Cómo disimular las arrugas del código de barras del labio superior


En este artículo encontrarás:

Es tremendamente normal que, a medida que vamos cumpliendo años, empiecen a surgir en nuestra piel (especialmente en la piel del rostro) diferentes arrugas que no son más que un recordatorio, en ocasiones molesto, de que estamos vivos. Aún cuando el envejecimiento en sí mismo no puede prevenirse, sí es posible reducir aquellos factores que, interna y externamente, hacen que aparezca de forma prematura.

El colágeno es una proteína esencial a la hora de proporcionar a nuestra piel un aspecto lo más juvenil y saludable posible. ¿Sabes por qué? Principalmente porque brinda estructura y soporte, de manera que, a mayor cantidad de colágeno, menores arrugas tendremos en la cara. Sin embargo, a partir de los 25 años de edad lo más habitual es que el proceso natural de producción de colágeno comience a ralentizarse, alrededor de un 1% menos por año. Y lo que es aún peor: a ello se le une la capacidad de nuestro organismo para eliminar células muertas y promover la renovación celular, ya que también tiende a empeorar ligeramente a medida que vamos cumpliendo años.

Aunque es cierto que cada persona es diferente, y que la genética (así como los hábitos de vida que sigamos cada día) suelen influir de forma directa, el envejecimiento, y sobre todo la formación de arrugas, terminan ocurriendo tarde o temprano. Y a las arrugas que comúnmente surgen a lo largo de todo el rostro como consecuencia del aumento de la flacidez y de la falta de elasticidad natural de la piel -como consecuencia, precisamente, de la pérdida de colágeno- se le unen las conocidas como líneas de expresión.

Cómo disimular las arrugas del código de barras del labio superior

¿Qué son y en qué consisten las líneas de expresión?

Como exponen muchos especialistas, en realidad las primeras arrugas que comienzan a formarse en el rostro de una persona suelen ocurrir como resultado de expresiones faciales continuas y repetidas de manera más o menos regular en el tiempo. Es cierto que el daño solar, la deshidratación, la genética y factores ambientales influyen también, pero las expresiones faciales tienen muchísimo que ver, sobre todo en aquellas arrugas finas que comienzan a surgir cuando todavía somos bastante jóvenes.

Es lo que habitualmente se conoce como líneas de expresión. Determinadas expresiones faciales, como por ejemplo podría ser el caso de sonreír repetidamente, entrecerrar los ojos o fruncir el ceño, pueden conducir a la formación, poco a poco, de líneas finas y arrugas a una edad en verdad bastante más temprana.

De acuerdo, por ejemplo, a la Clínica Mayo, cada vez que utilizamos un determinado músculo facial, se forma un surco debajo de la superficie de la piel. Cuando somos jóvenes, la piel tiende a ser más elástica y vuelve a crecer y a estirarse de nuevo sin absolutamente ningún tipo de problemas. Sin embargo, a medida que vamos cumpliendo años y envejecemos, la piel acaba perdiendo su flexibilidad natural, como consecuencia, entre otros factores, de la pérdida de colágeno.

Este retroceso -así como el estiramiento- se vuelve cada vez más difícil, y mucho menos frecuente, lo que acaba resultando en surcos muchísimo más permanentes. Así, esas líneas finas de expresión empiezan poco a poco a formarse en aquellas zonas donde esa determinada expresión se realiza (y, por tanto, donde al final quedaría más marcada). Es lo que ocurre, por ejemplo, con la zona donde habitualmente surgen las conocidas como “patas de gallo”. ¿A que aparecen cada vez que sonríes?

Lo cierto es que también existe otro elemento que suele influir mucho. Algunas zonas del rostro suelen tener una piel más delgada, lo que influye en que puedan surgir una mayor cantidad de arrugas, así como otros problemas estéticos comunes. ¿Te suenan las bolsas bajo los ojos, y también las ojeras? Esta zona se caracteriza por tener no solo una piel más delgada, sino a su vez más sensible. De ahí que, cuando los vasos sanguíneos situados en esta área empiezan a dilatarse, dan como resultado la formación de ojeras (zonas oscuras). Mientras que, en el caso de las bolsas, se debe principalmente a la acumulación de líquido.

En el caso de los labios también ocurriría algo similar. Pero, nuevamente, en esta ocasión es debido no a la existencia de una piel más delgada o delicada, sino a las propias líneas de expresión. ¿Te has planteado en alguna ocasión cuántas veces sueles mover al día tanto la boca como los propios labios en sí? Todo ello origina la formación de lo que popularmente se conocen como arrugas del código de barras, principalmente porque se muestran como pequeñas líneas verticales, sobre el labio superior, que recuerdan mucho a la apariencia habitual que tiene un código de barras.

¿Qué son las arrugas del código de barras y por qué se forman?

Aunque la pérdida de colágeno suele empezar alrededor de los 25 años de edad, no es hasta los 35 años cuando en la cara comienzan a ser más evidentes tanto la formación de arrugas, como las propias líneas de expresión, las cuales empiezan a verse de manera mucho más marcada. A pesar de que algunas personas aceptan la formación de estas arrugas y de estas líneas finas como una muestra más del paso del tiempo, a otras les parece algo absolutamente antiestético, recurriendo a tratamientos o a trucos como el fin de eliminarlas o suavizarlas.

Al llegar a esta etapa, el conocido como código de barras, las arrugas en la frente y las patas de gallo pasan a convertirse en las arrugas más notables. No obstante, no hay duda que una de las que más suele a preocupar a algunas personas son las arrugas que surgen encima del labio superior (las que se conocen como “código de barras”), particularmente cuando tras usar cualquier lápiz labial descubren de forma sorpresiva y alarmante que éste parece bailar encima del labio, no brindando una apariencia muy agradable. Por este motivo son también conocidas como “líneas de lápiz labial”. Y lo que es aún peor: el lápiz de labios suele asentarse sobre estas líneas, lo que acaba ocasionando que se vuelvan más oscuras y profundas de lo que verdaderamente son.

Consisten, como te hemos comentado, en unas pequeñas líneas verticales que se forman en los labios, especialmente en la zona situada encima del labio superior. No obstante, es un error pensar que únicamente se forman en esta zona. Y es que, al contrario de lo que habitualmente se suele pensar, la realidad es que se forman también en los labios en sí. Y, cuando lo hacen, aparecen como un conjunto de líneas verticales finas, que a menudo acaban extendiéndose de un lado de la boca al otro.

La mayoría de las veces, estas líneas de expresión -o líneas de arrugas- son extremadamente pequeñas, pero suelen formarse muchas a la vez, lo que favorece que se vuelvan más visibles, y hace además que sean más difíciles de ocultar o de disimular.

Lo cierto es que la causa principal para la formación de las arrugas del código de barras es la edad. Por ejemplo, empezamos a notar líneas de expresión -a modo de código de barras- en la zona situada encima del labio superior a medida que la piel envejece, el colágeno se degrada y los diferentes niveles de elastina en la piel disminuyen (la elastina es el compuesto presente natural en la piel esencial para que ésta pueda estirarse con normalidad). 

La elastina, de hecho, es otro factor importante. Y es que cuando somos niños y jóvenes, la piel tiene una cantidad de elastina suficiente, de ahí que la piel puede estirarse y estirarse sin ocasionar arrugas o estrías. Sin embargo, al igual que el colágeno desciende, la elastina también empieza a perder mucha de su capacidad para estirarse.

Si tenemos en cuenta que los labios tienden a estirarse cada vez que sonreímos o abrimos la boca (para hablar, comer o bostezar, entre otros muchos ejemplos propios de nuestro día a día), a partir de cierta edad la piel situada en esta área se vuelve menos capaz de recuperar su forma, y empieza a colapsar formando pequeñas arrugas.

También es cierto que las expresiones o actos repetidos y constantes suelen influir bastante. Es lo que ocurre, por ejemplo, en las personas fumadoras. No solo el tabaco y el propio cigarrillo así se convierten en elementos sumamente negativos para la salud y el aspecto general de nuestra piel (principalmente por la presencia de nicotina y otras sustancias químicas nocivas). 

Cada vez que se inhala el humo de un cigarrillo se hacen determinados movimientos con la boca y con los labios, por lo que las arrugas de código de barras suelen aparecer sobre todo en personas fumadoras, particularmente en mujeres que llevan años fumando diariamente. Por este motivo, sin ir más lejos, son también conocidas bajo el nombre de “líneas de fumador”.

¿Y a que se debe exactamente? Muy sencillo: fruncir los labios alrededor de un cigarrillo, puro o boquilla ejerce una presión adicional sobre la piel de los labios. Lo que, a la larga, origina la aparición de líneas finas en la zona utilizada excesivamente. 

Las líneas de código de barra también suelen aparecer a medida que el volumen del labio comienza a disminuir, justo desde el momento en el que la piel no se mantiene tan tensa como antes, lo que origina que se hunda un poco. 

Por otro lado, ¿sabías que la exposición al sol también influyen muchísimo en su formación? Posiblemente sepas que el sol, en especial cuando se toma sin la debida protección, es una causa directa de manchas y arrugas, ya que tiende a acelerar el proceso de envejecimiento natural, al dañarla. Recuerda, además, que el daño solar es acumulativo, de ahí que el envejecimiento solar surja a medida que vamos cumpliendo años. 

Incluso algo tan normal y cotidiano como beber constantemente a través de una pajita o silbar tu canción o melodía favorita pueden acabar influyendo muchísimo, puesto que son movimientos musculares similares, que suelen incidir directamente en esta zona del rostro. 

La piel de los labios es tremendamente delicada, y a menudo no solemos protegerla de la misma manera que hacemos con el resto del cuerpo. O, si no, piénsalo: ¿en alguna ocasión te has aplicado un protector labial cuando vas a tomar el sol, de la misma forma que lo haces con el protector solar en los brazos, pecho y espalda? Como coinciden en señalar todos los dermatólogos, la exposición a los rayos ultravioleta del sol se convierte en la causa principal del envejecimiento prematuro. Y recibe un nombre: fotoenvejecimiento.  Es más, ¿sabías que el sol contribuye a cerca del 80 por ciento del envejecimiento visible de la piel? Dado que, a menudo, los labios quedan desprotegidos, son particular y esencialmente susceptibles al desarrollo de líneas finas. 

Por lo que, como hemos visto, existen diferentes causas que pueden influir, directa e indirectamente, en la formación de las incómodas, antiestéticas y molestas arrugas del código de barras. Toma nota:

  • Disminución de colágeno. La pérdida de colágeno como consecuencia a la disminución de su producción natural, lo que hace que la piel se vuelva más delgada y menos elástica.
  • Envejecimiento. El envejecimiento natural de la piel produce una menor cantidad de grasa, lo que puede originar sequedad crónica.
  • El sol. La exposición al sol es una causa directa de fotoenvejecimiento (envejecimiento prematuro causado por el sol). Esto es aún más evidente en la zona de los labios, donde la piel es más delicada, y que habitualmente no solemos proteger como sí hacemos con el resto de la piel del cuerpo comúnmente expuesta al sol. 
  • El cigarrillo. Fumar también influye muchísimo. No solo porque contribuye al fruncimiento de los labios (movimiento repetido constantemente cada vez que le das una calada a un cigarrillo), sino porque el propio tabaco en sí produce radicales libres en el cuerpo, lo que contribuye a su vez al envejecimiento prematuro.
  • Determinados hábitos y expresiones. Fruncir los labios tiende a influir de forma directa en la formación de las arrugas del código de barras, especialmente cuando realizamos gestos demasiado repetitivos -y normales, dicho sea de paso-, como silbar, beber con una pajita… Todo ello contribuye al tipo de contorsión facial que, con el paso del tiempo, acaba creando las líneas en la boca.

No te pierdas: Mejores cremas para el contorno del labio o codigo de barras

¿Qué otras arrugas se pueden formar en los labios?

¿Sabías que además de las típicas arrugas del código de barras que se forman encima de la parte superior, también se pueden formar en otras zonas de los labios? Fundamentalmente existen tres tipos de arrugas de la boca que debemos mencionar a continuación. Toma nota:

  • Líneas de la sonrisa. Son líneas que van desde las esquinas inferiores de la nariz hasta cada esquina de la boca. Son causadas por la flacidez de los ligamentos presentes alrededor de la boca, lo que origina que, con el paso de los años, la piel se hunda ligeramente poco a poco.
  • Líneas verticales de los labios. Son las conocidas como “arrugas del código de barras”, o las “líneas de fumador”. Como ya hemos visto a lo largo de la presente nota, son las arrugas más comunes alrededor de la boca, y son causadas fundamentalmente por movimientos regulares de los labios, además de por fumar.
  • Líneas de marionetas. Aunque su denominación pueda llevar a risa, la realidad es que cuando aparecen tienden a no serlo tanto. Consisten en arrugas que se forman y aparecen en las comisuras de la boca, pudiendo ocasionar que las comisuras de la boca se vuelvan hacia abajo (de ahí su nombre). A menudo se forman como consecuencia de la descomposición natural del colágeno de la piel, cosa que ocurre por el envejecimiento normal de la piel, sobre todo a partir de los 25 años de edad.

Trucos para disimular fácilmente las arrugas del código de barras del labio superior

Si ya han comenzado a formarse arrugas alrededor de los labios, y en especial las conocidas como arrugas del código de barras del labio superior, no creas que es demasiado tarde. Al contrario, siempre es perfectamente posible retomar -o comenzar- una rutina de cuidado de la piel especialmente pensada para cuidar y proteger la piel situada alrededor de esta zona. Es más, es posible conseguir disimular las arrugas al máximo, sin necesidad de utilizar algún tratamiento estético que pueda requerir un mayor desembolso de dinero (o, en definitiva, una mayor inversión).

Y es que es perfectamente posible que sientas que estás perdiendo la batalla contra las líneas de los labios, y que incluso dudes acerca de los diferentes procedimientos cosméticos disponibles hasta el momento con el fin de reducir o incluso eliminar este tipo de arrugas. Por suerte, existen muchas técnicas útiles para conseguir ocultar las líneas con maquillaje.

¿Cómo? En primer lugar, aplícate un delineador transparente en el borde de los labios. Esto te ofrecerá la posibilidad de evitar que después de pintarte los labios, el lápiz labial acabe desparramándose por las arrugas o líneas de expresión. Luego empieza con un buen humectante, y utiliza un dedo para aplicarte un poco por encima del labio superior, con lo que conseguirás rellenar temporalmente las líneas.

Luego aplícate una base de cobertura ligera o media. Aunque un bálsamo labial líquido puede ayudar a manejar mejor la aplicación, y evita que el lápiz acabe sobre las arrugas, utilizar una base demasiado pesada puede acabar aumentando el aspecto de las arrugas al asentarse en las grietas. Una base con aerógrafo se convierte sin duda alguna en la mejor opción a la hora de difuminar las líneas de los labios, pero no tienes por qué sentir la necesidad de colocarte una tonelada de producto en tu nuevo régimen de maquillaje.

Perfecciona la aplicación escogiendo un delineador de labios que únicamente contenga un tono más oscuro que tu lápiz de labios. Esto asegurará que no tendrás una especie de anillo extraño, y de color oscuro, alrededor de los labios si tu lápiz labial acaba desapareciendo en algún momento del día. Por otro lado, un buen delineador evitará que el lápiz labial pueda derretirse, y termine en las arrugas situadas alrededor de la boca.

Para proporcionarte el toque final, agrega un toque de gel maquillante ligeramente más oscuro, o sombra de ojos color champán en la ranura situada entre el labio superior y la nariz. Esto te ayudará a captar la luz de forma total y completamente natural, y actuará, a su vez, como una especie de punto focal que desviará la atención del público en general de las obstinadas líneas de arrugas de los labios.

Los parches de silicona

En ocasiones, además de seguir una rutina de cuidado de la piel diaria, es necesario algo más para intentar disimular al máximo las líneas labiales. Al igual que existen para el resto del rostro, existen una serie de tratamientos específicamente diseñados para los labios que pueden ser de bastante utilidad.

En este sentido destacan, por ejemplo, los denominados como parches de silicona, que se convierten -de hecho- en una excelente opción para comenzar justo porque funcionan mientras descansamos plácidamente por la noche. Esto ofrece, sin duda alguna, bastantes ventajas añadidas, dado que no hay necesidad de perder 30 minutos cada día cuidando y protegiéndote los labios. Es más, han pasado a convertirse en una nueva y revolucionara tendencia en el cuidado de la piel contra las arrugas, fundamentalmente por los efectos que proporciona, y en especial, por su facilidad de aplicación.

En el caso de la silicona, se utiliza ampliamente en la industria médica y cosmética con el fin de curar heridas y cicatrices, gracias a que posee la capacidad única de extraer humedad de las capas más profundas de la piel y mantenerlas en la superficie, proporcionando con ello una piel no solo más suave, sino también perfectamente hidratada. Por otro lado, en la mayoría de las ocasiones suelen contener únicamente dos ingredientes básicos: silicio y oxígeno. Esto brinda aún más aspectos positivos si cabe, puesto que no encontrarás en su composición ingredientes o sustancias químicas agresivas, que puedan, a la larga, acabar dañando la delicada piel de los labios.

En el mercado puedes encontrar parches o almohadillas de silicona que tienen la capacidad de adherirse al perímetro de los labios, manteniéndose en su lugar para evitar que, mientras dormimos, la piel pueda verse ligeramente aplastada por la almohada, incidiendo en lo que no deseamos: en la formación de nuevas líneas de arrugas. Mientras tanto, también brinda cualidades alisantes para las líneas ya existentes, al crear un ambiente curativo que ayuda a refrescar e hidratar la piel.

¿Por qué son tan útiles? Un buen relleno de gel, o imprimación a base de silicona (como es el caso de los parches y las almohadillas sobre las que te hemos estado hablando a lo largo del presente apartado), se caracterizan por actuar de forma similar a como lo haría una capa de yeso: rellena las líneas situadas alrededor de la boca, proporcionando así interesantes ventajas, puesto que no solo enmascaran y rellenan las líneas de manera temporal, sino que ofrecen la posibilidad de permitir que tanto la base como el corrector continúen de la forma más uniformemente posible.

¿Cómo usar los parches y almohadillas de silicona? El procedimiento es sumamente sencillo, fácil y simple. Aún cuando posiblemente encuentres las instrucciones y los pasos a seguir en el envase del producto que hayas adquirido, en la mayoría de las ocasiones no suelen diferir mucho. Al tocarlos posiblemente te sorprenda su textura gomosa y pegajosa. Únicamente, después de haberte limpiado la piel en profundidad y acabado con tu rutina nocturna de cuidado de la piel, colocarte el parche o la almohadilla en la zona que deseas tratar, y dejar que permanezcan en su lugar durante toda la noche. A la mañana siguiente únicamente tienes que retirártelo con suavidad.

Aunque los parches o almohadillas son mucho más útiles a la hora de usarlos y aplicarlos, en caso de que dispongas de una imprimación de gel puedes optar por aplicarte una cantidad del tamaño de un guisante con una base líquida pura, lo que te permitirá conseguir que las arrugas acaben pareciendo menos profundas. Recuerda que los mejores imprimadores y rellenos especialmente concebidos para el tratar el envejecimiento de la piel suelen proporcionar también cualidades hidratantes, que además de hidratar la piel, la rellenarán.

Poco a poco, después de un uso regular en el tiempo (de al menos 15 días), irás observando ciertas mejoras que se traducirán básicamente en que las líneas de arrugas no serán tan evidentes como antes de haber empezado con el tratamiento.

Por otro lado, aún cuando lo mejor es usarlas siempre de noche, para dejarlas actuar el tiempo suficiente como para conseguir que la piel se recupere poco a poco, si en algún momento puntual necesitas proporcionar un poco de brillo a esta zona del rostro, podrás aplicarte el parche o la almohadilla durante un par de horas por el día.

Utiliza un corrector

Si después de aplicarte una crema hidratante y un parche de silicona (o una imprimación), las líneas situadas alrededor de la boca todavía permanecen, puedes optar por utilizar un corrector transparente a base de crema en el rostro. ¿Y cómo hacerlo? Con la ayuda de un pincel de base, o con la yema de los dedos. Únicamente debes presionar el corrector contra las arrugas.

En este sentido, lo más aconsejable es optar por un corrector puro, especialmente útil para suavizar los defectos que han ido surgiendo con el paso del tiempo alrededor de la boca, pero sin que el producto se arruge o se apelmace alrededor de los labios.

Después de aplicar y alisar debidamente el corrector, aplícate primero un delineador de labios neutro alrededor de los labios. De esta manera, recuerda, evitarás que el color que posteriormente te vayas a aplicar en el labio acabe filtrándose -y manchando- las líneas situadas alrededor de la boca. Para acabar, sigue con un rápido toque de lápiz labial, para completar tu maravilloso look de maquillaje.

Cómo el maquillaje te puede ser de mucha ayuda

Si no dispones de un parche de silicona o de un corrector transparente a base de crema, pero sí polvos de maquillaje para la cara, también podría convertirse en una opción ciertamente útil a la hora de disimular las arrugas situadas alrededor de los labios. Pero, para conseguir el mejor resultado, es imprescindible seguir una serie de pasos básicos.

En primer lugar debes aplicarte una base, o base líquida, sobre la piel. Puedes optar por un poco de imprimación líquida, o base, aplicándolo sobre el pincel corrector, y seguidamente extenderlo sobre la piel. Luego, con la ayuda de la punta de los dedos, dale suaves palmaditas, siempre de forma uniforme, para que las líneas finas se llenen mejor.

Ahora puedes optar por el polvo de maquillaje. Para aplicarlo solo tienes que tocar un pincel cargado con polvos para la cara y aplicártelo sobre la piel. Para ello, sumerge el cepillo en polvo facial, y luego tócalo contra tu mano para dispersar el polvo un poco antes de aplicártelo sobre la parte superior del labio. Esto ayudará a evitar que el exceso de polvo pueda hacer que las arrugas se vean todavía más visibles (cosa que, de hecho, no es precisamente lo que queremos en absoluto).

Luego, toca el pincel sobre la piel para que el polvo fije la imprimación o la base, manteniéndola en su lugar.

A la hora de conseguir el mejor resultado, sobre todo para prevenir las arrugas, opta por polvo suelto que contenga un protector solar. Además, si deseas un aspecto muchísimo más ligero y natural, lo más adecuado es optar por polvo facial translúcido. Sin embargo, si lo que prefieres es conseguir una mayor cobertura, opta por polvo con pigmento, el cual coincida directamente con el tono de tu piel.

Ahora es el momento de aplicarte un lápiz, gel o sombra iluminadora, para resaltar la zona situada encima del labio superior y así crear lo que los expertos denominan como un punto focal atractivo. Aplica una línea horizontal delgada sobre la piel que se encuentra directamente sobre el labio superior. Y, luego, difumina el marcador con la ayuda de la punta de un dedo, para conseguir así mezclarlo con la piel.

Aplícate ahora, para terminar, un delineador de labios y un lápiz labial con color, con el que finalmente conseguirás llamar la atención sobre tus labios. Recuerda que las arrugas presentes en ellos simplemente no serán tan notables si tus labios tienen alguno de color. Eso sí, escoge un delineador de labios que complemente tu color natural, y aplícatelo a lo largo del borde exterior de los labios. Luego, extiende tu lápiz labial preferido.

Otros consejos útiles que te serán de mucha ayuda

Por suerte, existen algunas cosas que podemos hacer fácilmente en casa para intentar disimular y tratar las principales señales del envejecimiento, no solo en el rostro en sí, sino particularmente tanto en como alrededor de la boca. Como veremos detenidamente a lo largo del siguiente apartado, las cremas y los sueros que sobre todo actúan estimulando la producción de colágeno pasan a convertirse en una de las primeras estrategias. También podríamos optar por algunos productos, que puedes adquirir en tiendas de belleza, que ayudarían siempre y cuando los labios no se hayan adelgazado (otra consecuencia más del envejecimiento). 

Eso sí, ten en cuenta algo fundamental: tratar las arrugas del código de barras del labio superior en casa únicamente será mínimamente efectivo. Y es que para que estas arrugas desaparezcan de verdad, es muy interesante acudir a la consulta del dermatólogo, quien nos brindará el tratamiento estético más adecuado en función de la extensión y la profundidad de las arrugas.

1. Aplícate crema hidratante

Ya a partir de la década de nuestros años veinte, como te hemos explicado a partir de los 25 años de edad, la producción de colágeno empieza a disminuir. Y aunque no lo hace de forma muy rápida (apenas un 1% cada año), se vuelve muchísimo más evidente a medida que vamos cumpliendo años.

Esto no solo ocasiona que se formen líneas finas a modo de arrugas tanto en la parte superior de los labios como en los propios labios en sí, sino que hacen que éstos adquieran un efecto desinflado, puesto que los labios empiezan poco a poco a perder volumen, lo que hace que, además, las arrugas terminen volviéndose todavía más evidentes.

Pero hay algo que empeora aún más si cabe el problema: los labios no disponen de glándulas sebáceas en absoluto, y el suministro natural de aceite (sebo) del resto de nuestra piel también disminuye -de forma más o menos considerable- con el paso de los años. Por ello, es fundamental humectarse los labios con regularidad, a ser posible diariamente, y también el área circundante. Además de ayudar a proporcionar un aspecto más voluminoso, suave y lisa, evitará la sequedad que comúnmente influye en la formación de arrugas y pliegues.

Una opción excelente es la de añadir la hidratación de los labios en tu rutina de cuidado de la piel nocturna. Por ejemplo, puedes aplicarte un poco de crema hidratante para labios o simplemente un poco de vaselina antes de acostarte.

También puedes optar por usar un poco de gel de áloe vera puro, o incluso adquirir una planta de áloe vera y obtener el áloe vera fresco directamente. ¿Cómo? Muy sencillo: rompe o corta una hoja de la planta de áloe, y deja que el gel salga mientras lo recoges en un plato o cuenco. El áloe vera es sumamente interesante en este sentido, gracias a que proporciona cualidades curativas y calmantes, lo que ayudará a que los labios se vean y se muestren mucho mejor.

Las cremas hidratantes con ácido hialurónico también son muy interesantes, puesto que ayudan a absorber agua a la vez que proporcionan cierto relleno a la piel. Podríamos decir incluso que ayudan a combatir los principales problemas relacionados con el envejecimiento: no solo las propias arrigas en sí, sino también la piel seca. Y gracias a que incorpora toda esa humedad de vuelta, son interesantes para combatir las líneas finas.

Probablemente sepas que no por utilizar una mayor cantidad de producto obtendrás más beneficios. Básicamente lo que conseguirás es que no sirva absolutamente para nada; y lo que es aún peor, si has invertido cierto dinero en una crema hidratante antienvejecimiento de calidad, al final lo habrás gastado en vano. Debes tomártelo con calma, y probar a usar únicamente uno o dos productos antienvejecimiento a la vez. En muchas ocasiones bastará solo con una pequeña cantidad, del tamaño de un guisante.

Usar demasiado tenderá a irritar la piel, lo que puede terminar provocando que las principales señales del envejecimiento se vuelvan todavía más visibles. Si prefieres probar diferentes cremas antienvejecimiento, una buena idea es empezar primero con un producto, y agregar el siguiente después de un mes aproximadamente.

Prevención arrugas del código de barras

2. Retírate el maquillaje siempre antes de acostarte

En varias ocasiones te hemos comentado que, en lo que a la salud de la piel se refiere, no hay nada peor que irte a la cama con el maquillaje puesto (o, al menos, con restos de maquillaje porque, por ejemplo, te lo quitaste con prisas porque estabas muy cansada después de un día de duro trabajo o una noche de fiesta).

Dormir con el maquillaje puesto no es bueno para la piel, y los labios, como imaginarás, no son en absoluto una excepción. Al dejártelo sobre la piel hace que tanto el maquillaje como la suciedad propia del día se acumulen, a lo que se le une también las células muertas. Esto termina obstruyendo los poros, de manera que a la mañana siguiente tu tez podría mostrarse opaca y deslucida, podrías sufrir de irritación y, además, aumentará el riesgo de brotes de acné.

Aún cuando no hayas utilizado un lápiz labial, o te hayas aplicado algún producto visible en los labios al final del día, puedes optar por limpiártelos con una toallita desmaquillante.

3. Opta por un poco de vitamina E

La vitamina E ayuda a aumentar la circulación, además de ser un nutriente esencial con cualidades antioxidantes, que mitiga o reduce la acción negativa de los radicales libres (tan relacionados a su vez en el envejecimiento prematuro). 

Para aplicarte la vitamina E sobre la piel de los labios solo tienes que pinchar con una aguja limpia una cápsula de vitamina E, y aplicarte el producto directamente. Al ayudar a generar nuevas células de la piel, suavizará los labios de forma total y completamente natural.

4. Los retinoides pueden ser de mucha ayuda

Sobre los retinoides ya te hemos hablado en alguna que otra ocasión. Son compuestos derivados de la vitamina A (pertenecientes, de hecho, a la familia de esta vitamina), los cuales poseen la capacidad de estimular la piel para que produzca una mayor cantidad de colágeno. Si tenemos en cuenta que a una edad tan temprana como los 25 años, la producción anual de colágeno se ralentiza en torno a un 1%, aumentar su cantidad -a la vez que conversar la que ya existe-, es fundamental a la hora de combatir las arrugas. Y, además, en el caso de los retinoides ofrecen otra ventaja o cualidad añadida: son capaces de impedir que la colagenasa actúe (es una enzima que disuelve el colágeno).

Hoy en día es posible comprar productos con retinol en farmacias y tiendas de estética especializadas sin la necesidad de disponer de receta médica. Suelen contener una concentración muy baja (en torno al 0.1 – 0.3%), pero la cantidad suficiente como para que actúe de la misma manera que lo haría un producto con una mayor concentración, aunque es cierto que se requiere un poco más de paciencia y constancia en el uso, puesto que tardará un poco más a la hora de ofrecer los mismos resultados. 

Por suerte, no produce la mayoría de efectos secundarios que sí producen los retinoides, sobre todo al comienzo, cuando la piel todavía no ha comenzado a tolerar el producto: enrojecimiento, inflamación y descamación; estos efectos suelen ser a consecuencia de la renovación de la piel, y son un síntoma de que el producto estaría funcionando como debe. Eso sí, la mayoría de estos síntomas deben desaparecer pasadas unas semanas (los expertos calculan que suelen pasar en torno a 3 semanas hasta que la piel se habitúe al producto, y comience a tolerarla a la vez que se aprovecha de sus beneficios). A no ser, claro está, que surja cualquier otro efecto secundario más grave, para lo cual lo más aconsejable es abandonar el tratamiento, y consultar a un dermatólogo qué otras opciones existen.

No obstante, en caso de que desees retinoides con prescripción médica solo será posible a través del médico, puesto que su concentración, al ser mayor, aumenta igualmente el riesgo de fectos secundarios. ¿Lo recomendable en cualquier caso? Seguir siempre las indicaciones del especialista, ser constantes, y tener -a su vez- bastante paciencia. La mayoría de los productos tardan entre 6 semanas a 3 meses en funcionar (unas 12 semanas como máximo). 

Además, es imprescindible utilizar siempre un protector solar, puesto que los retinoides pueden hacer que la piel se vuelva todavía más sensible al sol, ocasionando un riesgo mayor de manchas solares y, por tanto, de envejecimiento prematuro. Por otro lado, como posiblemente te recomiende tu dermatólogo, es conveniente usar los retinoides solo con tu rutina de cuidado de la piel nocturna, puesto que, aplicado por el día, el sol puede acabar inactivándolo ligeramente, proporcionando al final menos beneficios.

5. Ejercicios faciales muy recomendados

A pesar de que, como hemos visto, determinados movimientos repetitivos del rostro pueden influir de forma más o menos directa en la formación / aparición de las arrugas y líneas finas encima de los labios (como, por ejemplo, sonreír o fruncir el ceño), es cierto que determinados ejercicios faciales pueden hacer absolutamente todo lo contrario. Es decir, cuando se trata de la cara, tener unos músculos fuertes tiende a ayudar muchísimo a la hora de crear una piel lo más tersa y suave posible.

Recuerda que los músculos débiles, en especial con el paso de los años (a medida que vamos envejeciendo) pueden empezar poco a poco a ceder, convirtiéndose así en una causa común de líneas finas y arrugas. Por tanto, mantener unos músculos faciales activos y fuertes, en las mejillas, en la frente, y particularmente en la zona alrededor de la boca, puede proporcionar excelentes beneficios a la hora de mantener la piel tonificada y sin arrugas, ayudando a su vez a tratar las líneas de los labios.

Básicamente existen dos ejercicios fáciles muy aconsejados en este sentido. Son los siguientes:

  • Primer ejercicio facial. Engancha los dedos índices en el interior de las comisuras de la boca, y tira ligeramente hacia afuera. Al momento de hacerlo deberías sentir un estiramiento en la piel situada alrededor de los labios. Ahora, aprieta los músculos de la boca, a la vez que intentas juntar los dedos. Mantén estaposición apretada durante cuatro segundos, y luego suelta. Empieza al principio llevando a cabo un total de 25 repeticiones. Y, posteriormente, a medida que avanzas, lo ideal es aumentar hasta alcanzar las 50 repeticiones.
  • Segundo ejercicio facial. Ten en cuenta que, nuestra cara, está formada por una enorme cantidad de músculos pequeños que, a menudo, no ejercitamos como deberíamos. Precisamente, aislar estos músculos individualmente se convierte en una manera excelente de mantenerlos tonificados. ¿Y cómo hacerlo? Sin utilizar las manos, intenta levantar el lado izquierdo de la boca, de la misma manera que si hicieras una media sonrisa. Mantén esta postura durante 3-4 segundos, y luego relaja el músculo. Ahora intenta el mismo movimiento, pero con el lado contrario (en esta ocasión sería con el lado derecho de la boca). Vuelve a mantener esta postura durante 3-4 segundos, y luego relaja de nuevo. Lo recomendable es trabajar hasta 5-6 repeticiones en cada lado. 

¿Es posible evitar que el lápiz labial se extienda en las arrugas del código de barras del labio superior?

Uno de los problemas estéticos que más molesta y preocupa a muchas mujeres con arrugas del código de barras en el labio superior, es cuando el lápiz o la barra de labios se muestra de manera desordenada después de haberlo aplicado, lo que origina una imagen poco o nada agradable, en especial cuando el lápiz se extiende en las arrugas. Para evitarlo, es posible seguir los consejos que te proponemos a continuación:

  • Hidrátate los labios diariamente, de la misma manera que, cada día, con tu rutina de cuidado de la piel regular también te hidratas el resto del rostro. Eso sí, utiliza siempre una crema hidratante labial (es decir, que haya sido concebida específicamente para usar en esta zona de la cara).
  • Exfolia tus labios cada cierto tiempo, por ejemplo de forma semanal, o cada dos semanas. Ayudará a que la piel tan delicada presente en esta zona del rostro se renueve, adquiriendo así una mejor textura y apariencia. Luego, aplícate un bálsamo labial que ayude a sellar -y retener- la humedad.
  • Aplícate un delineador de labios alrededor de los mismos. Para obtener una línea mucho más suave alrededor del borde de los labios, muchos expertos aconsejan aplicártelo con la boca entreabierta.
  • Al aplicarte el pintalabios, quizá prefieras probar con un lápiz labial líquido, que tiende a ser mejor para conseguir que se mantenga en su lugar la mayor parte del tiempo posible. ¿Lo ideal entonces? Sustituir tu lápiz de labios normal (tipo barra) por un lápiz labial con textura líquida. No obstante, quizá sea necesario experimentar con diferentes tipos de lápiz labial líquidos para encontrar uno que verdaderamente funcione. Una vez aplicado, recuerda que es fundamental esperar a que se seque por completo, por lo que debes evitar comer o beber durante al menos 10 minutos.

¿Y si nada de esto ha funcionado? Puedes optar por usar un delineador de labios transparente, con el que dibujar una línea “invisible” alrededor del borde exterior de los labios. Al ser transparente, no se mostrará ni aparecerá debajo del maquillaje, pero actuará de la misma manera que lo haría una barrera, manteniendo el lápiz labial donde tiene que estar (en los labios), y evitará a que se arrastre hacia arriba, en la línea superior de los labios.

No te olvides proteger tus labios del sol

Dado que la exposición al sol suele ser una causa común de fotoenvejecimiento prematuro, es importantísimo proteger la piel del sol siempre que salimos a la calle, especialmente cuando tomamos el sol en la playa o en la piscina. Aún cuando utilices protector solar en el cuerpo, ¿alguna vez te has aplicado un protector solar en los labios? Para ello es esencial usar un protector labial, que consiste en un bálsamo labial con un ingrediente con factor de protección solar. Esto ayudará no solo a que la piel de los labios mejoren notablemente, sino que te proporcionará mejores resultados.

En el caso de los labios, en la mayoría de las ocasiones bastará con utilizar un producto labial diurno que incluya un protector solar con al menos un factor de protección solar de 15, o superior. Luego, por la noche, sustitúyelo por un producto con cualidades humectantes, lo que ayudará positivamente a la hora de combatir la sequedad nocturna. 

¿Se pueden prevenir las arrugas del código de barras?

Aún cuando todavía no hayas notado la formación (o aparición) de arrugas alrededor de la boca, debes saber que nunca de demasiado tarde -ni demasiado temprano- para comenzar en la lucha contra las líneas de los labios. Es más, es sumamente recomendable intentar, al menos, hacer todo lo posible para prevenir que aparezcan. Recuerda que a partir de los 20-25 años la producción de colágeno se ralentiza. Es este deterioro lento de la elasticidad de la piel lo que ocasiona que, sobre todo alrededor de los 30 años, empiecen a formarse las típicas líneas y arrugas de expresión.

La clave, por tanto, está en seguir una serie de hábitos saludables antes de que las líneas de arrugas acaben incrustándose profundamente en la piel. Toma nota sobre los consejos preventivos que te proponemos a continuación, y que en mayor o menor medida podrán serte de bastante ayuda:

  • No te olvides de prevenir el daño de la piel del sol. Siempre es una excelente idea protegerse de los dañinos rayos ultravioleta (tanto UVA como UVB). Esto es aún más importante si cabe si, sobre todo, además de prevenir el fotoenvejecimiento -o envejecimiento prematuro causado por la exposición crónica al sol, en especial sin la debida protección-, también deseas evitar las típicas líneas que surgen encima de los labios. Dado que esta zona de la piel es más sensible, flexible y delicada, tiende a mostrar signos de cuidado y protección inadecuados más rápidamente que otras partes del rostro o del cuerpo, por lo que la protección y el cuidado preventivo es cuanto menos siempre fundamental. No olvides aplicarte protección solar todas las mañanas, que combine tanto agentes hidratantes como un factor de protección solar (FPS o SPF) de al menos 30 o superior. Lo mejor es optar directamente por un protector solar de amplio espectro, que proteja tu piel tanto de la acción de los rayos UVA como UVB, ambos asociados al envejecimiento. También es una mejor idea no solo aplicarte el producto al menos 40 minutos antes de salir de casa, sino volver a hacerlo nuevamente cada dos horas. Además de protegerte la piel del rostro, u optar por un maquillaje que incluya SPF si no vas a tomar directamente el sol en la playa o en la piscina, opta por usar un bálsamo labial con protección solar de al menos 15 SPF.
  • Sigue una dieta balanceada y saludable. La alimentación que sigas, al igual que la hidratación inciden directamente en la salud y en el aspecto general de nuestra piel. ¿Recuerdas la expresión “eres lo que comes”? Efectivamente, hay algo de verdad en ello. Por este motivo, seguir una dieta rica en azúcares refinados, carbohidratos simples y grasas saturadas, se acabará manifestando tarde o temprano en nuestra apariencia externa. Por tanto, si deseas prevenir las arrugas de los labios, lo mejor es deshacerse de todos esos alimentos y productos alimenticios malsanos y poco nutritivos, y sustituirlos por alimentos especialmente ricos en antioxidantes naturales (que ayudan a reducir la acción tan negativa de los radicales libres), vitaminas y minerales.
  • Haz ejercicios faciales. El ejercicio físico regular es fundamental a la hora de disfrutar de una buena salud. Y, los ejercicios faciales, ayudarán a fortalecer y mejorar los músculos faciales, manteniendo la piel más tensa sobre la cara y evitarán, a su vez, que se formen líneas de expresión a medida que el cuerpo envejece, y que vamos poco a poco cumpliendo años. ¿Qué ejercicio hacer? Básicamente podrías cerrar los labios e intentar levantar solo una esquina de la boca, a modo de media sonrisa; y, luego, probar con el otro lado. También puedes optar por esconder los dientes con los labios, y abrir la boca en forma de una gran “O”. Intenta luego sonreír tantas veces como puedas, pero sin mostrar los dientes. ¿Lo más recomendable? Repetir estos ejercicios al menos 10 veces por día.
  • No te olvides de exfoliar tus labios con regularidad. ¿Alguna vez has pensado en la importancia que podría tener la exfoliación de los labios? Seguramente ya lo hayas hecho con la piel de tu rostro en más de una ocasión, olvidándonos de la piel de los labios, tan delicada y sensible. Por suerte, sobre todo si todavía no se han formado arrugas ni líneas de expresión sobre esta zona, nunca es tarde para hacer algo al respecto. Optando por algunas de las recetas de exfoliantes caseros sobre las que ya te hemos hablado en algún apartado anterior, conseguirás disfrutar de una piel mucho más vitalizada y floreciente, ayudando a que las células sanas puedan regenerarse más rápidamente, con lo que retrasarás el desarrollo de las líneas de los labios. No obstante, si no deseas complicarte mucho con la elaboración de exfoliantes con gran cantidad de ingredientes, puedes probar únicamente a utilizar un poco de azúcar morena sobre los labios, combinada con aceite de coco o miel (para poder aplicártelo mejor, y evitar, sobre todo, que pueda permanecer en los labios mientras te lo aplicas con un suave masaje). Para terminar, enjuágate con agua tibia.
  • Escoge el limpiador facial más adecuado. Además de exfoliarte el rostro y los labios con un producto o receta de belleza casera adecuados, es imprescindible lavarte toda la cada con la ayuda de un limpiador suave (efectivamente, debes dejar de utilizar jabón, puesto que si además tiene una composición demasiado fuerte, puede acabar siendo abrasivo con la delicada piel situada alrededor de los labios, y eliminar los aceites naturales de la piel que la mantienen tan debidamente hidratada). Lo más adecuado es evitar aquellos limpiadores faciales que contengan algún tipo de fragancia; o que, al menos, posean un aroma demasiado fuerte. Recuerda que si huelen a perfume o tienen algún tipo de fragancia, lo más probable es que contengan productos químicos no naturales, que pueden terminar secando y dañando la piel más de lo que podría estar.

Como hemos visto a lo largo de la presente nota, no hay duda que las arrugas del código de barras del labio superior pueden acabar convirtiéndose en una auténtica molestia, especialmente si te preocupa tu aspecto y apariencia exterior. 

No te olvides que con métodos preventivos tan simples como cuidar las expresiones faciales, llevar a cabo ejercicios faciales con cierta regularidad, evitar el cigarro… combinados con la exfoliación regular y con la protección solar, es perfectamente posible conseguir que esas líneas situadas alrededor de los labios nunca vean la luz del día. 

En cualquier caso, si ya estás empezando a ver esos signos tan molestos en el labio superior, o alrededor de la boca, todavía no es demasiado tarde. Tratamientos intensivos de hidratación domésticos, como las cremas emolientes ricas en compuestos hidratantes, o las almohadillas de silicona, pueden ayudar muchísimo a la hora de rellenar y minimizar el aspecto de las líneas finas.

También están disponibles, en última instancia, los procedimientos más profesionales, como las exfoliaciones profesionales o los láseres, que tienden a proporcionar, finalmente, una mejora muchísimo más profunda y duradera. Y si deseas una acción rápida y efectiva, siempre es posible optar por el relleno de los labios.

Descubre también: Tratamientos para las arrugas del codigo de barras



Leave a Reply

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *