjate que puedes aprender a pensar de forma distinta, alejado de la idea de que debe gustarte lo que tienes que hacer. Tienes que hacer lo que debes. Si te gusta o no, no es una variable que deba estar en tu mente.

Si te parece lo más divertido del mundo o lo más tedioso es igual. ni siquiera debes contemplarlo desde ese punto de vista. quítate lo de la mente. Aprende a pensar en lo que debe ser hecho como en tu camino. Eso es lo que haces. Recorrer la senda que te lleva donde debes ir, y no esperas que sea agradable, ni divertido, no esperas que te guste, te entretenga o te apetezca. Sabes qué debes hacer y lo haces. No le das ninguna oportunidad a tu mente para que aparte de tus responsabilidades. no le permites ni un atisbo de duda. Te levantas y lo haces, llueva, o haga sol.

Eso es lo que hace un profesional. No escribe solamente cuando le apetece, escribe cada día, no sale a correr solamente cuando brilla el sol, sale a correr cada día, no estudia las aperturas de sus oponentes cuando siente que quiere hacerlo, sino cuando toca. 

Tú debes hacer lo mismo. Debes adoptar el marco mental en el cual te blindas ante la posibilidad de considerar tus emociones como una variable que influya en tus acciones. lo que haces es lo que debes hacer. Cómo te sientes no importa en absoluto. Eso lo dejas a los aficionados. Tú haces lo que tienes que hacer, cumples con tu deber y no te entretienes en otras consideraciones.

Si te sientes de mal humor, deprimido, frustrado o eufórico no importa. Lo que harás es cumplir con tus obligaciones. 

Pasará una cosa curiosa con ese enfoque. Resulta que la acción influirá por lo general en la emoción. Resulta que el mero hecho de hacer te hará sentir de determinada manera. No te sientes de humor para entrenar pero al dejar eso a un lado y entrenar igualmente, terminarás sintiéndote mejor. No te sientes de humor para recopilar los detalles de tu operativa, tomar notas y reflexionar sobre tus salidas, pero al dejar eso a un lado y hacerlo igualmente, terminarás sintiéndote mejor. No te apetece preparar la sesión y generar contexto pero harás lo que debes hacer independientemente de lo que sientas, y al hacerlo cambiarás como te sientes, y ojo, que no se trata de que lo hagas persiguiendo un cambio emocional, eso es un subproducto de tu acción. Tu haces lo que debes porque eres un profesional. Punto.

Hoy no me apetece entrenar, no me apetece estudiar, no me apetece leer, no me apetece llamar, no me apetece escribir, no me apetece hacer sparring, no me apetece recopilar datos sobre mis entradas… vale, ¿y qué? Ahora ya lo sabemos. No te apetece ¿y? Si eres profesional harás lo que debes hacer, sin que te influya tu estado anímico. El hacer lo que te apetece se lo dejas a los aficionados.

¿Quieres un ejercicio para ver los juegos con los que te engatusa tu mente? Decide que tomarás un ducha de agua fría cada mañana y hazlo. No que al finalizar tu ducha calentita pondrás un momento el agua fría, sino que, te apetezca o no, haga frío o calor, te pondrás debajo de la ducha, abrirás el agua fría, y te ducharas normalizando tu respiración porque eso es lo que has decidido que debe ser hecho.

Exponerse al frío te aportará beneficios en el plano fisiológico y también psíquico, pero no lo harás por eso. Lo harás porque has decidido que lo harás. Si lo aceptas como propuesta de trabajo sobre ti mismo verás que es interesantísimo. Está exento de riesgo, puedes sostenerlo durante todo el año y te permitirá observar el diálogo de tu mente, las excusas con las que intenta seducirte para que no lo hagas, eso te permitirá aprender de ti, y te ofrecerá la oportunidad de empezar el día con una victoria. Eres un profesional así que haces lo que debes.



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