Cómo blanquear los dientes con limón de forma natural


Tener los dientes blancos es muy importante no solo por estética sino también por salud, ya que si lucen así es porque están muy bien cuidados y te ahorrarás unos cuantos problemas además de presumir de sonrisa perfecta. Si quieres saber cómo blanquear los dientes con limón, sigue leyendo y toma nota de unos trucos muy eficaces para lograrlo tanto con este cítrico como con otros productos.

El limón es un potente blanqueador que no solo va muy bien para los dientes, también es muy eficaz en la piel, aunque en ese caso hay que tener mucho cuidado de no exponerse después al sol ya que podrían quedar marcas solares muy difíciles de quitar después. En cuanto a utilizarlo en los dientes, no solo los blanqueará sino que también te dejará la boca con muy buen aliento.

El mejor truco para blanquear los dientes con limón

Lávate los dientes con tu cepillo habitual pero en vez de dentífrico utiliza jugo de limón recién exprimido, cepillando suavemente y después enjuagando con agua que esté limpia. Puedes poner en práctica este truco dos veces a la semana, no más ya que podría dañarse el esmalte de los dientes con la acidez que tiene el limón.

También puedes mezclar el zumo de medio limón con 75 gr de bicarbonato de sodio y cepillarte los dientes con esa mezcla cada mañana y durante una semana. Solo por las mañanas.

Remedios caseros para blanquear los dientes

Bicarbonato de sodio

Es uno de los productos más eficaces, tanto que está incluido en los dentífricos que puedes comprar, así que por algo será. Nunca lo mezcles con la pasta de dientes que utilizas ya que podría tener efectos abrasivos y estropear el esmalte. Para aprovechar sus propiedades, lávate los dientes solo aplicando un poco de bicarbonato en el cepillo, y después enjuaga con agua. Puedes hacerlo un par de veces a la semana.

Pasta blanqueadora

Aplica un poco de bicarbonato de sodio o arcilla verde en el cepillo de dientes y añade una gota de aceite esencial de mandarina o limón. Cepilla tus dientes tomándote el tiempo habitual para llegar a todas partes de la boca, y enjuaga con una infusión de menta. Puedes terminar si quieres aclarando con agua, aunque con la menta es más que suficiente. No utilices este remedio más de dos veces a la semana.

Fresas con sal

Las fresas contienen un ácido que ayuda a eliminar la placa dental, lo que sin duda contribuye a recuperar el blanco de los dientes. Machaca tres fresas con un tenedor hasta obtener puré y añade una pizca de sal gruesa y media cucharadita de bicarbonato de sodio. Mezcla los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea y cepíllate con ella los dientes durante cinco minutos. Puedes recurrir a este truco como mucho 2-3 veces a la seman.

Agua oxigenada y bicarbonato

Mezcla agua oxigenada y bicarbonato de sodio a partes iguales y cepilla tus dientes con la pasta resultante en lugar de tu dentífrico habitual. Lo recomendable en este caso es utilizar esta mezcla 3-5 días y después esperar unos 3-4 meses para volver a utilizarla.

Cáscara de plátano

La cáscara de plátano se puede aprovechar para muchas cosas, una de ellas para blanquear los dientes, por raro que parezca, ya que contiene minerales que así lo hacen. Cepíllate los dientes con tu dentífrico habitual y frota después el interior de una cáscara de plato contra los dientes durante dos minutos. Lo ideal es cortarla en trozos pequeños para que puedas llegar a todos los rincones. Después, enjuaga tu boca con agua.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana es un ingrediente mágico para utilizar en una larga lista de remedios caseros, y sus propiedades hacen que sea también fantástico para el blanqueamiento dental. Diluye una parte de este vinagre en el triple de agua, remueve bien y haz gárgaras con la mezcla. También lo puedes mezclar con tu dentífrico habitual y cepillarte como habitualmente.

Aceite de coco

El aceite de coco tiene muchos usos, entre ellos el de mejorar el blanco de tus dientes e, incluso, la salud de tus encías. Los aceites grasos que contiene este aceite, al mezclarse con la saliva, producen una molécula de oxígeno que se adhiere a las manchas de los dientes para eliminarlas. Pon en tu boca una cucharadita de aceite de coco y, cuando esté en estado líquido, muévelo durante 4-5 minutos de un lado a otro para que penetre en todos los dientes. Enjuaga después con agua para eliminar el aceite de coco.



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