100 ideas para mejorar tu trading. Ideas: 21 a 30


21. Aprende a observar tu pensamiento

Entre el estímulo y tu respuesta hay un espacio que puedes ensanchar, ese espacio es tu libertad.

Entiende lo antes posible que no tienes que responder necesariamente a lo que aparece en tu mente, que no eres un esclavo de tus pensamientos, que si te das la oportunidad puedes desarrollar la habilidad de observar tu pensamiento, sin responder a su llamada.

Estás frente a la pantalla y el precio pega un salto acelerado, y en tu mente aparece un pensamiento: El precio se escapa, ojo. Has estado siguiéndolo los últimos minutos y ahora, sin más ni más, da un salto al alza que parece ser el arranque de un desplazamiento que podrías perderte. A ese pensamiento instantáneo le sigue una acción igual de rápida: tu mano se sitúa en el DOM y te lanza a comprar a mercado. Y seguidamente, el precio deja de avanzar, se para, retrocede en tu contra un poco, y te das cuenta de que, de haber esperado ahora tendrías la opción de comprar a un precio mejor.

Imagina que estás en una operación que se desarrolla a tu favor, pero de repente el movimiento se ralentiza, deja de progresar con la misma velocidad para moverse en lo que parece cámara lenta, y en tu mente aparece un mensaje: Ojo, el precio podría girar en tu contra, y simultáneamente descubres a tu mano moviendo el mouse para dar la orden de salir. Estás fuera. Un momento después el precio reanuda el movimiento con aceleración y tu lo miras desde la barrera. Y en tu mente aparece un pensamiento: Acabas de salir antes de tiempo, te vas a perder un recorrido importante, ya verás como esa es una de esas operaciones que abortas al inicio y que, una vez has abandonado progresan hasta el infinito.

Quiero que pongas tu foco de atención en lo que sucede en tu mente, en lo que te dices, en lo que precede a tu comportamiento como operador. Tu comportamiento, lo que haces, es la respuesta a lo que piensas, que a su vez depende de como interpretas lo que percibes. ¿Te das cuenta?

Si piensas que puedes perder una oportunidad esa posibilidad generará una cierta tensión psicológica que te moverá a comprar a mercado, tal vez sin esperar.

Si piensas que el precio puede girar en tu contra y que puedes “devolver lo que has ganado” igualmente generarás una tensión psicológica que te puede llevar a soltar tu mano.

Si al salir ves que el precio continúa en la dirección que llevabas, pero sin ti, igualmente te dirás que acabas de hacer el primo y que eres un loser, que no debías haber salido. Este tipo de pensamiento te puede mover a entrar en un lugar mal definido, o simplemente te puede dejar frustrado y resentido para el resto de la sesión.

Pero lo importante, lo que quiero que observes, es que, más allá del contenido de tu pensamiento hay un pensamiento. ¿Lo ves? En tu mente escuchas un mensaje que te órdenes, que llega a conclusiones, que expresa sentimientos e ideas propios. En respuesta a la interpretación de lo que percibes aparecen “voces en tu cabeza”. Tu puedes hacer como hasta ahora y responder a estas veces con conductas, o puedes reconquistar tu libertad y darte cuenta de que NO necesitas responder a ellas, que puedes limitarte a observar.

No eres su esclavo, puede que te hayan manejado como a un muñeco de voddoo hasta ahora, pero puedes cortar con ellas en cuanto de lo plantees.

Aprende a observar tus pensamientos, sin apego, sin interferir, sin modificar, anular, o manipular, simplemente observa el diálogo interno que va fluyendo por tu mente a medida que el precio se mueve y observa la tensión psicológica asociada.

No tienes que responder a esa tensión, aunque te parezca mandatorio, por más que sientas que debes actuar, comprar, vender, mover el stop, entrar, nada de eso es verdad, es solamente un discurso en tu cabeza. No tienes que hacer nada, puedes limitarte a observar ese pensamiento.

Cuando seas capaz de observar y veas las historias que te cuentas en tu cabeza verás que no todas van a favor de tus objetivos a largo plazo. Si, todas tienen una intención positiva, pero no todas se alinean con tus objetivos como operador.

Cuando tu cabeza te dice que salgas de la operación ya, que el precio gira en tu contra, que tomes lo que hay, está intentando evitar una pérdida, pero eso podría suceder o no suceder. Lo que sucede es que en tu cabeza toma vida esa tensión psicológica que va en aumento y que parece muy pero que muy real, no lo es. Esa tensión la creas tú con el tipo de observaciones que haces, y el tipo de diálogo que mantienes. Puedes limitarte a observar esas trampas sin actuar. Verás que así como viene un pensamiento se va, si no haces nada el pensamiento cambiará. No necesitas hacer nada más que observarlo.

Eso es algo que tal vez no has hecho nunca. Lo que solemos hacer es responder a la tensión psicológica que percibimos para mitigarla, para reducirla, paliarla o cambiarla. No lo hagas. En cambio quédate con ella y aguanta como los espartanos aguantaron sus posiciones en las Termópilas. Y verás que esa voz en tu cabeza cambia, que esa tensión muta, que se transforma.

Es como observar una ola en el océano, la ola viene y se va.

22. Cuida tus rutinas diarias

Cada vez que tomas una decisión es como si votaras por el tipo de persona que quieres llegar a ser. Si decides hacer X en vez de Z estás más cerca de ser X que de ser Z. Si decides hacer deporte en vez de quedarte acurrucado a dormir, estás más cerca de ser el tipo de persona que sale de la cama para hacer deporte.

Si decides tomarte un tiempo durante el fin de semana para repasar los errores de ejecución y análisis que puedes haber cometido durante la semana anterior y tomas apuntes de tus observaciones y asocias acciones para mejorar, estás votando a favor de un yo futuro en forma de un trader que es disciplinado, que trabaja sobre sí mismo, que está comprometido con su éxito y que hace su parte del trabajo.

Si decides cerrar el ordenador justo después de terminar tu sesión en el mercado, sin tomar notas, si repasar tus apuntes, si revivir tu sesión con el marketreplay, con la idea de que ese trabajo no es tan importante, y con la fantasía de que en la próxima sesión ya repasarás tu trabajo, ya anotarás tus pensamientos y ya establecerás tus conclusiones, estás votando a favor de ser un tipo de operador indisciplinado.

Tus decisiones serán tu historia recuérdalo. Y tus decisiones son actos que toman vida a lo largo de cada día.

Si estableces buenas rutinas te será mucho más fácil actuar a favor de tu mejor interés. Diseñas la rutina una vez, y a partir de ahí la vas repitiendo, y con cada repetición te resulta más sencillo votar a favor de quién verdaderamente quieres llegar a ser.

Las rutinas son como pequeñas hebras que con la repetición se convierten en cuerdas. Queremos que esas cuerdas nos mantengan haciendo aquello que favorece el logro óptimo de nuestras metas.

23. Desarrolla una visión inquebrantable

Si tienes un para qué suficientemente importante encontrarás el camino necesario.

Pero es fundamental que esa visión, ese para qué, ese futuro al que aspiras, esté esculpido con tremenda claridad y sin duda en tu mente. Eso es algo que haces cada día y que mantienes vivo.

Tu visión es la conceptualización de lo que deseas, de lo que quieres que sea, y tu visión te dará dirección, motivación y aplomo. Te apoyará cuando el camino sea más difícil, cuando aparezcan las dudas, las dificultades y los retos.

Si tu visión es borrosa, si no tienes claridad o albergas dudas, te puedes bloquear con facilidad ante los obstáculos. Si tienes que dedicar horas y más horas, pero no tienes una visión inquebrantable aparecerán excusas, justificación y alternativas más agradables, y tu sueño se quedará en eso: en un sueño.

Si tu visión es inquebrantable sabes que harás lo que deba ser hecho. Ya. sin excusas, sin justificaciones, sin dudas. Hay que pagar el precio necesario para conseguir lo que queremos y en el caso del trading ese precio es muy alto. El trading te va a pedir muchos sacrificios. Si tienes claro qué es lo que le pides y para qué estás en esta aventura, ese precio, por alto que sea, te parecerá una pequeñez. Pero si tienes dudas, si tu visión es turbia aparecerán las dudas que erosionarán tu trabajo, tu compromiso y tu futuro.

¿Cómo puedes desarrollar pues esa visión inquebrantable? Una idea con la que practicar es hacer un anuncio de lo que deseas. Escribe un guión y véndete ese futuro al que aspiras. Especifica qué sucederá, quién serás, qué harás, y no te olvides de definir por qué motivos te resulta interesante.

Necesitas tener claridad sobre qué te mueve hacia esa visión, a quién beneficiarás, qué conseguirás que valga realmente la pena. Eso te dará el combustible necesario para afrontar el invierno.

24. Aviva la curiosidad para alejar el miedo

Fíjate que no puedes mantener en tu cabeza dos emociones contrapuestas simultáneamente. ¿Amor y odio a la vez? No funciona. ¿Desear y rechazar?. No funciona. O mantienes una, o vives una, o vives la otra. O estás en el amor, o estás en el odio. O sientes amor, o sientes odio. O sientes deseo o rechazo. Pero no sientes deseo y rechazo a la vez. O uno o el otro.

Y eso te puede ser muy útil para tu día a día frente a la pantalla porque probablemente te encuentres con escenarios en lo que sientas miedo, temor, dudas, estas emociones no te favorecerán, ni te ayudarán a tomar mejores decisiones. Al contrario, entran dentro del grupo de emociones y sentimientos que tienen el potencial de bloquear tu progreso, y de entorpecer tu toma de decisiones.

Si sientes miedo tu mente se centrará en el origen de ese miedo, por ejemplo en cada tick en contra de tu posición, y dejarás de ver otro conjunto de información que también está ahí, y tal vez tomes decisiones sesgadas a partir de ese momento. Tal vez decidas salir “antes de que el precio gire completamente en tu contra y te saque con una pérdida”, y al hacerlo tal vez has dejado de ver el volumen decreciente en el histograma: sí, ha habido un retroceso en contra de tu entrada pero sin oferta, lo que suele ser el preludio de una continuación alcista.

Si tienes miedo tal vez no entres en sea oportunidad que está formándose y esperes confirmación, pero el precio puede escapar si esperas a que confirme.

El temor, el miedo, las dudas, van a ir en tu contra la más de las veces, ¿Qué hacer? Aviva la curiosidad. No puedes sentir curiosidad y miedo a la vez. O tienes miedo, o tienes curiosidad. Puedes aprender a observar el precio con los ojos de una persona tremendamente curiosa, cada movimiento del precio, cada pequeño tick, cada retroceso, impulso, y giro, cada pivote, soporte y resistencia, observalos con sincera curiosidad, interésate por ellos, por los más pequeños detalles: ¿qué eres capaz de ver? ¿hasta donde puedes prestar atención? 

Eso hará que dejes de sentir miedo: recuerda, no puedes sentir miedo y curiosidad, y desde la curiosidad tu mente funcionará a la perfección. La curiosidad es una disposición mental que apoyará tu éxito como operador. Cultívala, nútrela y deja que te apoye.

25. No te dejes definir por las limitantes de los demás

Que nuestras creencias influyen en nuestros comportamientos es indudable. Si crees que no puedes, si tu creencia es de que no será capaz, difícilmente lo intentarás con el ahínco, tenacidad o perseverancia que lo harían posible ¿verdad?

Lo grave es darse cuenta de que lo que los demás creen de uno también puede llegar a influir en lo que hacemos. Si los demás te atribuyen determinadas capacidades, talentos y actitudes es posible que sus opiniones calen en ti.

Decía Goeth que debíamos tratar a los demás, no por lo que son, si no más bien por lo que pueden llegar a ser, porque de esta manera facilitamos esa transformación.

El problema puede venir cuando los demás, con una buena intención, o sin ella, opinan sobre lo que creen que son nuestras limitantes. Cuando dejamos que otros definan la altura de nuestros logros ponemos en sus manos nuestros proyectos.

Si dejas que esas opiniones te definan estás perdido. Si tu pareja, tus padres, hermanos o mejores amigos expresan en voz alta sus dudas sobre tus capacidades pueden sembrar en ti las semillas del fracaso. No porque ellos vean una realidad que no te es dada percibir a ti, sino más bien por el valor que le das a sus opiniones.

Pero lo que otros creen no son realidades, sino opiniones, no son hechos, sino más bien puntos de vista. Y puede que escondan una intención honorable, tal vez quieran evitarte el dolor de un potencial fracaso, tal vez no quieran verte sufrir, o tal vez estén proyectando en ti sus propias dudas, incapacidades o falta de compromiso, pero ellos no son tu, su visión no es la tuya, sus talentos no son los tuyos, sus sueños no son los que tienes tú.

Si dejas que sus propias limitantes y sus buenas intenciones te corten las alas tal vez jamás logres saber cuánto alto eras capaz de volar. Si dejas que esas creencias, opiniones y juicios arraiguen en tu mente estarás alentando el nacimiento de un monstruo que puede devorarte.

Hemos comentado en muchas ocasiones la dificultad que conlleva esta profesión, hemos señalado sus exigencias, el trabajo interior que hay que realizar, el precio que hay que pagar, los obstáculos que interfieren entre el deseo de lograrlo y el éxito. En el camino aparecerán obstáculos de dos tipos: exteriores, que tomarán la forma de falta de tiempo, de imprevistos con los que no contabas, de pedidos de otras personas que dificultarán que le dediques la energía que quieres a este proyecto e internos, que sucederán en tu cabeza: dudas, dificultades de comprensión, falta de claridad mental sobre aspectos técnicos, errores de ejecución, puntos ciegos.

Lo último que quieres es permitir que esos obstáculos crezcan y se nutran de las limitantes de los demás. 

Escucha lo que tengan que decirte y comprende que es probable que sus opiniones se originen con una buena intención, pero recuerda que sus opiniones son suyas, que hablan más de ellos que de ti, que el único que puede impedirte que expreses tu verdadero talento eres tú mismo.

Si al final no eres capaz de incorporar esas opiniones sin que te hagan ruido considera la opción de alejarte de esas personas. Al fin y al cabo estamos hablando de tu proyecto.

26. Utiliza el Kaizen

La mejora constante, el Kaizen, es una filosofía que ha probado su valor en muchas industrias distintas. Desde la producción de vehículos, hasta la de electrodomésticos, y que también se ha aplicado al sector servicios: bancos, aseguradoras, despachos de abogados.

La idea es sencilla: pon el foco de atención en pensar qué es mejorable y mejóralo. Acumular mejoras de un 1% a lo largo del tiempo terminará marcando una gran diferencia.

Aplica ese principio a tu actividad como trader: analiza los procesos que utilizas en tu día a día y perfeccionarlos, ¿qué puedes hacer mejor? ¿qué pasos intermedios son innecesarios? ¿cómo puedes optimizar determinada secuencia?

Piensa en la escudería de un Fórmula 1. El coche de dirige a boxes en una parada para repostar y cambiar neumáticos ¿qué hacen para lograr esos objetivos de manera eficiente? Han dividido las tareas, unos se encargan del combustible y otros de los neumáticos, pero cada grupo está a su vez especializado, unos llevan la manguera, otros abren la compuerta, otros sacan los tornillos, a su vez estas piezas están diseñadas para que sean más fáciles de manejar, los tornillos se liberan más fácilmente que antaño, la manguera encaja sin dudas ni titubeos.

Debes hacer lo mismo que una escudería: ¿Cómo has diseñado tu proceso preoperatorio? ¿Qué podrías hacer para que fuese más sencillo, más eficiente, más óptimo? ¿Cómo deberían rediseñarse para que te tomase menos tiempo, para que cometieras menos errores potenciales, para que fuese má preciso, más efectivo? ¿Y tu proceso de análisis de oportunidades de inversión? ¿Empiezas cada día desde cero o arrastras un sesgo desde el día anterior? Si empiezas de cero es como si tuvieras que calentar el horno para hacer pizza, necesitas carbón, tiempo y oxígeno, pero si el horno se ha quedado caliente durante toda la noche estará listo para la siguiente hornada mucho más rápido. Si arrastras un sesgo tu análisis será más fácil. Si eres capaz de continuar la historia que venía contando el precio la semana pasada, si la puedes arrastrar hasta esta semana, ya tienes un punto de partidas importante. Si puedes arrastrar el sesgo que llevaba el precio la sesión anterior al día de hoy ya tienes un horno a medio calentar, ¿Me explico?

¿Tomaste notas al final de tu última sesión sobre tu pensamiento para hoy? Considera hacerlo. En ese momento tenías la oportunidad de recoger y dar forma a un conjunto de observaciones muy precioso, aprovéchalo. Es un activo que no quieres malgastar.

Se creativo. Tal vez puedas utilizar una grabadora de voz, finalizar la sesión y gravas una visión para el día siguiente. Cuando comienzas tu día, y mientras preparas tu música preferida, tu infusión y abres el ordenador, pones esa grabación y sitúas tu mente en el punto en el que la dejaste.

Kaizen es una filosofía, una manera de disponer tu mente para ir avanzando en todos los frentes, con pasos que pueden ser muy pequeños pero cuyo valor es acumulativo. 

Todo se puede hacer mejor. Todo es susceptible de ser perfeccionado. Siempre puedes avanzar. Siempre puedes pulir, eliminar, reingeniar. 

27. Cuando operes no pienses

Hay un momento para la flor y uno para el fruto, como decía Fretz Perls. Cuando estás ejecutando estás ejecutando, llevas la gorra del ejecutor, llevas el traje de combate, no es el momento de dudar, no piensas, no toca pensar, no toca innovar, no toca cambiar, cuestionar o modificar. Deja eso para otro momento. Frente al precio toca torear. 

Al operar limítate a operar, esto es, céntrate en llevar a la práctica el procedimiento que te permite extraer una ventaja del mercado, y líbrate de la necesidad de tener que estar pensando. No debes despistarte con opciones abiertas. No hay lugar para la duda. Debes saber si abres largos o cortos, con qué cantidad, de qué forma saldrás, tienes que confiar plenamente en tu sistema. ¿Qué cantidad arriesgarás? ¿En qué zona puedes entrar y en qué zona no? ¿Qué dirección es más probable? ¿Qué harás si sucede el escenario X? ¿Qué harás si sucede el escenario Y? ¿En qué escenarios te quedarás fuera?

El momento de pensar, analizar, sacar conclusiones, trazar escenarios, hipótesis, posibilidades, opciones es fuera del mercado. Cuando operes no pienses, ejecuta.

Comprende que si da pie a la duda la disonancia cognitiva puede descarrilarte. Si tienes dos opciones en tu haber ¿cómo sabrás qué te conviene más? Es como si operases con dos indicadores que te dieran informaciones contradictorias ¿con cuál te quedas? ¿qué dirección debes seguir?

En cambio, si has hecho las cosas bien tendrás un plan de trading que te servirá de brújula, por más oscura que sea la niebla, por más cerrada que sea la noche, sabrás donde está el norte. Y si sabes donde está el norte sabes qué tienes que hacer.

Y si resulta que tu mente parlanchina no deja de atosigarte con opciones, posibilidades, y alternativas toma nota de ellas. Agradece a esa parte de ti que genere tanta información. Recógela en su correspondiente apartado y dale salida FUERA del mercado. Está bien que tu mente dispare opciones pero no sucumbas a la tentación de aceptarlas como posibilidades para ti.

Si estás operando y te das cuenta de una opción interesante, anótala y trátala fuera del mercado. Por ejemplo, estás operando y observas que el mercado sigue un desplazamiento dentro de un canal. Tu puedes buscar oportunidades en las directrices de ese canal, pero te das cuenta de que el precio, antes de romper una de esas directrices, suele frallar, esto es, en vez de completar el desarrollo esperado dentro de un canal, que sería ir de una directriz a la siguiente, el precio falla, y a continuación regresa a la directriz de la que venía y la perfora, y te dices: Vaya que curiosos, parece que eso sucede con mucha frecuencia. Lo que harás será tomar nota. No te lances a morder esa carnada. Deja que tu mente creativa te de opciones, anótalas y dale salida en su correspondiente momento, que será fuera del mercado.

Cuando operes no pienses.

28. Trabaja sobre tus salidas

Esa es una área de mejora con un recorrido potencial espectacular. Pon ahí tu foco de atención y decide que le dedicarás el tiempo y la energía que merecen. Comprender que haciendo el mismo tipo de análisis que hasta ahora, tomando las mismas entradas, con el mismo lotage, pero saliendo “mejor” puedes MULTIPLICAR tus resultados. No mejorarlos ligeramente, sino MULTIPLICARLOS.

Imagina que actualmente operas un sistema que te hace ganar el 55% de tus operaciones y que sales de forma sistemática a dos veces tu Riesgo. Cada operación pone en juego el 1% de tu capital que en este momento es de 25.000$

Si tomas 20 operaciones arriesgando un 1% estarás ganando 3.250$.

20 operaciones con este sistema supone ganar 11 y perder 9

Con cada operación ganadora obtienes dos veces tus riesgo.

Tu riesgo es el 1% de 25.000$ es decir, 250$

Cada operación ganadora te da 2R, esto es, 500$

11 ganadoras por 500$ son 5.500$

A los que hay que restar 9 operaciones perdedoras que te cuestan 250$ cada una, esto es, 2.250$

Con 20 operaciones ganas 3250$ (5500-2250)

Con cada operación que tomas con este sistema estás ganando 162,5$.

Ahora bien, ¿qué pasaría si lograses mejorar tus salida? Imagina que las pasas de dos veces el riesgo a 2,5 veces el riesgo.

Las 11 ganadoras te darían 6.875$ porque el riesgo es 250$ y sales a 2.5 veces el riesgo. Esto quiere decir que sales a 625$ 625 x 11 son 6.875$ a los que tienes que restar el coste de las 9 operaciones que pierdes, esto es 2.250$

6875-2250 = 4625

Lo que quiere decir que con cada operación que tomas ganas 231,25$.

Un 40% más en cada operación. 

Pasar de 2R a 2,5R es decir, aumentar el beneficio por salida en un 25% te da un aumento en el resultado de un 40%.

Pero claro, eso no es algo que vaya suceder automáticamente. No es que tú decidas salir a 2.5 y ya está. Tú debes salir en el lugar óptimo para ti, en función del sistema de trading que explotes. Lo que quiero decir es que te conviene asegurarte de de que has optimizado esa salida, de que no sales a 2 porque es un número que te gusta, sino porque es la salida que te permite optimizar tus resultados.

Tal vez ganes más saliendo a 1.5 que a 2, podría ser que con una salida más corta pases de un 55% de operaciones ganadoras a un 85%.

Lo que quiero que tengas claro es que la gestión de tus salidas es una área en la que suele haber una potencial mejora.

Tal vez te convenga salir con todos tus contratos en el mismo punto pero podría ser que te fuera mejor saliendo de manera escalonada.

Imagina que sueles salir con la mitad de tus operaciones a 2R y luego aguantas con el resto hasta que tienes señal contraria. Tu idea es que esa última salida te de un resultado mucho mejor y que puedas lograr salir a 4R o a 5R.

Pero claro, mientras esperas que el precio llegue a esos objetivos de profit no estás tomando más operaciones, y estás operando con la mitad de tus posiciones. La otra mitad ya ha trabajado y ahora está en reservar. Algunas de esas operaciones no llegarán a su destino, girarán y tu saldrás supongamos que a 2R y claro, esas operaciones potenciales mayores demoran en el tiempo, por lo general tardan más en finalizar. Imagina que eres capaz de tomar una de esas operaciones al día.

Ahora imagina que sacas todas tus posiciones a 2R y que puedes aumentar el número de operaciones que tomas. Imagina que puedes tomar tres operaciones de ese tipo al día. 

En el primer escenario, aun cuando hayas logrado una operación de 5R tu ganancia máxima será de 7R, las 2R que has sacado con el primer target, y las 5 restantes.

Pero en el segundo escenario, saliendo antes, has podido operar más, y tu ganancia potencial es de 12R.

Todas tus posiciones en el primer target son 4R (2R + 2R), por tres oportunidades son 12R. Casi el doble. Este es el tipo de trabajo que te invito a realizar.

29. Limita tu riesgo

No puedes saber cuanto te dará el mercado, algunas veces será generoso y te ofrecerá un desplazamiento importante del que beneficiarte, otras veces no te ofrecerá más de dos o tres ticks. No está en tu mano decidir qué te ofrece, y exigir más de lo que está disponible es poco razonable. En cambio hay algo que sí depende de ti, que si está en tus manos y sobre lo que sí tienes control: cuanto perderás.

Es tu responsabilidad acotar esa cantidad. Es tu deber como operador decidir, antes de tomar una posición, qué cantidad de tu capital estás dispuesto a perder para verificar si determinada oportunidad se expresará tu favor o en tu contra.

Y eso no es algo que decidas al azar, ni que inventes o improvises. No es que en esta operación te parezca adecuado arriesgar una cantidad y en la siguiente otra, sino que tu política debe ser la de no arriesgar nunca una cantidad que ponga a tu sistema en riesgo de ruina, lo suele lograrse arriesgando entre un 1 y un 2% de tu capital como máximo. 

Realmente tienes que ser muy serio con esta variable porque es una pieza clave de tu éxito (o de tu falta de éxito). De cómo manejes tu riesgo dependerá en última instancia que estés en disposición de permanecer en los mercados el tiempo suficiente como para terminar ganando.

Deja que tu sistema determine el punto de invalidación de tus operaciones y que la política de gestión del riesgo establezca el tamaño de tus posiciones para que siempre estés respetando tus límites. 

Cuanto más alejado esté el punto de invalidación del punto de entrada más pequeña tendrá que ser tu posición para mantener el riesgo dentro de los parámetros adecuados. Si operas en el mercado del futuro del petróleo, donde cada tick son 10$ por contrato, si tu riesgo máximo son 200$, y el punto de invalidación de la oportunidad que planeas aprovechar esta a 21 ticks del punto de entrada, no puedes participar, 21 ticks a 10$ el tick son 210$ y tu límite son 200$. Te toca esperar otra oportunidad.

Si tu punto de invalidación está 5 ticks puedes participar con 4 contratos. 5 ticks a 10$ el tick son 50$. 200$ de riesgo máximo dividido entre 50$ te da 4.

Limita tu riesgo y respeta tus límites.

30. Entiende lo que sucede en el mercado

Siempre me ha gustado saber el porqué de las cosas y tal vez por este motivo no me han interesado mucho los indicadores y nada de nada las cajas negras. Que una señal en mi monitor me diga que “tengo entrada larga” sin más no me hace sentir cómodo. Llámame “tikismikis”.

En cambio, dotar de sentido a la acción del precio, poder contar la historia de lo que está sucediendo desde el punto de vista de sus participantes es algo que encuentro muy interesante. Comprender quién está contra las cuerdas y en qué punto deberá soltar su mano, o quién necesita que aparezca oferta para poder tomar posiciones, o a qué responden los aparentemente aleatorios movimientos del precio, es algo fascinante.

Dotar de sentido a lo que sucede en la pantalla es como leer un libro interactivo de aventuras, es como seguir el desarrollo de un thriller en el que puedes participar al lado del protagonista.

Si entendemos qué sucede ganas confianza, reduces la dudas y la confusión, dejas de ir a ciegas, ya no “pruebas a ver qué tal”, ya no “adivinas”, te limitas a leer, esta letra va con esta otra y esa más para formar una palabra, que junto a la palabra anterior y a la de más allá tienen un sentido muy claro: vende, o compra, o añade a tus largos, o toma parciales, o gira.

Entender lo que está sucediendo es más sencillo si comprendes las limitantes de los distintos tipos de participantes: que “necesitan hacer los traders institucionales para participar, qué necesitas hacer tú para no arruinarte, qué métodos están al alcance de los institucionales y qué métodos están a tu alcance.

Una pista: los institucionales necesitan “crear oferta y demanda” para participar. Tú necesitas acotar tu riesgo para no arruinarte. Mover el precio en determinada dirección, participar sin stops y con estrategias de cobertura, aprovechar la inteligencia artificial, disponer de recursos casi ilimitados, de información privilegiada, o estar constreñidos dentro de una estructura muy férrea, son métodos al alcance de los traders institucionales. Entender lo que sucede en el mercado es algo que te es dado desarrollar a ti. 



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